Twilight es propiedad de Stephanie Meyer, la trama es mía y prohibida la copia total o parcial de la historia. Att. MerySnzBella es mandada a Forks como castigo durante tres semanas. Se reencontrara con su pequeño vecino, Edward, quien es un adolescente pervertido que luchara por ganarse su corazón. "Bella, es un puberto, no puedes hablar en serio"
Malos Entendidos
EPOV
— ¿Tu vecina esta aquí de vacaciones? –preguntó Jasper.Asentí con la cabeza y seguí observando mi ventana.
—Sí, llego hace cuatro días.
—Pásame un DVD virgen, voy a quemar mis videos hardcore. –Emmett ni siquiera se daba cuenta de mi estado de ánimo.
Tome el paquete de discos que estaba a un lado de mí y estire el brazo para dárselo. —Toma. –en cuanto tomo la caja mire de nuevo hacia la ventana. Tenía la esperanza de verla.
Después de haberla besado no he sabido nada de ella. Por rumores me he enterado de que Alice llego esta mañana a Forks junto con otra chica.
Bella no ha dejado la ventana de su habitación abierta, el mensaje estaba dicho: ¡Aléjate de mí! Si se tratara de otra persona yo no dudaría en dejar de seguir insistiendo, pero se trata de Bella Swan, la futura madre de mis hijos, mi compañera de vida. ¿Cómo podía alejarse tanto de mí?
Suspire melancólicamente. Como deseaba verla, mínimo escuchar sus gritos regañándome.
— ¿Por qué no vas a visitarla? –Jasper rodó los ojos. —Te aseguro que ella no abrirá la ventana y chillara: ¡Edward, te amo! ¡Me muero por verte!
—Jasper tiene razón, tus ojos de corderito me incomodan. –secundo Emmett.
— ¡Cállense! Sigan bajando porno. –eleve un poco la voz. Ahora no podía estar triste sin su permiso.
—Y tu humor también es molesto. –agregó Jasper, ignoro mis palabras.
—Que odiosos son. Simplemente no pueden dejarme en paz, ¿verdad?
—Deberías de superar tu obsesión por ella. Entiendo que Bella es algo bonita…
No lo deje terminar. — ¿Bonita? ¿Acaso estás loco? Ella es hermosa, tierna, delicada, femenina, graciosa, fuerte, tímida y la lista sigue. No es simplemente bonita. –lo corregí.
Jasper resopló. —Como sea, entiendo que para ti sea "perfecta" –hizo comillas en el aire con sus dedos. —Pero ella está fuera de tu liga. Es una universitaria, nosotros apenas entraremos este año al instituto. No está mal ser ambicioso, pero no le pidas manzanas al olmo.
Me recosté en el suelo y mire fijamente el techo de mi habitación. ¿Por qué nadie lo entendía? Solo estoy perdidamente enamorado.
—Jasper tiene razón. Además, es la hija del jefe Swan. –hablo Emmett sin despegar la mirada del monitor.
—Eso ya lo sé, ¿Por qué crees que he estado haciéndole favores desde hace años?
—Porque eres un idiota enamorado de un imposible. –dijo riendo entre dientes.
Entrecerré los ojos, estaba considerando ir a apagar el modem y que sus descargas se cancelaran de inmediato.
—Mamá dijo que Charlie le comento hace rato que su otra hija llego también. –Jasper frunció el ceño. —No conozco a su otra hija. –ladeo la cabeza pensativo. —No la recuerdo.
—Se llama Alice, es un año menor que Bella. Estudia diseño grafico, fanática de la moda, las compras y los animales.
— ¡Whoa! ¿Cuál es su signo zodiacal? –se burlo Emmett.
Suspiré y pasé la mano por mis cabellos. —Alice es la consentida de Charlie y de Renée, por eso ella viene con menos frecuencia que Bella. Ambas comparten un odio profundo por Forks, siendo la consentida no pudieron obligarla a pasar sus vacaciones con Charlie.
—Debe de ser una chiquilla caprichosa. –dijo con desdén Jasper.
—No la recuerdo mucho. –fruncí el ceño recordando cuando fue la última vez que la vi. No me vino a la mente ningún recuerdo cercano. —No la conozco demasiado, ya sabes, la gente cambia con el tiempo. –mi amigo asintió con la cabeza. —Era un pequeño torbellino lleno de energía, Charlie la adora, tienen comunicación varias veces a la semana y eso es todo lo que se de ella.
Pasé mis manos por detrás de mi cabeza, usándolas de almohada. Recordando por centésima vez en el día el beso entre Bella y yo. Admito que temí que todo se desmoronara cuando nos besáramos. He escuchado tantas veces que solo es una fijación hacia ella, simple atracción, etc. Algunas veces temí que después de besarnos mis sentimientos desaparecerían, pero no paso eso.
Siempre tuve razón. Lo nuestro es real, palpable, pasional. Es atracción y mucho más. Intenso, tierno, sensible y delicado. Simplemente inexplicable.
Poco a poco ella estaba dudando, ahora creía en la palabra "nosotros", antes de que terminaran las tres semanas la enamoraría, no podría soportar que se marchara y egoístamente quiero que esté a mi lado aquí en Forks.
Unas risas me sacaron de mis pensamientos. De inmediato reconocí la risa de Bella, me levante del piso con rapidez y corrí hacia la ventana. En el jardín estaba ella junto con una morena, debía de ser Alice, y una chica rubia. Las tres chicas eran increíblemente hermosas, pero mi perfecta diosa castaña relucía entre ellas.
De pronto ella miro hacia mi ventana, nuestras miradas se toparon y un extraño estremecimiento recorrió mi columna vertebral.
— ¡Bella! ¡Bella! –Alice la llamo varias veces, pero ella seguía mirando hacia mi ventana. Su hermana siguió su mirada y una enorme sonrisa se extendió en sus labios. — ¡Hola Edwin! ¿Cómo estás? ¡Baja! Hace mucho que no nos vemos.
—Es Edward, no Edwin. –corrigió Bella, su cuerpo estaba tenso y su mirada ahora me retaba a no aceptar la invitación de Alice.
Pero no me importaba, tenía que aferrarme a cualquier cuerda que me lanzaran y sin darse cuenta, Alice me estaba ayudando demasiado. — ¡Bajo en un momento! –grite y le guiñe un ojo a Bella antes de darme la vuelta y alejarme de la ventana.
—Iremos contigo. –dijeron mis dos amigos.
Cerré los ojos un instante, desde luego no me pedían permiso, únicamente me avisaban. —Solo compórtense. Bella ya cree que soy un pervertido, no quiero que crea que es contagioso.
Emmett y Jasper rieron fuertemente mientras se levantaban del suelo. —Trataremos de comportarnos.
BPOV
— ¡Suéltalo, Bella! –exigió Alice.
—No sé a qué te refieres. –fingí que mis uñas eran interesantes.
—No te hagas la tonta, Swan. Escúpelo. –Rosalie como siempre directa.
— ¡No me hago la tonta! No sé de qué hablan.
Alice y Rose se miraron entre ellas. —Estas muy a la defensiva y no uses tu menstruación como pretexto, paso hace una semana. –me acuso con el dedo mi hermana. —Por las buenas o por las malas nos enteraremos. Mejor coopera con nosotras.
—Sigo sin entender. –dije encogiéndome de hombros con indiferencia, pero por dentro estaba muriéndome de miedo para que no descubrieran que cada minuto miro hacia la ventana.
Escuche los dientes de Rosalie rechinar. —Al menos di el nombre.
¡Mierda! ¿Cómo se han dado cuenta? — ¿El nombre de quién? –seguí fingiendo no saber a lo que se refería.
—Mira Bella, solo llevamos dos horas aquí y no has puesto atención a ni una sola palabra de lo que hemos dicho. No te has quejado con nosotros de Forks, no hiciste ningún comentario porque uso tus zapatos nuevos, no has dicho: ¡Vámonos de fiesta! –negó con la cabeza. —Al principio creí que era mi imaginación, después que estabas enferma, pero al final llegue a una conclusión.
Trague saliva y jugué con mi cabello nerviosa. — ¿Cuál? –pregunte mirando fijamente mis zapatos.
—Se trata de un hombre, ¿verdad?
Suspire y asentí con la cabeza. ¿A quien quería engañar? Me he escondido cobardemente, no he salido de la casa bajo ninguna circunstancia. Desde el beso con Edward solo he visto la televisión y dormido. La escena se repetía en mi mente, comparaba las sensaciones que me dominaron con otros besos y me dolió en el alma aceptar que nunca había experimentado tanta pasión, ternura y amor en un beso. Sencillamente no me lo explico, fue como si flotara entre nubes…
— ¡Bella! ¡Bella! –la mano de Rosalie se agitaba frente a mí.
Parpadee sorprendida. —Perdón, ¿Me decías?
Mi hermana y amiga rieron fuertemente. —Nada, ya has respondido la pregunta.
— ¿Podrías repetirla por favor?
— ¿Que si se trata de tu vecino? Edward. –movió sus cejas sugestivamente y yo me tense. ¿Cómo diablos lo supo? —No dejas de mirar la ventana y solo llevas unos días aquí. Cuando saliste de Phoenix no estabas así, el único chico con el que has tenido contacto es con ese niño.
— ¿A qué te refieres con "así"? -¡Maldición! No sé si mi cerebro estaba estropeándose o simplemente las chicas hablaban en un idioma desconocido para mí.
—Cuando estaba en la cocina lo vi sacando la basura. –Rose busco algo en su bolso. —El chico esta como quiere, ¿Tiene las hormonas alborotadas? –abrí la boca para gritarle que no se metiera donde no le llamaban pero ella puso un dedo en sus labios, pidiéndome que me callara. —El chico te interesa, ¿Sí o no?
—No. –mentí.
—Bien, así podre tener algo de diversión en estas vacaciones.
Di varias zancadas hasta quedar frente a ella. —Pobre de ti que intentes seducirlo. –amenacé.
Alice nos observaba fascinada. — ¿Lo quieres solo para ti? –preguntó con una sonrisa maliciosa.
—Es un niño, ¡Por Dios! ¿Qué diría Charlie si nos escuchara discutiendo por querer seducir a un chico de 15 años?
—Pronto tendrá 16, ¿verdad? Charlie nos platico de él mientras tú dormías. La edad de consentimiento legal en el estado es de 16. –Alice movió sus cejas sugestivamente. —Prácticamente no somos unas pedófilas.
— ¿Te has vuelto loca, Alice? Tanto sexo te está haciendo daño. –me burle tratando de no mostrar emoción ante la idea de que podría tener una relación con Edward en unos meses y… ¡Dios! ¿Qué estoy pensando? ¿Yo y Edward? Imposible.
—Para nada, tú has dicho que él no te importa y Rosalie y yo queremos divertirnos…
—Está bien, mentí. Aléjense de él o si no despertaran con el cabello azul, ¿De acuerdo?
Ambas sonrieron ampliamente. —Solo queríamos que lo aceptaras, ¿Acaso creías que podías ocultárnoslo? –Rose negó con la cabeza. —Te gusta un chico, no hay nada malo en eso.
—Sí, él solamente me gusta. –mucho, mucho y mucho. —Todavía me cuesta trabajo admitirlo.
—Tranquila, nosotras no te haremos burla.
Oh, no.
—A Bella le gusta un niño, lo pervierte, se dan besitos, se toman de la mano… -cantaron ambas chicas.
— ¡Cállense! ¡Recuerden que es nuestro vecino! –me deje caer en la cama y moví mi cabeza en dirección hacia la ventana. —No me dejen en vergüenza.
Ellas solo rieron. —Vayamos a mi auto, debemos bajar las maletas. –dijo Rosalie levantándose de la cama.
Entrecerré los ojos. —Qué casualidad que escojas este momento para necesitar tus cosas, justo cuando acabo de decir que me gusta mi vecino.
Ella rió sin culpabilidad. —Mentí, no lo he visto, pero bajaremos por las maletas como una excusa, quizás él esté en su casa y salga a saludar.
Resople. — ¡Vamos! –me rendí levantándome de la cama.
Bajamos las escaleras hasta llegar a la sala, de pronto mis manos estuvieron sudorosas y me temblaban, decidí meterlas dentro de mi jeans, si las chicas notaban mis reacciones el juego se acababa. Una cosa es que me guste Edward y otra muy diferente es…
No, no y no. Él solo me gusta. Mis nervios no son porque me muero por verlo.
Al salir a la casa respire profundamente. — ¿Juntando valor? –preguntó Alice con ironía.
—No, desde que llegue no he salido de la casa, es extraño pero me agrado respirar el olor de tierra mojada.
Tanto como Alice y Rosalie me miraron como si estuviera loca. —Necesitas una dosis de chicos sexys, alcohol y música. Urgente. –Rosalie hablo con dramatismo.
—No se preocupen, un chico me invito a una fiesta universitaria. Mañana podemos divertirnos.
— ¿Ya le has avisado a papá? –preguntó preocupada Alice.
—No, se me ha olvidado. Pídele permiso tú, no te negara nada.
En algún momento habíamos dejado de caminar, estábamos en medio del jardín hablando.
—No, hazlo tú, acabo de llegar y no quiero que piense mal de mí.
—Por Dios, él sabe que estas aquí por no poder mantener tus piernas cerradas, ¿Te da vergüenza decirle que quieres ir a una fiesta? –me mofe.
Rosalie y yo comenzamos a reírnos. A veces el comportamiento de mi hermana no tenía sentido.
Sentí una mirada clavada en mi espalda. Sabía a quién le pertenecía esa intensa mirada, cerré un instante los ojos y me gire hacia donde estaba su ventana. No me equivoque, Edward estaba ahí, mirándome fijamente. Mi mirada se topo con la suya y no pude apartarla. No me pude mover, no pude pestañear, no pude romper nuestro contacto visual, solo podía ver sus ojos mirándome alegres…
— ¡Bella! ¡Bella! –escuchaba la voz de Alice lejana. De pronto paro de hablar. — ¡Hola Edwin! ¿Cómo estás? ¡Baja! Hace mucho que no nos vemos.
Gruñí, esa amabilidad no me la creía. Mi hermana quería vengarse por burlarme de ella.
—Es Edward, no Edwin. –corregí de inmediato. Rete a Edward con la mirada para que no bajara, era obvio que Alice diría algo vergonzoso sobre mi y si él decía una de sus "premoniciones" como que tendremos seis hijos, dos perros y un gato no podre dormir a causa de las risas de las chicas.
— ¡Bajo en un momento! –gritó. Me guiño el ojo antes de alejarse de la ventana.
El gesto no paso desapercibido para las chicas, Rose me dio un golpe con su codo en mis costillas. —Es lindo y esta colado por ti.
—Chicas, compórtenseme. Se los pido como un gran favor.
Comenzamos a caminar hacia el auto que Rosalie rento en Port Angeles. Desactivo la alarma.
—Son muchas maletas. –se quejo Alice.
—Solo las bajaremos del auto, Edwin las llevara adentro. –dijo Rosalie haciéndose una coleta.
—Rose, te falta un arete. –dije sorprendida.
— ¡Oh, por Dios! ¡Busquémoslo! Me he sentido rara desde que me baje del auto.
Las tres nos adentramos en el coche, las chicas en la parte trasera y yo en el asiento copiloto. Mientras buscaba dentro la guantera mire un hermoso labial rosa, nunca había visto un tono parecido, abrí el labial y discretamente lo olí. —Mmm… Delicioso. –dije cerrando los ojos, olía a fresa. No perdí tiempo y me mire en el espejo retrovisor para comenzar a aplicarme el maquillaje.
—Se siente increíble, ¿verdad? –preguntó jadeando Rose, buscaba debajo del asiento su arete.
— ¡Suéltalo, Bella! –exigió Alice.
—No sé a qué te refieres. –fingí que mis uñas eran interesantes.
—No te hagas la tonta, Swan. Escúpelo. –Rosalie como siempre directa.
— ¡No me hago la tonta! No sé de qué hablan.
Alice y Rose se miraron entre ellas. —Estas muy a la defensiva y no uses tu menstruación como pretexto, paso hace una semana. –me acuso con el dedo mi hermana. —Por las buenas o por las malas nos enteraremos. Mejor coopera con nosotras.
—Sigo sin entender. –dije encogiéndome de hombros con indiferencia, pero por dentro estaba muriéndome de miedo para que no descubrieran que cada minuto miro hacia la ventana.
Escuche los dientes de Rosalie rechinar. —Al menos di el nombre.
¡Mierda! ¿Cómo se han dado cuenta? — ¿El nombre de quién? –seguí fingiendo no saber a lo que se refería.
—Mira Bella, solo llevamos dos horas aquí y no has puesto atención a ni una sola palabra de lo que hemos dicho. No te has quejado con nosotros de Forks, no hiciste ningún comentario porque uso tus zapatos nuevos, no has dicho: ¡Vámonos de fiesta! –negó con la cabeza. —Al principio creí que era mi imaginación, después que estabas enferma, pero al final llegue a una conclusión.
Trague saliva y jugué con mi cabello nerviosa. — ¿Cuál? –pregunte mirando fijamente mis zapatos.
—Se trata de un hombre, ¿verdad?
Suspire y asentí con la cabeza. ¿A quien quería engañar? Me he escondido cobardemente, no he salido de la casa bajo ninguna circunstancia. Desde el beso con Edward solo he visto la televisión y dormido. La escena se repetía en mi mente, comparaba las sensaciones que me dominaron con otros besos y me dolió en el alma aceptar que nunca había experimentado tanta pasión, ternura y amor en un beso. Sencillamente no me lo explico, fue como si flotara entre nubes…
— ¡Bella! ¡Bella! –la mano de Rosalie se agitaba frente a mí.
Parpadee sorprendida. —Perdón, ¿Me decías?
Mi hermana y amiga rieron fuertemente. —Nada, ya has respondido la pregunta.
— ¿Podrías repetirla por favor?
— ¿Que si se trata de tu vecino? Edward. –movió sus cejas sugestivamente y yo me tense. ¿Cómo diablos lo supo? —No dejas de mirar la ventana y solo llevas unos días aquí. Cuando saliste de Phoenix no estabas así, el único chico con el que has tenido contacto es con ese niño.
— ¿A qué te refieres con "así"? -¡Maldición! No sé si mi cerebro estaba estropeándose o simplemente las chicas hablaban en un idioma desconocido para mí.
—Cuando estaba en la cocina lo vi sacando la basura. –Rose busco algo en su bolso. —El chico esta como quiere, ¿Tiene las hormonas alborotadas? –abrí la boca para gritarle que no se metiera donde no le llamaban pero ella puso un dedo en sus labios, pidiéndome que me callara. —El chico te interesa, ¿Sí o no?
—No. –mentí.
—Bien, así podre tener algo de diversión en estas vacaciones.
Di varias zancadas hasta quedar frente a ella. —Pobre de ti que intentes seducirlo. –amenacé.
Alice nos observaba fascinada. — ¿Lo quieres solo para ti? –preguntó con una sonrisa maliciosa.
—Es un niño, ¡Por Dios! ¿Qué diría Charlie si nos escuchara discutiendo por querer seducir a un chico de 15 años?
—Pronto tendrá 16, ¿verdad? Charlie nos platico de él mientras tú dormías. La edad de consentimiento legal en el estado es de 16. –Alice movió sus cejas sugestivamente. —Prácticamente no somos unas pedófilas.
— ¿Te has vuelto loca, Alice? Tanto sexo te está haciendo daño. –me burle tratando de no mostrar emoción ante la idea de que podría tener una relación con Edward en unos meses y… ¡Dios! ¿Qué estoy pensando? ¿Yo y Edward? Imposible.
—Para nada, tú has dicho que él no te importa y Rosalie y yo queremos divertirnos…
—Está bien, mentí. Aléjense de él o si no despertaran con el cabello azul, ¿De acuerdo?
Ambas sonrieron ampliamente. —Solo queríamos que lo aceptaras, ¿Acaso creías que podías ocultárnoslo? –Rose negó con la cabeza. —Te gusta un chico, no hay nada malo en eso.
—Sí, él solamente me gusta. –mucho, mucho y mucho. —Todavía me cuesta trabajo admitirlo.
—Tranquila, nosotras no te haremos burla.
Oh, no.
—A Bella le gusta un niño, lo pervierte, se dan besitos, se toman de la mano… -cantaron ambas chicas.
— ¡Cállense! ¡Recuerden que es nuestro vecino! –me deje caer en la cama y moví mi cabeza en dirección hacia la ventana. —No me dejen en vergüenza.
Ellas solo rieron. —Vayamos a mi auto, debemos bajar las maletas. –dijo Rosalie levantándose de la cama.
Entrecerré los ojos. —Qué casualidad que escojas este momento para necesitar tus cosas, justo cuando acabo de decir que me gusta mi vecino.
Ella rió sin culpabilidad. —Mentí, no lo he visto, pero bajaremos por las maletas como una excusa, quizás él esté en su casa y salga a saludar.
Resople. — ¡Vamos! –me rendí levantándome de la cama.
Bajamos las escaleras hasta llegar a la sala, de pronto mis manos estuvieron sudorosas y me temblaban, decidí meterlas dentro de mi jeans, si las chicas notaban mis reacciones el juego se acababa. Una cosa es que me guste Edward y otra muy diferente es…
No, no y no. Él solo me gusta. Mis nervios no son porque me muero por verlo.
Al salir a la casa respire profundamente. — ¿Juntando valor? –preguntó Alice con ironía.
—No, desde que llegue no he salido de la casa, es extraño pero me agrado respirar el olor de tierra mojada.
Tanto como Alice y Rosalie me miraron como si estuviera loca. —Necesitas una dosis de chicos sexys, alcohol y música. Urgente. –Rosalie hablo con dramatismo.
—No se preocupen, un chico me invito a una fiesta universitaria. Mañana podemos divertirnos.
— ¿Ya le has avisado a papá? –preguntó preocupada Alice.
—No, se me ha olvidado. Pídele permiso tú, no te negara nada.
En algún momento habíamos dejado de caminar, estábamos en medio del jardín hablando.
—No, hazlo tú, acabo de llegar y no quiero que piense mal de mí.
—Por Dios, él sabe que estas aquí por no poder mantener tus piernas cerradas, ¿Te da vergüenza decirle que quieres ir a una fiesta? –me mofe.
Rosalie y yo comenzamos a reírnos. A veces el comportamiento de mi hermana no tenía sentido.
Sentí una mirada clavada en mi espalda. Sabía a quién le pertenecía esa intensa mirada, cerré un instante los ojos y me gire hacia donde estaba su ventana. No me equivoque, Edward estaba ahí, mirándome fijamente. Mi mirada se topo con la suya y no pude apartarla. No me pude mover, no pude pestañear, no pude romper nuestro contacto visual, solo podía ver sus ojos mirándome alegres…
— ¡Bella! ¡Bella! –escuchaba la voz de Alice lejana. De pronto paro de hablar. — ¡Hola Edwin! ¿Cómo estás? ¡Baja! Hace mucho que no nos vemos.
Gruñí, esa amabilidad no me la creía. Mi hermana quería vengarse por burlarme de ella.
—Es Edward, no Edwin. –corregí de inmediato. Rete a Edward con la mirada para que no bajara, era obvio que Alice diría algo vergonzoso sobre mi y si él decía una de sus "premoniciones" como que tendremos seis hijos, dos perros y un gato no podre dormir a causa de las risas de las chicas.
— ¡Bajo en un momento! –gritó. Me guiño el ojo antes de alejarse de la ventana.
El gesto no paso desapercibido para las chicas, Rose me dio un golpe con su codo en mis costillas. —Es lindo y esta colado por ti.
—Chicas, compórtenseme. Se los pido como un gran favor.
Comenzamos a caminar hacia el auto que Rosalie rento en Port Angeles. Desactivo la alarma.
—Son muchas maletas. –se quejo Alice.
—Solo las bajaremos del auto, Edwin las llevara adentro. –dijo Rosalie haciéndose una coleta.
—Rose, te falta un arete. –dije sorprendida.
— ¡Oh, por Dios! ¡Busquémoslo! Me he sentido rara desde que me baje del auto.
Las tres nos adentramos en el coche, las chicas en la parte trasera y yo en el asiento copiloto. Mientras buscaba dentro la guantera mire un hermoso labial rosa, nunca había visto un tono parecido, abrí el labial y discretamente lo olí. —Mmm… Delicioso. –dije cerrando los ojos, olía a fresa. No perdí tiempo y me mire en el espejo retrovisor para comenzar a aplicarme el maquillaje.
—Se siente increíble, ¿verdad? –preguntó jadeando Rose, buscaba debajo del asiento su arete.
EPOV
Emmett, Jasper y yo salíamos de mi casa cuando notamos que Bella y las chicas se metían apresuradas a un auto.
Metí las manos en mi pantalón y camine hacia el vehículo.
—Mmm… Delicioso. –escuche la voz de Bella.
—Se siente increíble, ¿verdad? –esa voz era desconocida, debía de ser la chica rubia.
—Yo desperdicie tantos años de mi vida buscando una sensación igual, ahora que lo he probado no pienso seguir buscando más. –la voz de Alice se escuchaba distorsionada.
Los chicos nos miramos entre sí, nos acercamos al auto con la esperanza de saber que hacían pero los vidrios polarizados no dejaban ver nada.
—Rosalie, ten cuidado con mi pierna… ¡Oh, me encanta su olor! –Bella gimió en la última palabra.
—Pruébalo, sabe mejor de lo que huele. –dijo la otra chica.
—No, yo no estoy segura.
— ¿Qué podría pasar? Te gustara, estoy segura, yo y Alice ya lo hemos hecho. ¿Verdad?
—Sí, Bella. No tienes idea de lo que te estás perdiendo, pruébalo, puede ser el mío o el de Rose, que no te de vergüenza, date prisa, tengo mucho calor y ya quiero terminar…
¡Oh mi Dios! ¿Qué diablos estaban haciendo dentro? Sentí mi miembro ponerse duro, una mirada a mi alrededor y me di cuenta de que los chicos estaban con la boca abierta y con sus manos tapando disimuladamente su erección.
— ¡Dios! Sabe delicioso… un sabor tan dulce, mis labios…
—Se nota, te has manchado la barbilla y no desperdiciaste ni un poquito. –escuchábamos los fuertes jadeos y las respiraciones erráticas.
— ¡Ahí Rosalie! ¡Ahí! ¡Ahí donde estabas tocando! –gritó Alice.
—Sí, sí, creo que ya sé donde toque. Abre las piernas, no quiero te muevas y me golpees el trasero.
En ese momento mi erección estaba a todo lo que da, mi respiración era errática y mi pulso estaba alterado. Cerré los ojos y me concentre en seguir escuchado.
— ¡Alice! ¡Te lo advertí! ¡Tu tacón está enterrado en mi trasero y me duele! Haces que me desconcentre y si no estoy concentrada nunca podre alcanzarlo, estoy muy cerca…
—Haber, deja ayudarte. Yo estoy en una mejor posición, tengo mucho calor y quiero terminar con esto ya. –la voz Bella me hizo que casi me corriera en ese momento.
—Hay, Dios. Esta muy húmedo…
—Empuja más, Bella, con fuerzas. Estoy cerca, muy cerca, puedo sentirlo… ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! Ya lo sentí. –gritó Rosalie.
—Gracias a Dios, me muero de calor y todavía falta mucho por hacer… -dijo Alice.
De inmediato las puertas se abrieron y las chicas salieron con la ropa mal puesta, sudorosas y con el cabello descuidado… ¡Ya no me quedaban dudas! ¡Tenían una orgia lésbica dentro del auto!De pronto me sentí posesivo. A ella nadie la tocaba más que yo, si necesitaba de caricias yo podía dárselas.
Emmett, Jasper y yo salíamos de mi casa cuando notamos que Bella y las chicas se metían apresuradas a un auto.
Metí las manos en mi pantalón y camine hacia el vehículo.
—Mmm… Delicioso. –escuche la voz de Bella.
—Se siente increíble, ¿verdad? –esa voz era desconocida, debía de ser la chica rubia.
—Yo desperdicie tantos años de mi vida buscando una sensación igual, ahora que lo he probado no pienso seguir buscando más. –la voz de Alice se escuchaba distorsionada.
Los chicos nos miramos entre sí, nos acercamos al auto con la esperanza de saber que hacían pero los vidrios polarizados no dejaban ver nada.
—Rosalie, ten cuidado con mi pierna… ¡Oh, me encanta su olor! –Bella gimió en la última palabra.
—Pruébalo, sabe mejor de lo que huele. –dijo la otra chica.
—No, yo no estoy segura.
— ¿Qué podría pasar? Te gustara, estoy segura, yo y Alice ya lo hemos hecho. ¿Verdad?
—Sí, Bella. No tienes idea de lo que te estás perdiendo, pruébalo, puede ser el mío o el de Rose, que no te de vergüenza, date prisa, tengo mucho calor y ya quiero terminar…
¡Oh mi Dios! ¿Qué diablos estaban haciendo dentro? Sentí mi miembro ponerse duro, una mirada a mi alrededor y me di cuenta de que los chicos estaban con la boca abierta y con sus manos tapando disimuladamente su erección.
— ¡Dios! Sabe delicioso… un sabor tan dulce, mis labios…
—Se nota, te has manchado la barbilla y no desperdiciaste ni un poquito. –escuchábamos los fuertes jadeos y las respiraciones erráticas.
— ¡Ahí Rosalie! ¡Ahí! ¡Ahí donde estabas tocando! –gritó Alice.
—Sí, sí, creo que ya sé donde toque. Abre las piernas, no quiero te muevas y me golpees el trasero.
En ese momento mi erección estaba a todo lo que da, mi respiración era errática y mi pulso estaba alterado. Cerré los ojos y me concentre en seguir escuchado.
— ¡Alice! ¡Te lo advertí! ¡Tu tacón está enterrado en mi trasero y me duele! Haces que me desconcentre y si no estoy concentrada nunca podre alcanzarlo, estoy muy cerca…
—Haber, deja ayudarte. Yo estoy en una mejor posición, tengo mucho calor y quiero terminar con esto ya. –la voz Bella me hizo que casi me corriera en ese momento.
—Hay, Dios. Esta muy húmedo…
—Empuja más, Bella, con fuerzas. Estoy cerca, muy cerca, puedo sentirlo… ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! Ya lo sentí. –gritó Rosalie.
—Gracias a Dios, me muero de calor y todavía falta mucho por hacer… -dijo Alice.
De inmediato las puertas se abrieron y las chicas salieron con la ropa mal puesta, sudorosas y con el cabello descuidado… ¡Ya no me quedaban dudas! ¡Tenían una orgia lésbica dentro del auto!De pronto me sentí posesivo. A ella nadie la tocaba más que yo, si necesitaba de caricias yo podía dárselas.
BPOV
—Empuja más, Bella, con fuerzas. Estoy cerca, muy cerca, puedo sentirlo… ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! Ya lo sentí. –gritó Rosalie.
Seguí empujando la pila de maletas para que Rose pudiera meter la mano entre el asiento de piel y la maleta.
Cuando Rose tuvo por fin su arete y saco su mano deje caer las maletas y suspire aliviada.
—Gracias a Dios, me muero de calor y todavía falta mucho por hacer… -dijo Alice señalando con su cabeza hacia la cajuela del auto.
Baje del auto aun saboreando el dulce sabor del pintalabios, después de probarlo me di cuenta de que era maquillaje para niña… Ese olor a chicle y a fresa no lo probaba desde que jugaba con mis barbies.
Me lleve una sorpresa al ver a Edward y a otros dos chicos a un lado del auto, me sonroje un poco. Estaba sudorosa y despeinada, no me agradaba que me viera tan desarreglada.
—Hola, Chicos… -Rosalie dejo de hablar de pronto…
Comprendí el porqué, los tres chicos frente a mi tenía una enorme erección.
—Empuja más, Bella, con fuerzas. Estoy cerca, muy cerca, puedo sentirlo… ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! Ya lo sentí. –gritó Rosalie.
Seguí empujando la pila de maletas para que Rose pudiera meter la mano entre el asiento de piel y la maleta.
Cuando Rose tuvo por fin su arete y saco su mano deje caer las maletas y suspire aliviada.
—Gracias a Dios, me muero de calor y todavía falta mucho por hacer… -dijo Alice señalando con su cabeza hacia la cajuela del auto.
Baje del auto aun saboreando el dulce sabor del pintalabios, después de probarlo me di cuenta de que era maquillaje para niña… Ese olor a chicle y a fresa no lo probaba desde que jugaba con mis barbies.
Me lleve una sorpresa al ver a Edward y a otros dos chicos a un lado del auto, me sonroje un poco. Estaba sudorosa y despeinada, no me agradaba que me viera tan desarreglada.
—Hola, Chicos… -Rosalie dejo de hablar de pronto…
Comprendí el porqué, los tres chicos frente a mi tenía una enorme erección.
I kissed a girl and I liked it
The taste of her cherry chapstick
I kissed a girl just to try it
I hope my boyfriend don't mind it
The taste of her cherry chapstick
I kissed a girl just to try it
I hope my boyfriend don't mind it


15 comentarios:
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woooooow!
hahahaah muy gracioso ese capitulo xD
estos niños si son malpensados
hahahahahaha
siigo leyendoo *-*
tu historia esta geniaal!
jajaja..esta última parte fue en verdad entretenida...me diverti un montón..con las maquinaciones de esos chicos...
YAZZ DF:
JJAJAJAJAJAJAJ pobres xicos jejeje a esa edad se te van las horas pensando en sexo y de ribete ésto jajajajaajjja....me ca í de la risa
jajaja!!!! Como se puede distorsionar una conversacion jajaja muy muy bueno
jajja me rei mucho al final .. pobres chicos jaja .. me gusto mucho el cap!! gracias
AJAJAJAJAJAJAJA!!! dios!! q buena!! q muy mal entendido!! ame este capitulo!! con lo q lso chicos se imaginan wow!!
laurymay (laurabaratau@hotmail.com)
"A Bella le gusta un niño, lo pervierte, se dan besitos, se toman de la mano…"
Esta me gusta xD! Es divertido!
Lo que más me encanta es que, a pesar de que se pone todo durito, se muere de celos >.<! Por Dios! Quien lo entiende ¿? Además... ¡Jodido adolecente mal pensadoooo! Es solo su culpa!
jajaaja por dioss me matee de risaa!! por diosss era ovbioo que los chicos con las hormonas a full se imaginaron cualquier cosaa jaaj y encima se bajan de lautoo y loss chicoss estann jaj con un pequeño problemillaaa jajaaj!!me fascino este capii!!! bueo vamoss bellaa que se anime y vaya por edwardd si es un amorrr...bueno me voy a leer el que siguueee...adioss!!!
jajajajajajaajajajajajaja no no no puede ser que divertido nono no que mente tan pervertida la de esos dos jajajaja
Por dios, casi me caigo de la risa, estuvo mortal el capi. No se como se ponen los emoticones de arriba pero imaginate que puse el ultmo. Besos desde argentina con amor.
aaaaaaaaaaah! Dios! que caras habrán tenido ese trío de pervertidos! :c
Jajajajajaja! Yo me parto de risa! Solo con imaginarme la cara de esos tres pensando lo que pasaba dentro del coche no puedo parar de reirme! Si señora! Muy, muy bueno! :q
massss bueno no he parado de reirrrrrrrr pobre edward jajajjajajajja jennileone
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