Bella Swan era adicta a los chicos malos. Llevaba años enamorada del peor hombre, su mejor amigo, pero ahora él quería cambiar las cosas. ¿Podrá amar al ahora príncipe azul? "Seré tu amigo hasta que el amor nos separe"
Paradise City - Guns'N'Rose
Traviesos:
Bella Swan, Actualidad.
Me recargue contra la pequeña mesa de mi cocina, justo frente a la cafetera, esperaba pacientemente que el café estuviera listo para llevarle una taza a Edward. Limpie el sudor de mis manos contras mis pantalones. Después conté mentalmente hasta diez, esperando que eso lograra que mi nerviosismo desapareciera.
Sabía que eso no desaparecería, incluso si él se marchaba del lugar, nada sería como antes.
Desde hace mucho que nada es como antes.
Tome la taza que había dejado a un lado y me dispuse a servir el café. Cuando regrese a la sala Edward miraba hacia la nada, con el ceño ligeramente fruncido y en sus labios una sonrisa luchaba por salir.
— ¿A qué se debe esa sonrisa?
—Recordaba algo que paso hace tiempo…
Arquee una ceja. — ¿Y se puede saber qué experiencia en especifico?
Me dedico una sonrisa ladeada. —Cuando tu padres nos encontró teniendo sexo en mi auto.
Negué con la cabeza, tratando de evitar reírme. —Lo siento. –me disculpe. —Era mentir o estar dos años en una correccional de menores o algo así, tus padres soportaban tus travesuras, los míos no.
—De todas las excusas, tenias que decir que yo te amaba, que nos casaríamos y que si no aceptaba lo nuestro te fugarías conmigo, ¿no pudiste decir otra cosa?
Gruñí, todavía no me perdonaba eso. — ¿Y que querías que hiciera? Pude haberle dicho la verdad y dejar que te disparara, debes de estarme agradecido.
—Ven aquí. –pidió, yo camine hacia el sofá y me senté a su lado. —Me enojo porque Charlie aun cree que tu y yo… -hizo una pausa, pensando lo que diría. —Ahora no me molesta que esté deseoso de que nos casemos, que formemos una familia, pero fue tedioso hace unos años. –se estremeció. —Cada vez que llegaban tus días creía que tus depresiones eran por mi culpa, hasta me encarcelo algunas veces por nuestras discusiones.
Reí sin culpabilidad. —Te lo merecías, si papá ya te había encontrado en esas circunstancias antes, ¿Por qué decidiste estacionarte justo ahí?
Me miró intensamente. —Te sabes por qué. –bebió un poco de su café, con su mirada fijamente en mí.
Sí, claro que lo sabía. Ese día tenía la adrenalina a flor de piel, mi sangre bombeaba rápidamente por todo mi cuerpo, mi corazón latía desbocado, mi cuerpo estaba bañado de sudor, mi cuerpo sensible a cualquier caricia.
Desde luego que lo recordaba.
La primera vez que hice algo incorrecto, y fue tan, tan excitante.
Y Edward también lo sintió, lo sé. Se encontraba igual que yo, deseoso de celebrar nuestra victoria.
—Todo porque no querías estudiar para tu examen. –dijo con desaprobación, pero después de unos segundos rió con humor.
—Los dos deseábamos lo mismo. Eras un maldito egoísta, no querías compartir tu secreto.
Desvió un poco la mirada, no le gustaba que hablara mucho de las cosas desagradables que hizo en el pasado, en especial las cosas poco caballerosas que compartimos. A mí me encantaba recordar, son los recuerdos más hermosos de mi vida.
Únicamente he vivido a su lado.
Es la emoción de lo prohibido, lo malo, lo peligroso, la aventura…
Ahora no piensa lo mismo, pero hace unos meses Edward nunca hubiera contra decido mi pensamiento.
Bella Swan, 16 años.
—Mañana tendrán examen. Quien no asista se quedara sin el sesenta por ciento de su calificación, no aceptare justificantes médicos. –lo ultimo lo dijo mirando hacia mí. ¡Estúpida mujer! —El examen abarcara la unidad uno, dos y tres.
—Disculpe, profesora, pero no hemos terminado la unidad tres. –comentó acobardado Mike.
Ella hizo un ademán impaciente. — ¿Y eso qué? –preguntó de manera grosera. —He dicho que esas tres unidad, ¿No entendiste?
El chico trago saliva, pero después de unos instantes bajo su intensa mirada pudo encontrar el valor de asentir con la cabeza.
Rodé los ojos discretamente, esa era la razón por la cual nunca saldría con él. Era un completo idiota. Mi mirada se dirigió hacia Jasper, sentado en los asientos frente a la pizarra, era un chico sexy, encantador, si fuera un chico malo sería el amor de mi vida. Bueno, si creyera en esas cosas del amor y en la frase felices para siempre... Como soy diferente, mejor dicho, realista, solo lo usare para aparentar, Jasper no es diferente a la mayoría de chicos que conozco, todos son unos idiotas. Bueno, a excepción de Edward, ese hombre sí que sabia complacer a una chica como yo. Siempre estaba excitado, nunca me dejaba a medias, tenía un extenso vocabulario en palabras excitantes para mí, imaginación y disposición en experimentar.
Un chico perfecto, ¿Qué mas podría decir? No se molesta porque use su ropa cuando estamos en casa, ni siquiera cuando le digo que es un idiota y un estúpido, aunque a mí si me enoja que me diga zorra, pero bueno, la imperfección es la perfección, ¿verdad?
Cuando el timbre por fin sonó me levante de mi asiento, guarde mis cuadernos con apuntes, mejor dicho garabatos, solo fingía escribir para que Jasper creyera que era inteligente y responsable en el instituto.
Si viera mis calificaciones sabría que estoy a punto del promedio reprobatorio. En mi antigua escuela batía mis pestañas, llevaba acordeones con las formulas matemáticas o los nombres que posiblemente fueran las respuestas, desde luego, las respuestas estaban en mi muslo. Los maestros estaban más preocupados por mirarme que por el examen. Pero no me importa, todo con tal de aprobar las clases y no tener a Renée molestándome.
El problema ahora era que esta clase era impartida por una maestra, y no creo que pueda seducirla usando minifaldas, ni desabrochando algunos botones de mi blusa.
Mierda, tenía que estudiar, en este estúpido pueblo seria etiquetada como una chica tonta, y la maestra estaría feliz de que eso ocurriera.
Mientras caminaba hacia la puerta del salón de clase, noté que Jasper me esperaba.
—Será un examen difícil.
—Más o menos. –mentí.
—Para ti aun más, es obvio que la maestra te odia.
Caminamos por los pasillos hacia la salida del instituto, Jasper era un perdedor que le agradaba llevar mi mochila sobre su hombro mientras yo caminaba despreocupadamente. Eso de ser un caballero lo convertía en un esclavo de todas las mujeres, bueno, de momento será solo mi esclavo.
—Lo sé, pero le demostrare que no soy una tonta, veras que mi examen tendrá la calificación más alta.
Mirandome con incredulidad respondió. —No lo creo, yo soy quien tiene mejor promedio en esa clase, no creo que me superes.
— ¿Disculpa? Esto me huele a reto. –dije con una sonrisa maliciosa, desde luego, el tonto de Jasper no lo notó.
—Claro, si yo obtengo la máxima calificación. –pensó unos minutos. —Tendrás que alejarte de Edward.
¡Dios! ¡Por fin! Estaba comenzando a creer que nunca avanzaría con él, sus palabras demostraban que estaba celoso, al menos provoco algo en él.
—Está bien. –acepte, si perdía el reto fingiría que lo cumplía por un corto tiempo. —Sí yo gano, quiero un beso.
Sonrió ampliamente, tanto que estuve a punto de sugerirle protagonizar un comercial sobre pasta dental.
—Estas tentándome de perder apropósito.
Jugué con mi cabello, y de inmediato supo que estaba coqueteando con él, claro, para los chicos y chicas tontas esto era una señal. Para mi es una estupidez, yo solo tomo lo que quiero, sin importarme lo demás, me dejo de dimes y diretes, de tonterías.
—Yo no te obligo a nada.
Jasper se acerco a mí, estando a centímetros de mis labios.
Escuchamos a alguien carraspear, giré mi cuerpo, no me sorprendió ver a Alice, esa chica es realmente insistente. Sin dignidad, no se cansa de ser rechazada. Por la fiereza en su mirada era obvio que había escuchado nuestra conversación.
— ¿Se te perdió algo? –preguntó con desdén Jasper.
—No. –mintió desviando la mirada para que él no notara su dolor. —Quería hablar con Bella.
Él asintió con la cabeza, —Nos vemos mañana, Bells. –me dio un amistoso beso en la mejilla. —Te cuidado de que no te ensucie con su maldad. –musitó en voz baja.
—Claro. –dije fingiendo tristeza por la “maldad” de Alice y acepte mi mochila de nuevo. Cuando se fue deje la máscara a un lado. — ¿Qué diablos quieres, enana?
Sus ojos se abrieron por sorpresa, pero después de unos instantes comprendió mi personalidad. —Tú has… tu eres…
—Yo nada. –murmuré molesta. Había tenido un pésimo día, me sentía cansada de fingir, el arrogante de Edward logro que suplicara por sexo y ahora que tenía un avance con Jasper ella lo arruinaba. —Tienes un minuto antes de que me vaya, apresúrate.
Ella me miraba como un asustadizo ciervo frente a las luces delanteras de una gran monovolumen. —Y-yo… qui-quiero que te alejes de Jasper. –hablo tartamudeando.
Rodé los ojos, ella me aburría. —Mira, pierdes tu tiempo, no lo hare.
—Le diré a Jasper como eres en realidad. –dijo dudosa.
— ¿A quién le creerán? ¿A la correcta hija del Jefe Swan o a la zorra e infiel novia? Tu no eres nada contra mí, te aconsejo que no te metas en mi camino. –decida a dejar esa estúpida charla camine hacia la salida, no sin antes empujarla con mi hombro y lograr que ella se golpeara contra un casillero.
La escuche expresar un “auch” pero no voltee hacia atrás.
Cuando llegue al estacionamiento miré que Edward estaba en su auto, él miraba fijamente hacia la escuela y después anotaba algo en un cuaderno.
—Estas planeando algo, idiota, pero, ¿Qué?
Resistí la enorme curiosidad que tenia y me adentre a mi auto, aunque por dentro quería ir a preguntarle a él que iba a hacer. Por una parte, tenía miedo que fuera algo contra mí, pero comprendía que podía tramar otra cosa. No podía correr el riesgo de que Alice me mirara a su lado y sospechara.
Sin ni siquiera lo mire cuando mi auto paso al lado de él.
Solo quedaba esperar su llamada y que llegue el momento de volver a tener sexo.
Eran las siete de la noche, estaba atardeciendo, y el estúpido de Edward no vino a verme. Estaba furiosa, deseaba trozar cualquier cosa que estaba frente a mí. Y para colmo no había estudiado nada, Jasper se preguntara como pensaba darle tutorías a su primo si mis calificaciones son vergonzosas.
Sí existiera la manera de obtener las respuestas del examen…
Oh, por supuesto que hay una manera, robándolas.
No lo pensé dos veces, tome mi chaqueta que estaba en el sofá y salí de mi casa. Decidí irme caminando, sería muy sospechoso que mi monovolumen estuviera en el estacionamiento, además, si existía alguna contradicción podría correr a esconderme en el bosque y regresar a casa sin tener que usar alguna calle.
Camine en medio del bosque durante más de media hora, ahora ya había oscurecido. Es una gran suerte que la escuela de Forks no permanezca cerrada después de clases. Esperaba que el salón de maestros estuviera abierto, porque si estaba cerrado nada hubiera valido la pena.
— ¡Oh, por Dios! –exclame al ver el auto de Edward escondido entre algunos árboles. —Maldito tramposo. Más le vale no ser egoísta y compartir conmigo las respuestas.
Apresure el paso y en menos de cinco minutos estaba caminando entre los pasillos. Cuando llegué al aula de maestros saque mi falsa credencial que utilizaba cuando quería entrar a algún bar. Deslice la tarjeta sobre la ranura de la cerradura, después de forcejear un poco la puerta se abrió por completo.
En total oscuridad comencé a maldecir. —Que estúpida soy, olvide traer una lámpara, si enciendo las luces alguien podía sospechar que estoy aquí. –de pronto todo me pareció tonto, es decir, podían atraparme en cualquier momento. Si dejaba algo fuera de lugar algún maestro sospecharía que alguien ha entrado.
—Mierda, mierda, mierda. –musité en voz baja.
—Sí, eres una estúpida. –vi la figura de Edward recargada contra la puerta, mirándome con una sonrisa maliciosa. — ¿Necesitas esto? –preguntó lanzándome una pequeña lámpara de mano. La atrape y de inmediato la encendí, ahora veía con mayor claridad. A pesar de que los pasillos estaban iluminados, la luz no entraba en toda el aula.
— ¿Por qué diablos no me dijiste lo que ibas a hacer? –lo acuse.
—Swan, no soy lector de mentes. –dijo rodando los ojos. —Creí que eras buena en biología.
—Claro que no, no soy buena en ninguna materia.
Rió entre dientes. — ¿Por qué no me sorprende?
— ¿Llevas mucho tiempo aquí?
—No. –dijo negando con la cabeza. —Estaba en el auto cuando te vi pasar. Esperaba que anocheciera.
Gruñí. — ¿Y porque no saliste del auto cuando me vistes?
— ¿Acaso me extrañabas? –preguntó arqueando una ceja.
—Me has dejado esperando. Eres un maldito arrogante, mentiroso y… y… idiota.
—Gracias. –dijo sonriendo ampliamente, como si hubiera dicho los mejores halagos.
—Deja de holgazanear, dime, ¿Dónde están escondidos los exámenes?
Frunció el ceño mientras caminaba hacia a mí, tomo bruscamente la linterna que tenía en mis manos y fue hacia un archivero, comenzó a buscar entre las carpetas.
—Será difícil, antes no cerraban con llave esta habitación, pero la vieja de Biología sospecha que estoy robando las respuestas. Estoy seguro de que ella ha escondido muy bien las respuestas. –dijo frustrado.
Edward saco un puñado de carpetas y me las dio, —Revisa esto, yo revisare otras.
Me senté en el suelo con las piernas entrelazadas, deje algunas carpetas a mi lado y puse manos a la obra. Me era difícil leer con la poca luz que entraba de los pasillos, pero era fácil identificar documentos entre posibles exámenes. Minutos después Edward se sentó junto a mí, con una mano coloco la linterna en medio de nosotros y con la otra buscaba el examen.
¿Cuánto tiempo estuvimos ahí? No lo sé, sentía mis piernas dormidas, una extraña sensación se apoderaba de ellas, lo peor era mi trasero, me dolía de estar sentada sobre la fría y dura superficie.
— ¡Bingo! –gritó él de repente.
Suspiré aliviada, mi estomago gruñía, no había cenado y temía que Charlie llegara y no me encontrara en casa.
Edward saco una hoja de papel del bolsillo trasero de su jeans y una pluma, no tardo tiempo en anotar las respuestas.
—Vaya, ¡No tienes experiencia! –dije sarcástica.
—Cállate o no te daré a ti las respuestas.
—No te atreverías. –dije furiosa entre dientes.
—No soy un hombre en el cual debas confiar, lo sabes.
Tenía razón, —Y yo no soy una mujer que se queda de brazos cruzados. –repliqué.
El chico termino de escribir las respuestas y después volvió a introducir las carpetas en el archivero, después de eso examinamos a nuestro alrededor, verificando que todo estuviera como antes de que llegáramos.
—Parece que todo está igual, vámonos.
Salimos del aula y cerramos cuidadosamente el lugar, caminamos por los pasillos vacios y lúgubres. De pronto, de la nada, mi pierna derecha dejo de responder, estuvo entumecida.
— ¡Mierda! –grité mientras me recargaba contra un casillero.
— ¿Quién está ahí? –gritó alguien, parecía la voz de la estúpida profesora.
—Debemos irnos rápido, no tardara en llegar.
—No puedo. –me queje, no sentía nada en mi pierna, no respondía a ningún estimulo.
—Eres una jodida bruja, Swan. Das mala suerte. –me tomo entre sus brazos y comenzó a caminar apresuradamente hacia el baño de chicos.
— ¿Por qué me llevas al baño? ¡Hacia la salida!
—No podemos, tendríamos que correr una gran cantidad de distancia desde la puerta del instituto hacia el bosque, podría identificarnos con facilidad. Saldremos por la ventanilla del baño.
— ¿Has olvidado mi pierna? –recordé.
Llegamos rápidamente al baño, Edward abrió la puerta con dificultad, aunque me costaba admitirlo, llegamos más rápido de lo que hubiéramos llegado si yo no tuviera entumida mi pierna. Él me llevo al tercer sanitario.
Aun con toda la adrenalina corriendo por mi cuerpo, con el miedo a ser descubierta, pude apreciar el baño de hombres. ¡Mierda! Siempre fue mi sueño saber que ocurría en estos lugares.
—Deja de bobear, Swan.
—Perdón, es que siempre quise descubrir el enigma de los chicos.
—Estúpida, esta igual de limpio que el de las mujeres.
Golpeé su hombro. — ¡Ey! ¿Cómo sabes que nuestro baño está muy limpio?
Edward iba a contestarme, pero dejo de hablar al escuchar puertas abriéndose ruidosamente. La maestra estaba furiosa.
—Cállate. –pidió en voz baja.
Él me dejo en el suelo nuevamente y yo me recargue contra la pared mientras el bajaba la tapa del retrete y se subía para abrir la ventanilla del baño.
El sonido de las puertas abriéndose iba aumentando y yo me sentía nerviosa. —Apresúrate. –dije nerviosa. El me miraba de reojo constantemente, furioso, si no hubiera gritado no hubiéramos levantado sospechas.
De pronto caí en cuenta en algo muy importante. Edward no podría salir por la ventanilla… —Edward… -tragué saliva. —Tú no podrás salir. –afirme.
—Lo sé, pero tú sí.
—Déjame aquí, Edward. Vete tú.
—No, salimos juntos de esto o nos hundimos solos. ¿Entendido?
Asentí con la cabeza obediente.
— Necesito que cuando salgas, vayas de inmediato a mi auto, ¿Ok?
—Sí.
La ventana por fin abrió y Edward me tomo de la cintura y en un movimiento rápido estuve sobre el retrete, a diferencia de él, que tenía sus pies plantados en las orillas, mis pies estaba en el centro de la tapa, tuve miedo de que en cualquier momento se rompiera. Me giro, ignoro mis quejidos, después me elevo y yo saque hacia afuera mis brazos para que poco a poco mi cuerpo pudiera salir. Mi chaqueta quedo atasca en la ventanilla, y tratando de moverme mi pierna golpeo a Edward.
Impaciente me dio una nalgada en el trasero y después tomándome de las caderas me empujo hacia afuera, caí bruscamente sobre contenedor de basura, entre las bolsas. — ¿Qué harás tú?
—Voy a salir por la puerta principal. Espérame en el auto.
Tomando varias bocanadas de aire antes de levantarme pude darle ordenes a mi pierna de que reaccionara, con dificultad salí de entre la basura, cojeando me aleje del colegio.
Llevaba más de veinte minutos en el auto de Edward, él no aparecía. Me había fumado dos cigarros y comenzaba a morderme las uñas, temía que por mi culpa lo hubieran atrapado.
De pronto, la puerta del copiloto se abrió y grité asustada.
—Cállate. –gruñó agitado.
—Mierda, me has dado un susto de muerte. –dije tratando de regular los latidos de mi corazón. — ¿Por qué te tardaste tanto?
—Salí del baño y estuve entre los pasillos, escondiéndome debajo de las mesas de los profesores, en los cuartos de aseo, en el laboratorio de química… hasta que estuve seguro de que la vieja estaba lo suficientemente lejos como para que no alcanzar salir al estacionamiento a tiempo y verme escapar fue cuando decidí salir. –su respiración estaba acelerada, sudaba, su camisa se pegaba a la piel, y su cabellos estaba totalmente despeinado.
Sexy.
Y no era lo mejor para una chica que estuvo semanas sin sexo.
Me senté a horcajadas de él, con mis piernas a los costados, uní nuestros labios y nos besamos enojados. Apretaba mis pechos con demasiada fuerza, probablemente a otra chica no le causaría placer, pero a mí sí. Me aleje de él un poco y me deshice de mi camisa y sostén, avente la ropa al asiento trasero, donde también se encontraba mi chaqueta.
Prácticamente mordió mis pezones y yo no dejaba de gemir. —Mierda, así, así, con un poco más de fuerza.
Mi pelvis se frotaba contra su dureza, ya me encontraba completamente mojada y deseosa de sentirlo dentro. Dejo mis pechos para lamer el área donde estaba mi tatuaje, a Edward siempre le excitaba verlo.
—Ya no soporto más, quiero que me folles. –supliqué.
—Quítate tu estúpida ropa. –gruñó.
Me senté nuevamente en el asiento del conductor y desabroche mis jeans para deslizarlos por mis piernas. Después hice lo mismo con mis bragas, de reojo pude ver como Edward bajaba sus pantalones hasta los tobillos y después tomaba un condón de la guantera del auto.
— ¡Móntame ya, Swan!
Sin hacerlo esperar regrese hacia él, sentándome a horcajadas, sintiendo su larga erección dentro de mí. Me encantaba hacerlo con Edward, era un chico bien dotado, pervertido, siempre dispuesto a experimentar y dar placer.
Escuche un auto acercándose, pero ignore eso, estábamos en medio del bosque, debía de ser mi imaginación.
Seguía deslizándome sobre la erección de Edward mientras jadeaba y maldecía contantemente. De verdad había extrañado estar con él, aunque solo fueron dos semanas, fue como meses de distanciamiento.
—No seas floja, Swan. Muévete más rápido. –exigió.
Lo monté con más fervor y cuando él cerró los ojos para concentrarse en disfrutar golpeé su cabeza.
—Estúpida. –dijo abriendo por completo los ojos. Tomó un puñado de mis cabellos y me acerco a él, — ¿Por qué diablos me golpeas? –preguntó entre dientes.
Yo aun seguía moviéndome de arriba abajo sobre su masculinidad, su intento de darme una lección y mostrarse como todo un macho no dio resultado.
Edward no me dañaría a mí, lo sabía perfectamente. Había tenido la oportunidad de destrozarme, pero no lo hizo. Aun con todas esas amenazas y mentiras, él me quería. Lo sabía, era su única amiga y Edward también era mi único amigo. Nunca nadie se había arriesgado por mí, ni se había preocupado por mi salud. Bueno, aunque por un momento vi el deseo de irse y dejarme morir sola.
Probablemente yo también hubiera hecho lo mismo, me sorprendió cuando dijo: “Salimos juntos de esto o nos hundimos los dos”.
—Te estoy hablando, Swan. –el agarre en mi cabello fue más fuerte.
Salí de mis pensamientos y decidí hablar. — ¿Eres gay o qué? Estoy follandote y tu lo que quieres es hablar. –gruñí.
Rodó los ojos, sus dos manos fueron hacia mis caderas, ayudándome a deslizarme sobre su miembro. Sentía sus dedos fuertemente enterrados en mi piel, tratándome con dureza. El placer de esa ruda caricia eclipsaba el dolor de se expandía por mi cuerpo.
—Ni siquiera puedes hacer esto bien, Swan. Sí no te ayudo, no puedo tener una follada decente.
Ignore sus palabras, sabía que estaba enojado por lo que ocurrió. Que solo hablaba su coraje hacia a mí.
—Deja de hablar. –pedí.
El sudor caía sobre mi frente y se deslizaba por mi cuello, llevaba bastante tiempo sobre Edward. Retrasando lo inevitable tanto como ambos pudiéramos hacerlo.
Estaba a punto de alcanzar mi clímax, sentía su polla enterrada profundamente en mí. Más profundo que nunca. Lo sentía duro, grande, fuerte, ¡Mierda! Sentía que estaba en el cielo.
— ¡Ya casi! ¡Ya casi! –comencé a gritar.
—Vamos, nena, muévete más, yo también casi llego… -murmuro con voz ronca.
Justo cuando estaba a punto de alcanzar mi orgasmo escuche como tocaban el vidrio de la puerta del copilotó.
—Salgan del auto, chicos.
¡Mierda! ¡La policía!
—Maldición, de todos los oficiales tenía que ser tu padre, Swan. –siseó en voz baja Edward, trataba de ocultar su coraje y, al parecer, miedo.
— ¡Salgan de una vez!
A toda prisa me senté en el asiento del conductor y comencé a buscar mi ropa.
—En un momento vamos. –gruñó Edward.
Sinceramente, nunca había deseado llorar, y esta vez las lagrimas salían sin poderlas detener por mi rostro. Estaba segura de que iría a un convento.
Edward fue el primero en bajar.
— ¿Pasa algo Jefe Swan? –preguntó fingiendo no saber lo que pasaba.
— ¿Qué haces aquí?
—Necesitaba un lugar donde pensar.
Yo cobardemente seguía escondida en el auto, Edward fingía que estaba solo, pero Charlie sabía que mentía.
— ¿Y los gemidos que se escuchan a un kilometro a la redonda?
Pasé las manos por mi cabello desesperada, ¿Qué iba a contestar él?
—Usted gana, estaba con una chica, pero ella es muy tímida y su padre se enojara si descubre que fue atrapada en estas situaciones. No puede salir del auto.
—Debe salir, están alterando el orden público.
Rodé los ojos, ¿Orden publico? Estamos en medio del bosque.
—Chica, sal de ahí, los llevare a la comisaria.
Cerré los ojos fuertemente al escuchar esas palabras, ¡Mierda! ¡No tenía otra opción!
Con los puños cerrados y con los nervios a flor de piel salí del auto, después lo rodee para quedar frente a mi padre. Sus ojos casi se salían de sus orbitas, completamente sorprendido. Edward no pudo resistirlo y saco un cigarrillo y lo encendió.
— ¿Qué significa esto, Isabella? ¿Qué diablos haces aquí con él?
Sinceramente quise decirle “Sabes que estaba follando con Edward, no te hagas en tonto” pero me contuve. Debía decirle lo que él quería escuchar.
—Papá, Edward es mi novio, acaba de decirme que me ama, los besos subieron un poco de tono, lo siento. No estábamos haciendo algo indebido. –mentí.
El chico cobrizo me miraba furioso, no me importaba. ¿Edward que podía tener de castigo? Unas horas en la cárcel antes de que su padre page la fianza, mientras que yo tendría que irme del pueblo y permanecer encerrada durante dos años en un internado para señoritas.
—No, no y no, Bella. Te prohibí su amistad.
—No pude evitarlo, ¡Lo amo! –grité fuertemente. —Si te opones a esto me fugare con él.
Edward trago saliva y noté que cruzo los dedos. —Bells, no creo que tengamos que llegar a estos extremos, no quiero causar problemas con tu padre.
Charlie lo fulmino con la mirada. —Estas pudriendo las manzanas de tu alrededor, Edward.
—No, Edward. No tenemos que ocultar nuestro amor. –mi respuesta confundió a ambos, Charlie esperaba que aceptara la opción que Edward ofrecía, y Edward aun más.
Pero si accedía a terminar nuestra “relación” Charlie sabría que mentía al decir que lo amaba y comprendería que mi chantaje nunca fue en serio.
—Bella. –dijo entre dientes. —Por favor, tenemos que… -dejo de hablar de repente, estuvo pensativo varios momentos y después me miró sonriente. —
Nos amamos, Jefe Swan, nada, ni nadie nos separara.
Estuve completamente sorprendida, Charlie también.
Y lo comprendí con rapidez.
Sí era la novia de Edward, Jasper tendría el corazón roto.
Al final, él gano.
Aquí esta el cap, interesante, ¿verdad? Como se dan cuenta, la relación de amistad se estaba haciendo más y más fuerte. Ya tengo la historia bastante avanzada, así que actualizare todos los miercoles. Es la unica historia con horario.
Espero que el cap sea de su agrado, el siguiente será EPOV, será muy interesante, lleva un pasamontañas y bates de beisbol, ¿que harán con ellos? El avance sera subido el viernes. Así que esten pendientes.
Nos vemos chicas, y por favor, comenten. En ff casi nadie comenta y en el blog, los avances tienen más comentarios que los capitulos.
Nos vemos en CAC mañana en la noche.




32 comentarios:
¿No pueden vivir sin retos? =)
Pobre de Charlie, antes no le dio un infarto por la escena que presencio, ¿Bella cree que es tonto? "No hacían nada indebido" a pesar de sus personalidades me gusto la protección de Edward hacia Bella "Salimos juntos o nos hundimos" fue tierno
besos
Buuuu... no se como Charlie se deja convencer por bella, que se fuga??vahhh.... jajja
Tienes razón, cada vez su relación es mas estrecha pero creo que les queda demasiado camino por recorrer, aún son demasiado inmaduros...
y chica! que obsesión con el sexo.... XD
jajaja!
Edward lo logro, le rompio el corazon a Jasper...
Bella, se quedara...
Excelente capitulo, proxima semana; esperare con gusto :D
holaa soy beluchis!!!el capitulo estuvo genialll...me encantoo!! estos dos son terriblessss...jaaj y las cosas que le dijo a charlie estuvo muy geniall!!la frase de edwar me gusto mucho la de salimos juntos o nos hundimos solos ...bueno y como dijiste su amistad se esta haciendo mas fuerte cada vezz...me djeaste iuntrigada con lo del proximo capii lo del pasamontañas y el bate de beisbol me dejass super ansiosaaa!!! bueno nos leemos en el proximo!! mañana me voy a leer otros capiss de juegos sexualess que quede en el capi tres y todavia no me pude conectar bastante rato para poder seguir leyendo varios capiss seguidoss!! y te comentoo!! bueno adioss!!! cuidatee!!! suerte!!
jaja me encanto pobre charlie de seguro se le salio el corazon jajaja me encanta qe los personajes sean "chicos malos" ah y sabes me di cuenta qe en ff subias despues entonces me meti a tu blog y me encanto :D!lei todas tus historias escribes genial :D! ojala sigas :)
jaja al final edward termino ganando ... mm los dos s robar las respuestas .. me gusto mucho el cap!! .. saludos
por que yo nunca me pude robar un examen?, ahh claro no los dejaban en el colegio,, hubiera sido buenisimo robarme algo jajajaj, me pregunto por que cambio Edward por lo que leo fue hace poco, que fue lo que lo hizo tener una nueva perspectiva de la vida?...en fin me gusta que sean así bien malos. besos para ti que escribes super bye.
estuvo muy pero muy bueno el capi, vdd, se ah de ver visto genial cuando salían, a la torre que mala suerte que no pudieron terminar bn, hahaha, me gusto que Edward fuera tan solidario con Bells y la ayudará a llegar bn al auto sin que la vieja los atrapará, y ahora que pasará?, y la apuesta entre Bells y Jasper?, quedará cancelada?, mmm, lo sabremos el próximo miércoles, bendiciones, besos fríos :B
el cap estuvo genial!!
lo que no paro de preguntarme es que le pasó a Edward para cambiar tanto... me muero de curiosidad XD
esperaré el adelanto y el cap el prox miércoles
Bikos
jajaja ehi estos chicos tiene un boca sucia jajaj y con esas boquitas comen, ahi los dos son tan malos y egoistassss pero los amor por malditos jajaj la verdad me encantan todas tus historias son muy buenas, de verdad te mereces el premio de mejor autora jajaj yz quiero el proximo, pobre jasper y que tonta bella que no le gustan tan perfectos como jazz, ella si e suna verdadera chica mala, Y YA QUIERO EL CAC Y BSS Y JS y todas jajaj
buen capitulo
me gsuto
yo te sigo en ff
pero, checo mas aqui
asi q ultimanmente no la he leido en ff
saluos
Excelente el cap, me encantan estos dos ed&bell traviesos, q sean ellos los que jodan, jaja¡ espero el prox cap. Bye Mery¡¡
hahahaha me encanto!
no me puedo dejar de preguntar como esq edward cambio tanto.. y espero q bella le diga q si :D
pero para mientras, me encantara leer lo q vivieron cuando ambos eran "rebeldes" hahaha
Que Chica...osada, malvada, maquiavelica esa es la palabra...si esta historia está buenísima...
te sigo leyendo Mery
jejeje buen capitulo!!!
Creo que lo peor que podria sucedernos es que TU padre te encuentre en aquella situacion O//O y mas todavia si tiene una pistola en el cinturon...
Sigo leyendo y es que sin duda los chicos malos son lo mio jejeje
jojojo xd exacto lo peor es k tu padre te vea en esas circunstancias jajajajajaja es de valientes darle la cara me fascina la historia
que bajada ... que tu papá te encuentre "así" y justo cuando estaban en lo mejor ! xD Por suerte nunca me ha pasado ...
Me encanta ver como se van haciendo mas cercanos y no solo en la parte sexual :)
Si a mi me llega a pillar mi padre en una situación así creo que me habría muerto de vergüenza! No puedo ni imaginarlo! Que bajón de lívido!
El capítulo me ha gustado, pero he odiado la parte en la que Bella trata mal a Alice, no se Alice es un personaje que siempre me ha caido bien, aunque claro esa manera de tratarla es la que va acorde con la personalidad de Bella en la historia. Besos y te sigo leyendo!
Son amigos con derecho. De nuevo le ganó a Jasper, me pregunto por qué le tiene tanto rencor. Asi que ahora van a fingir con Charly que son novios, eso no lo esperaba, muy buen capítulo
Jajaja, un amor totalmente pervertido...esos dos me han sacado más de una carcajada, me he imaginado totalmente la escena del carro y creeme mi imaginación ha ido alto alto. Gracias Mery por el capí... Un abrazo
aaaaaa!!!
como entonces ahora son novios??
que dira Charlie
uff como seria que tu padre te pille en esa
situación yo me muero! pero a manos de mi padre ajjajaja me mata!
ohh me encanta el fic ¡Como no lo lei antes!
sigo leyendo xD
:n Ja JA jA Me Parecio Super Caja Cuando LLego Charlie...
Me da un poco de lastima de Jasper y Alice Pobres
Pero En Fin Estuvo Super el Cap
No inventes, me dan pena los pobres de Alice y de Jazz, pero creo que en el fondo no son taaaan buenos, es sólo que no son taaan directos como Bella y Ed. Wow, sexo sucio entre esos dos...jajajjaja, pero bueno son ideales él uno para el otro. ^^
:c siempre logra lo que quiere Edward y ahora le rompio el corazon a jasper, en serio que tiene contra el pobre jazz??
estuvo super el capitulo esos dos teniendo sexo duros ufff mas encima quien los fue a encontrar el jefe swan :O
Tremendo susto y afortunjadamente fue el el jefe Swan y no otro pq te puedes imaginar lo que pasaria?? ya el pueblo se habria enterado, bueno creo q me adelanto a los hechos, mejos me callo y sigo leyendo.
Exelente Capitulo Nena, me sigo preguntando pq no lo habia leido, creo que lo confundí con otra historia o no se, aveces se me cruzan los cables
execelente capi...stuvo fenomenal..de verdad edward si eres como q hablar.. mi amorcito te pasas...jaja q gracioso como se puso edward hay bella..juega con candela...
tienes razon sta amistad se sta fortaleciendo mucho mas de lo q ellos dos creen...
pobre charlie tan
iluso
jaja
:n
y como siempre gana edward
:o
hahaha poobre Charliie!! estOos chiicos me encantan!!! exelente mery!
Todavía no se aman, pero tienen el mejor sexo, de ahí al amor…
jajajajajajajajaja
Edward se guardó su venganza pero terriblemente absurdo a su manera :e
Caray... lo supo manejar en un mal momento para Bella pero para Edward muy bueno... jajajajajaja, sabía que se podría librar de Jasper :e
jajajajaja.
Con afecto Kathy.
creo k edward le dio una leccion a bella, y pobre sharly casi le da un infarto al ver a su hija con la escoria y sexy hombre del pueblo
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