Bella es mandada a Forks como castigo durante tres semanas. Se reencontrara con su pequeño vecino, Edward, quien es un adolescente pervertido que luchara por ganarse su corazón. "Bella, es un puberto, no puedes hablar en serio"
Lejos Estamos Mejor - Motel
Ruptura
BPOV
—Nada, Bella. No pasa nada. Como tú has dicho, es de mi admirador.
Algo está mal, detectaba el pánico escondido en la voz de Alice. Miré a mi novio, de pronto había palidecido. — ¿Edward?
Trago saliva antes de hablar. —La carta es de Jasper, "casualmente" él tiene una novia por internet.
Apenas procesaba sus palabras cuando Rosalie apareció. —Oh, por Dios. Eres una hipócrita, Alice… Deberíamos… -dejo de hablar de repente. —Bella… ¿Eso es un chupete?
—Sí, es un chupete. –ignore la mirada confundida de Rosalie y miré a Alice. —Todo este tiempo estando en contra de Edward, por su edad, cuando tú sales con un adolescente. –gruñí.
—Es diferente, Bells.
— ¿Diferente en qué manera, Alice? –preguntó Rose, ignorando la marca de mi cuello. —Entre tu situación y la nuestra no hay ninguna diferencia.
—Claro que si la hay, ni Edward, ni Emmett salen con ustedes por obligación.
—Jasper tampoco salió contigo por obligación. –aclaro de inmediato Edward. —Él pudo haberme dado una negativa, sin embargo prefirió salir contigo.
—Como sea. –contestó un poco déspota. —No comparen lo que tengo con Jasper con lo que ustedes tienen con los chicos. Para empezar, no somos novios. Admito, él me gusta…
— ¿Te gusta? –pregunté escéptica.
—Bien, bien, estoy un poco enamorada de Jasper. Solo un poco. Él no es un chico devoto, fiel y romántico. Es arrogante, volátil y engreído. No les dije que seguía en contacto con él porque no me lo preguntaron.
—Mentiste por omisión, Alice. No me vengas con tonterías. –gritó Rosalie.
Edward se sentía fuera de lugar, la palabra "incomodidad" estaba escrita en su frente.
—Puedes ir a mi habitación a ver televisión, amor. Nosotras hablaremos con ella.
— ¿Estás segura? –noté que estaba ansioso de irse, debía de ser difícil escuchar a tres mujeres discutir, pero quería apoyarme con su presencia.
—Claro, adelante, ve.
En cuanto mi novio se fue la discusión aumento.
— ¿Con que cara puedes decirnos que nunca lo dijiste porque no preguntamos? Quiero la verdad ahora, Alice. ¡La verdad! –exigí.
Se recargo contra la mesa distraídamente, como si habláramos de algún tema superficial. —Verán, creo que cuando estoy frente a Jasper quiero ser su centro de atención y como en Forks no lo era, pues contradecirlo era una manera de que se fijara en mi. Cuando llegue aquí tenia la mente más fresca, pensaba con claridad, así que le envié un mail disculpándome con él. Se suponía que solo sería una disculpa, pero le envié un resumen de toda mis actividades diaria. Creo que aun a kilómetros de distancia me pone nerviosa… él me contesto de inmediato… una cosa paso a otra, no somos novios, solo amigos… amigos muy cercanos.
—Tan cercanos que no has tenido otro novio y no has tenido citas, ¿Verdad? –pregunté curiosa. Había estado tan concentrada en mi relación con Edward que no había prestado mucha atención a su repentina adición al internet.
—Así de cercanos. –dijo sonriendo tristemente. —Sí salgo con Jasper o no, eso no cambia mi opinión acerca de tu noviazgo con Edward. Es decir, él está muy concentrado en sus estudios, en su familia y trabajo. Él es feliz así. Tú no entras en esa vida, Bella. Y no estarás ahí para siempre, como tú quieres. No importa cuánto lo desees, en el fondo sabes que tengo razón. El amor no es suficiente para que una relación sobreviva, es como una planta, debes regarla todos los días. ¿Soportaras vivir en Forks con él si su relación sobrevive? ¿Deseas ser una simple mujer de casa? ¿Quieres estar lejos de tus mejores amigas? ¿De verdad quieres eso?
No, no quería, ni deseaba nada de eso.
Me agradaba despertarme con la sinfonía del ruido de los automóviles cruzando las calles, ir a sitios populares y repletos de gente, me gustaba destacar en cuanto a mi carrera…
—Sí aceptaras eso, te convertirías en una Bella triste, que dejo de vivir sus sueños para vivir los de Edward. No quiero dejar que eso pase, no quiero perder a la verdadera Bella Swan.
—No puedes evitarlo, Alice. –dijo Rose. —Estas son nuestras decisiones, sabemos las consecuencias que podrían tener nuestros actos, pero no puedes tratar de protegernos… crees que no tienes que preocuparte por mi porque mi carácter es fuerte, pero a Bella solo la estas limitando. Acepta que estas en un error, lo único que te queda es apoyarnos y seguir a nuestro lado si lo nuestro con los chicos no funciona.
Estuvo callada unos momentos, mientras yo seguía acumulando rencor hacia ella. Como mi rubia amiga la llamo, era una hipócrita, ella también amaba a Jasper, si por indecisa o miedo a salir lastimada no admitía delante de todos lo que sentía era su problema, pero no debía de arrastrarnos junto a ella a la perdición.
Tenía razón en los puntos que menciono, pero aun era demasiado temprano para pensar en matrimonio. Es decir, solo tengo dos meses de noviazgo con Edward. Él solo tiene 16, no nos casaremos el día de mañana.
—Lo lamento. –musitó en voz baja. —He estado pensando en lo que "creo" pasara en el futuro, nunca considere la posibilidad de estar equivocada y me arrepiento. Me arrepiento de crear dudas y peleas con los chicos. Después de todo lo que ha pasado, puede que sea difícil de creer, pero nunca busque intencionalmente lastimarlas. Perdónenme.
—De mi parte no hay problema, a mi no me has causado problemas.
— ¿Bella?
Camine hacia la puerta, —Yo no te perdono, Alice. Yo no lo puedo hacer.
Regresé a mi habitación, me lleve una sorpresa al ver que Edward estaba vistiéndose nuevamente, ya no llevaba su pijama. ¿A dónde iba? Mi corazón se acelero con miedo cuando miré su pasaporte sobre mi buró.
— ¿Qué haces?
—Tengo que irme. –anuncio, se movía de un lado a otro por mi habitación.
— ¿A dónde? –pregunté caminando detrás de él hacia el baño.
—Carlisle ha llamado. Existe un curso de verano, solo es para chicos mayores de 16 años, es de enfermería. Yo no podía entrar y como ya había empezado hace tres semanas me resigne, Carlisle averiguo que puedo entrar… ¿No es genial?
Comenzó a cepillar sus dientes. Ajeno a mi estado de ánimo, ¿Irse? ¿Tan pronto? ¿Por qué?
—Edward, acabas de llegar. –le recordé. — ¿De verdad piensas irte? –pregunté aun si poder creerlo.
—Sí, tú ya te encuentras bien. Te sientes mejor, ¿Acaso me necesitas?
¡Sí! ¡Claro que te necesito! –grité mentalmente.
Pero la seriedad en su rostro demostraba que probablemente tendría un buen pretexto a cada petición o sugerencia que dijera.
Me di la vuelta para que él no notara mis sentimientos, encendí la televisión y me senté en el sofá. Fingiendo que no me importaba que Edward estuviera a punto de irse, como si lo apoyara o me fuera indiferente su elección.
—Papá me ha comprado los boletos en línea, solo tendré que mostrar mi identificación y todo estará listo…
—Me parece bien. –dije con monotonía.
Edward estaba tan emocionado que no notaba mi estado de ánimo, nada podría arruinar su alegría. Nada, y una parte de mi me reclamaba por no disfrutar junto a él su próxima experiencia. Por desear que mandara al diablo esos dichosos cursos y se acurrucara en la cama a mi lado.
Pero la realidad era que se iría, él estaba doblando cuidadosamente su ropa en la maleta. Las manos le temblaban de la emoción, hablaba acerca de lo que aprendería, pero mis oídos no escuchaban.
No estoy segura si podía sentir.
Me encontraba vacía, perpleja… quizás no me recuperaba de la emoción.
—Amor, ¿Quieres acompañarme al aeropuerto? –su petición fue casi un grito, al parecer no respondí la primera vez.
—No lo creo, quizás comience a llorar y no me gustaría que la gente me viera así… -llorándote y suplicándote para que te quedes a mi lado. Dejando a un lado mi dignidad como mujer y rogando por tu amor. No deseo que pasara eso, no quiero que eso suceda.
— ¿Estás segura? Siento tener que irme tan pronto, pero prometo que cuando termine el curso podre venir…
— ¿No estarás ya en clases?
Golpeó su frente con su mano. —Sí, estaré en clases, pero faltare unos días, vendré a verte. Lo prometo.
Asentí con la cabeza, temía que si hablara notara la tristeza de mi voz.
Escuche el claxon de un auto tocando estrepitosamente fuera de la casa. —Llame al servicio de taxi del aeropuerto.
Todo perfectamente planeado en cuestión de minutos.
Cerró la maleta y se acerco a mí, por inercia me levante del sofá y fui a su encuentro.
Trataba de evitar las lágrimas, pero mis labios temblaban, delatándome.
—Siento tener que irme, pero esta es una oportunidad única, y tenemos toda una vida por delante. No tienes porque sentirte así. –Edward beso tiernamente mis labios. —Te amo, la distancia no ha podido contra nosotros, ni creo que pueda. –dijo muy seguro de sí mismo.
—Claro. –murmuré sin mucha convicción.
Me dio un beso en la frente y me envolvió con sus brazos fuertemente. El claxon del taxi se hizo más insistente.
—Me tengo que ir. –beso nuevamente mis labios y se separo de mí. Camino hacia su maleta y después hacia la puerta, se giro a verme. —Te amo, no lo olvides.
—También te amo. –dije lentamente.
Sonrió ampliamente y simplemente se fue.
En el fondo de mi corazón presentía que sería la última vez que lo vería.
.
.
EPOV
En cuanto llegué a Forks fui a visitar a Jasper, él se sorprendió al verme.
— ¿No fuiste a Phoenix?
—Regrese rápidamente.
— ¿Terminaron tu y Bella? –preguntó sorprendido.
—No, claro que no, pero papá ha conseguido que pueda tomar un curso de enfermería a pesar de estar ya empezado. Iré mañana a primera hora.
— ¿Tu novia no se enojo?
Fruncí el ceño, ¿Por qué debía de enojarse? —Claro que no, de hecho, lo tomo con mucha calma y comprensión.
—Tú has podido… mmm… entregar… -me observaba de reojo desde su escritorio de computación.
—Sí, claro que pude. –dije entre dientes, me molestaba que estuviera más preocupado en si entregue la carta en vez de comenzar a confesar su relación con Alice.
—Gracias a Dios.
— ¿Cuándo pensabas decírmelo?
Jasper fingió no entender mis palabras. — ¿A qué te refieres? –preguntó, no levanto la vista del monitor.
—Alice confeso todo en Phoenix.
—Ah, con razón. –estuvo callado unos momentos. — ¿Lo averiguaste por la carta? ¿La abriste?
—Claro que no. –dije un poco ofendido, yo nunca abriría correspondencia ajena. —Le di la carta, después Bella llego y hablo sobre su novio de internet… La verdad salió a la luz con rapidez.
Asintió con la cabeza distraído. — ¿Ya no tienes problemas con Bella? –preguntó, en un intento de cambiar de tema.
—No. Cambio su horario de clases, y no se lo confió a Alice.
—Le debió haber dolido mucho a su hermana.
—Supongo que sí, pero Bella quiere darle una lección. Entonces… ¿Por qué no me lo contaste? –retome el tema de su relación.
—Después de que ellas se fueron… a la semana me contacto por medio de un mail, creí que solo quería continuar la guerra, -rió fuertemente. —Pero solo hablamos de trivialidades, música, moda, películas, libros, nunca tocando el tema de ti y de Bella. Ustedes se volvieron un tabú, por eso decidí no decírtelo y bueno… me gusto la chica que conocí, es decir, era divertida, alegre, bromista, imperativa, parlanchina… Tú estabas en el hospital o hablando por teléfono con Bella después de clases, Emmett actuando igual que tú, hablar con ella fue una manera de no sentirme apartado.
— ¿Sabias lo que ella hacía en mi contra?
Me dio una mirada de disculpa. —Sí, tu comenzantes a mostrarte más cansado conforme las visitas de Jessica avanzaron, supe de inmediato que Alice estaba involucrada en eso.
—No puedo creer que te quedaras callado.
—Entiéndeme, sabía que no importaba lo que ella hiciera, tu y Bella seguirían juntos. Alice nunca los separaría.
Ahora comprendía las palabras de Bella, de sentirse traicionado por la persona en quien más has confiado en toda tu vida.
—Creo que mientras tú salgas con Alice, no deberíamos ser amigos, Jasper.
—Es una decisión un poco drástica, deberías pensarlo. No me gustaría perder tu amistad.
A mí tampoco me gustaría, pero debía demostrarle que si seguía actuando así realmente perdería mi amistad. Es decir, Alice dijo que ya no intervendría entre mi noviazgo con Bella, ¿Y si es otra de sus tácticas? Tendré que sufrir las consecuencias, estar prácticamente a ciegas y él me mantendrá ignorante de la situación, ¡No lo creo!
Camine hacia la puerta de su habitación, debía irme. —No tengo nada que pensar, espero que tú decidas lo correcto.
—Detenté, detente. –pidió rápidamente. —No volverá a ocurrir, si notó que ella planea algo contra ti te lo diré, lo prometo.
Asentí con la cabeza. —Está bien, Jasper. Aun así, me decepcionaste.
.
.
BPOV
13 de Septiembre.
— ¿Estas esperando su llamada? –preguntó Alice.
Asentí con la cabeza, era mi cumpleaños y él no había llamado. Todo se había complicado desde la última vez que lo vi.
Edward tuvo que esforzarse arduamente para tener el reconocimiento al final de curso, las clases iban bastante avanzadas, así que no tuvo prácticamente tiempo para llamarme continuamente… Lo peor pasó cuando entro al instituto, él decidió postularse como presidente académico.
Las llamadas diarias han cesado, ahora solo llama cada tres días, incluso algunas veces he sido yo quien ha llamado.
He comenzado a pedirle que me dedique un poco más de tiempo, pero él dijo que hacia lo que podía.
¿Tengo que conformarme con esto?
El teléfono por fin sonó.
— ¿Edward?
—Lo siento, soy yo, Alec.
—Ah, eres tú. –dije un poco desilusionada. Compartía con el chico una clase en la universidad, era agradable y se convirtió pronto en un buen amigo.
—Llamaba para saber si quieres ir a divertirte, es tu cumpleaños, no deberías estar en tu casa esperando una llamada.
—No, Edward me llamara, estoy segura. –mentí.
—Está bien, no insistiré, pero creo que deberías reconsiderar tu relación. Cada día te veo más triste, ¿Cuántas desilusiones más quieres soportar?
—Estas exagerando las cosas. –nuevamente mentí.
—Sabes que no exagero. Bueno, nos vemos en clase el lunes.
Ese día llore como nunca en mi vida. Edward olvido mi cumpleaños.
.
.
Año Nuevo.
Nuestra relación se había vuelto inexistente.
Llevaba casi un mes sin llamarme, y yo deje de tratar de evitar que el Titanic se hundiera, pero sin su ayuda no podía.
Entendía su preocupación por sus calificaciones, que deseaba seguir aprendiendo y trabajar, pero con mucho dolor acepte que no podía detenerlo, él quería comerse al mundo y yo sobraba en la ecuación.
Edward me olvido con facilidad.
En nuestras escasas llamadas no había discusiones, no había celos, no había palabras de amor, solo silencios incómodos.
Y yo únicamente deseaba a que me diera el último disparo, que acabara con lo poco que quedaba en mí. Dejar de creer en la ilusión de que un día él preferirá nuestra relación, que fuera una prioridad.
Incluso estas vacaciones tampoco quizo venir a visitarme, y se opuso cuando propuse que yo iría a Forks.
Tome el teléfono y miré a todos a mi alrededor. Alice y Jasper estaban besándose debajo de un muérdago, mientras que Emmett y Rosalie estaban comiéndose todas las uvas del brindis.
Verlos tan felices me dio valor para poder terminar de una vez con esto que me mata lentamente.
Marque su número.
—Hola, Bella. –su voz ahora era como el terciopelo, completamente atrayente.
—Hola, Edward.
Silencio.
Escuchaba a fondo el ruido de autos pasar. — ¿Estas manejando?
—Sí.
—Bien, no te quitare más tiempo, solo llamaba para… -deje de hablar.
—No lo digas. –pidió.
—Debemos terminar. –musité.
—Sé que este semestre ha sido muy ocupado para mí, pero las próximas vacaciones…
—No, no, no son suficiente tres semanas… lo mejor es…
—No, no… Vamos a hablar, a aclarar la situación.
— ¿Qué hay que aclarar? –dije un poco molesta. — ¿Qué tus amigos si pudieron venir a ver a sus novias y tu ni siquiera pensabas llamarme? No llamaste en mi cumpleaños y yo me canse de escuchar todos los días el buzón de voz.
—Lo siento, lo siento, pero de verdad no podía contestar.
—Lo sé, "No podía contestar" ha sido la frase que más he escuchado en meses.
—Bella, aun te amo.
Una lagrima resbalo por mi mejilla cuando escuche esas palabras.
No entendía como podía tratar de hacerme daño, porque necesitaba más tiempo para acabar conmigo. No quería dejar nada, todo lo deseaba destruir.
—Tú me enseñaste a creer que con amor era suficiente… y te has equivocado. Quisiera por favor que no trataras de buscarme, si en un futuro casualmente nos encontramos quiero que no hablemos de nuestra relación.
—Pero Bella yo…
— ¿Lo harás?
—Por ti haría lo que fuera.
Era demasiado tarde para recuperar al Edward que me enamoro, ese chico había desaparecido.
EPOV
Casi no podía estar con ella.
Todo mi esfuerzo no sirvió para nada.
Después de que mi curso terminara pensaba ir a visitarla, pero los siguiente sucesos cambiaron el rumbo de mi vida.
Charlie tuvo un infarto, que casi lo llevo a la muerte.
Él no deseaba que las chicas se enteraran, y accedí a no decírselo a ellas con la promesa de que me dejaría estar a su cuidado hasta que Carlisle lo considerara en buenas condiciones.
Las buenas condiciones no llegaron pronto.
A los dos meses de cuidados tuvo otro aviso, y mi tuve que dejar mi trabajo en el hospital.
Había mentido a Bella diciéndole que era presidente estudiantil, pues no encontraba escusa creíble para la gran cantidad de tiempo que me ocupaba Charlie. Debia de estar en constante movimiento entre la comisaria y la casa, enviando y recibiendo papeles, procurando de que sus alimentos fueran los adecuados, que ninguna noticia que pudiera afectarle llegara a sus oídos, hasta que estuviera recuperado…
Pero ahora ya era muy tarde, ella no deseaba saber más de mí.
Supongo que me lo merezco.
La culpabilidad de ocultarle la salud de su padre no me dejaba poder hablar con ella, y si iniciaba una video llamada ella notaria que las cosas no estaban bien. Que sufría al igual que ella, que las presiones me eran insoportables, que deseaba simplemente ser un adolescente e invitarla al cine, volver a sentirla sobre mí…
Pero ya no podía.
Ya no.
—Ya llegamos a la dirección, joven.
Miré al taxista, con vergüenza pregunté: — ¿Podría llevarme a un hotel?
Sin agregar algo más, siguió su camino y nos alejamos de la casa de Bella.
Había llegado demasiado tarde.
El amor no es suficiente.
Y aunque no soporte Perderte es inevitable
Nuestra separación
Y este no es momento para entender
Solo hay que aceptarlo pues lejos estamos mejor.





13 comentarios:
queeeeeeeeeeee? como que la ultima vez que paso en esa media hora ohhh dios mioooooooo no puede serrrrrrrrrrrrrrrrr, ahi no quiero que se separen aww
no lo puedo creeer......... OMg!!!!!! pleaseeeeeeeeee!! charlie mal? pero tmb edward no le dijo nada, fue una estupidez...todo bien pero si esta mal no importaba, le tenia qe decirr!! ash!! aunqe lo entiendo pobre.. weno como dijee es todo un hombre en vez de un adolescente de 16 años.. lo amo en esta fic! (como dije :)
snif snif!! no quiero que se separen!!!
Pobre Edward.. mi vida!! el que lo hacia para no lastimarla, al final salieron lastimados los dos... amo esta historia!!!
Mery me tienes en un puño nena!!! besotes!!
Ay que feo, cuando leí primero el POV de Bella estaba muy enojada con Edward, pero ahora que leí el de él, también lo comprendo, aunque no debió ocultarle eso a Bella, e iba a verla, que feo!! Pero a mi humilde punto de vista las relaciones a distancia son muy complicadas.
:(
Bere Cullen
ola!!
muy bien me declaro culpable, ahh por FF recuerdo k de este capi solo te deje review excusandome por no poder leerlo en ese momento, pero luego con el pasar del tiempo, cada vez k abria la pagina para leerlo, no me entraban las ganas, y no es xk ya no me gustara, sino xk (me conosco) y se k no iba a soportar los proximos capis, hasta k llegara el final feliz... lo se, lose estoy reloca kreeme k ya se k no me deberia pasar así pero me pasa... asi k hoy jaja, k ya vi el epilogo me decido a POR FIN, POR FIN!!! leer los capis k me faltan...
sufrí mucho con este capi, kisiera golpear a Edward, arrancarle cada hebra de cabello, pero lo k siento por este Edward es tan ahh no lo se, "tan especial" k no lo puedo odiar... me duele solamente, el dolor k ambos sienten me llega y es muchoooo...
ahhh.. k tristeza... pero bueno, ahora si le seguire...
cuidate!!
no me gusto el cap... AMABA CUANDO ESTABAN JUNTOS!!
pero igual estuvo bueno xD!! casi lloro en este cap... pero se q seguiran juntos :D x eso amo la historia... mery sos la mejor escritora q he visto... sos igual de buena q stephenie meyer!!
cuidate
laurymay (laurabaratau@hotmail.com)
Edward... Tengo que admitir que fue un pendejo por irse así, sé que lo hace porque cree que es lo mejor, pero ¡Por Dios! ¿Qué clase de tarado se va despues de tener sexo con su novia, cuando sabe que ella creía que él solo quería sexo? Eso confirma teorias!
Se lo que lo de sus llamadas no es por su culpa, pero bueee...
Es vergonsozo que incluso se alejara en el taxi! Eso fue cobarde!
Y bueno, la cancion me hace llorar ToT!
Porque los hombres ...simplemente no dejan de creer que es lo mejor para nosotros...llore por la separación..lloré por este amor que sufre..me dolió mucho...los amo..como pareja..siendo perros, siendo sensibles..pero duele cuando los veo separados..
ohhhhh nooo Meryyy lloreee como una magdalena con este capiiiii...noooooo por queeee....edwarddd tendria que haberse bajadooo e ir igual a lo de bellaaaa y hablar y aclarar lass cosasss esta bien que el alejamiento no fue de ltodo su culpaa por lo d charlieee...noo no se puedennn separarr...y creo que tambien eedward estuvo mall por irsee despues en seguida de hacer el amor con bellaa...peroo buee...me voy a leer el que siguee...porr quee estoy como locaaa..je besoss!!!
K sabor mas agridulce me ha dejado este capitulo. La verdad k describes muy bien como se siente uno cuando una relacion se estanca.
Besosss
nooooooooooooooo Edward debio decirle las cosas no no puede ser nooo ok ya me puse mal
OMG amo esta historia es una adiccion, no puedo creer que sufrieran tanto los dos, pobre edward tanta responzabilidad a esa tierna edad, y pobre bella no hay nada peor que sentirse abandonada con el corazon destrozado. MUERO, ya me voy al otro cap. EXCELENTE. Desde argentina con amor
nooooooo puede ser
por que le oculta informacion
todo estaba tan bien
voy a llorar
gracias x el capi
Publicar un comentario