01 septiembre, 2010

Hasta Que El Amor Nos Separe: Celos

Twilight es propiedad de Stephanie Meyer, la trama es mía y prohibida la copia total o parcial de la historia. Att. MerySnz
Bella Swan era adicta a los chicos malos. Llevaba años enamorada del peor hombre, su mejor amigo, pero ahora él quería cambiar las cosas. ¿Podrá amar al ahora príncipe azul? "Seré tu amigo hasta que el amor nos separe"
You know I'm no good – Amy Winehouse


           Celos
.
Bella Swan, Actualidad.
— ¿Tienes miedo de un poco de competencia? –pregunté levantando mi cabeza, para mirarlo directamente a los ojos.

No contesto, simplemente desvió la mirada, fue su manera de responderme.

La respuesta era , si tenía miedo.

Estuve perpleja unos momentos, me era extraño verlo así… vulnerable.

Edward nunca demostró miedo, aunque en varias situaciones estoy seguro que lo sufrió.

Ahora él demostraba su nerviosismo, su amor por mi… nunca beso la unión de nuestras manos, a pesar de que un sin fín de veces caminamos juntos unidos, nunca. Ni dijo palabras tiernas… pero si tranquilizadoras. A veces se comportaba posesivo, protector, como mi peor enemigo, como mi hermano mayor…

Nunca como el hombre que me amaba.

Yo averigüe que corría el riesgo de enamorarme de Edward nuestro primer verano separados.

Después de llegar a casa borracha, con la ropa ensangrentada, cantando alegremente y soltándole la sopa a papá de lo que Edward y yo hicimos con facilidad, bueno, mi padre no dudo en encerrarnos en una celda durante dos días completos. En su momento me causo risa, Edward y yo no parábamos de reírnos, ¿Qué nos causaba gracia? Todo, estábamos totalmente borrachos. El colmo fue comenzarnos a besarnos frente a papá, pero no me importo, a mi me encanta besar a Edward… y también el alcohol. Las dos combinaciones son mi perdición.

Horas después, con mi cuerpo dolorido por dormir en una celda, con resaca y mal humor, le eché en cara a mi mejor amigo mi desgracia. Él, desde luego, se lavo las manos. Argumento que nada hubiera pasado si hubiera cerrado mi boca, al principio no lo recordé, pues mis recuerdos eran confusos, pero pronto todo fue claro.

Yo sola cabe mi tumba.

Papá no dijo nada a Renée, supongo que deseaba ansiosamente unas vacaciones de mí.

— ¿De verdad me extrañaste? –pregunté rompiendo el tranquilo ambiente que nos rodeaba.

Edward se giró a verme, con una sonrisa luchando por salir. —Todos los días. No debí haberte tratado así, levantaba el teléfono, marcaba tu número y rápidamente colgaba, arrepintiéndome. A veces caminaba hasta tu casa, solo para poderte verte cruzar la calle… no quería admitir que te quería, no quería admitir que deseaba regresar a tu lado… seguía culpándote de todo.

Sentí una fuerte opresión en mi pecho, la misma angustia que sentí al verlo marcharse de mi casa furioso, después de haber escuchado todas esas palabras hirientes, groseras y burlescas por mis sentimientos hacia él.

—No me refiero a eso. –dije evitando el tema.

— ¿Entonces…?

—El primer verano lejos de Forks… cuando fui a Phoenix con Renée.

Frunció el ceño, pensando profundamente en aquella vez.

—Te divertiste, ¿no?

—Claro que no, yo estaba muriéndome de celos y extrañándote mientras tú estabas con tu novia de Alaska.

Rió ligeramente. — ¿Celos? ¿Lo dices en serio? –preguntó un poco incrédulo.

Entendí porque, la razón es porque yo nunca he admitido en voz alta mis sentimientos hacia él, hablar de mis celos era admitir que siempre sentí algo por Edward.

Ambos lo sabíamos.

Como siempre, había hablado de más.

—Ella nunca significo nada para mí. Lo sabes, ¿verdad? Te preferí a ella sobre ti… no sé porque estuviste tanto tiempo enojada conmigo… ¿Es esa la razón?

—No. –dije sincera.

La razón era… que los celos me carcomían. Y no debía demostrarlo, no quería demostrarlo.

Bella Swan, 16 años

— ¿Vas a extrañarme, Swan?

Rodé los ojos, estaba burlándose de mí. —Ni recordare tu nombre.

—Se que mientes… -dijo no muy seguro de sus palabras. —Extrañaras a “Eddy” en las noches.

Reí, al parecer ya se le paso la molestia porque le hubiera puesto nombre a su polla.

—Quizás, pero tengo una larga lista que te reemplace.

—Empezando y terminando con tu vibrador.

—Empezando con mi ex novio y terminando con alguno de mis vecinos.

—Eres una zorra, Swan.

— ¿No te mordiste la lengua? –replique.

— ¿Qué me estas tratando de decir?

—Además idiota. –agregué, después de haber estado encerrada en la cárcel por su culpa, buscaba cualquier pretexto para discutir con él.

— ¿Crees que soy un prostituto o qué?

—Haces preguntas tontas, sabes la respuesta.

—Entonces si lo crees. –aseguro con los ojos entrecerrados.

—No lo creo, un puto cobra y tú lo haces gratis.

—Vete a la mierda, Bella.

—Vete tú a la mierda.

—No repitas lo que digo.

—No repitas lo que digo. –dije en un intento pobre de imitar su voz.

—Cállate.

—Cállate. –hable en el mismo tono.

—No me causa risa lo que haces. –una sonrisa luchaba por formarse en sus labios.

Rodé nuevamente los ojos, —Ya debo irme, Charlie solo dijo cinco minutos.

Asintió con la cabeza y abrió sus brazos, claro, Edward no iba a decir “Deseo abrazarte y te voy a extrañar, Bella”. Aunque yo tampoco lo diría.

Vacilante me acerque a él, y toscamente nos abrazamos, sus brazos me rodearon la cintura mientras que los míos iban hacia su espalda.

—Pórtate bien, Swan. No hagas nada que yo no haría.

—Tu igual, Cullen. No hagas ninguna estupidez.

Incómodos, inmediatamente, nos separamos. Él dio tres pasos hacia atrás, y yo únicamente uno.

Iba a cometer la estupidez de decirle que lo extrañaría, pero gracias a Dios apareció Charlie en la puerta.

—Ya es hora, Bella.

Los tres bajamos las escaleras, el buen humor de mi padre era imposible de improvisar. Estaba feliz de deshacerse de mí unas semanas.

Al salir de la casa camine hacia el auto patrulla de papá, mientras Edward se separaba de nosotros para caminar hacia su viejo Volvo. Antes de adentrarme al asiento del copiloto en el auto, le lance un beso a Edward, la escena típica de las películas de comedia romántica. Él siguió mi broma llevando una mano a su pecho y suspirando dramáticamente.

Riendo entre al auto, mientras la mirada de papá se dirigía hacia Edward y después hacia a mí.

—No entiendo su amistad. –dijo con perplejidad, observando como el vehículo de mi amigo se alejaba de nosotros.

—Es mi único amigo, -hable a la defensiva, dejando en claro que no me importaba que me prohibiera su amistad.

—Lo sé, por eso no me opongo a lo que sea que ustedes tienen.

—Lo nuestro se llama amistad.

Me miró fijamente, buscando un indicio de mentira en mis ojos. —Claro, es obvio que tu…

—Papá. –interrumpí. —Mi vuelo sale en dos horas, se hará tarde. Estoy deseando ver el sol pronto, sufrir por el calor, ver a chicos sexy en bañador…

Su mirada me fulmino.

—Estoy bromeando. –reí.

—No me gustan esas bromas, Bells. –dijo entre dientes.

—Papá, sabes cómo soy, acostúmbrate.

—Edward y tu serian la pareja perfecta, hija. Una pareja muy extraña, pero son el uno para el otro.

Mis dientes rechinaron a la vez que él ponía en marcha su auto, ahora estaba tratando de tomarme el pelo.

Como sea, no le di el gusto de hacer preguntas.
.



.
—No iras. –dijo con firmeza Renée. —La nueva vecina me ha dicho hoy que coqueteaste con su nuevo esposo.

—Mamá, no seas inocente. No es su esposo, es su amante. Nunca me metería con el esposo de una mujer, menos con hijos. –me estremecí. —Dios, no me meto con hombres así.

Sus ojos echaron chispas. —Ese hombre entra en su casa varias veces al mes, es su marido, solo que trabaja fuera del Estado.

Bufé. — ¿Crees que un hombre de veinticinco años se casaría con una mujer de cuarenta, que tiene dos hijos?

—Aunque no lo creas, el amor existe y…

La interrumpí. —Sí, quizás existe, pero no es el caso con la vecina. No es mi culpa que ese hombre no pare de verme el trasero.

—Pues si usaras las faldas que te regale en vez de esos pantaloncillos cortos que no te cubren nada, quizás el problema terminaría.

—No lo haré, acéptame como soy. –me levante de la mesa, me había quitado totalmente el hambre que tenia. —Esta vez no te estoy mintiendo.

—Mira, Bella, haz lo que quieras, solo no lo hagas cerca de mí.

— ¿Se supone que debo estar agradecida? –pregunté sarcástica.

Yo puedo hacer lo que quiera cuando se me dé la gana, no necesito su permiso.

—Sube a tu habitación ahora mismo.

Gruñendo salí del comedor y me dirigí a mi habitación. Sentía que me asfixiaba ahí, sin nada que hacer, siempre vigilada por Renée, escuchando sus quejas y lamentos sobre mi comportamiento.

Cerré la puerta de mi recámara con seguro para no ser molestada, tome mi móvil y marque a Edward, necesitaba desahogarme un poco y maldecir…

Escuchar su voz y sus tonterías, discutir con él.

Él contesto después de mi tercer intento de llamada. — ¿Swan? ¿Eres tú? -su voz era aburrida, estaba segura que acababa de levantarse.

Tragué saliva, esperaba que él no notara mi estado de ánimo en mi voz.

—Sí... mmm... -deje de hablar, no se me ocurría nada que decir.

¿Como podía explicarle que lo extrañaba? Claro, sin que se alejara de mí. Aun no podría comprender porque no podía divertirme, porque me sentía tan sola y perdida...

Edward me hacía falta.

Sus bromas estúpidas, sus burlas, sus comentarios sarcásticos, sus maquiavélicos planes...

— ¿Pasa algo? -había un poco de histeria y preocupación en sus palabras, algo poco común en él.

—Todo está bien. -mentí.

Nada me salía bien, mi madre con sus estúpidos comentarios hirientes y controladores, un juego de pin pon que me estaba aburriendo. Ella lanza la indirecta y yo se la regreso muchísimo peor. Era cansado. Ni siquiera fugarme en las noches me apetecía.

— ¿Entonces porque me llamas? -gruñó molesto. —Sabes que los fines de semana me encanta dormir hasta tarde.

—Porque me siento mal. -dije sincera.

— ¿Es la menstruación? -preguntó con voz monótona, podría jurar que rodaba los ojos.

—No, no ese "me siento mal".

—Oh. -murmuró comprendiendo. —Soy muy malo con pláticas sentimentales... ¿No tienes una mejor amiga en Phoenix?

Hice una mueca. —No, siempre me acuesto con sus novios.

Edward rió. — ¿Y tú mamá?

— ¡Ella se puede ir al infierno!

Escuche un gruñido y después el sonido de ropa al moverse, probablemente él se estaba vistiendo.

—No sé porque no estás de fiesta, deberías de estar divirtiéndote, ¿Que no haría yo en tu posición? Te aconseje que hicieras lo que quisieras antes de regresar a Forks... cuando estés aquí te arrepentirás de estarte quejando y lloriqueando conmigo por teléfono.

— ¿Sabes, Edward? En estos momentos necesito a un amigo, no necesito al Edward patán de siempre.

Suspiró. —Como sea, lo mejor que puedo hacer es escucharte, no podré aconsejarte, ya que soy malísimo en eso. Es todo lo que puedo hacer por ti, ¿Te parece bien?

Asentí con la cabeza a pesar de que no me vería. —Con eso me conformo.

—Desahógate, Swan.

Abrí la boca para hablar, pero justo cuando saldrían las palabras escuche un extraño sonido del otro lado del teléfono, ¿Qué diablos estaba haciendo? Lo escuche gemir débilmente, era el gemido cuando él estaba teniendo...

Sexo oral.

Mis puños se apretaron, — ¿Qué diablos estás haciendo, idiota? ¿Con quién estas?

No podía creerlo, el maldito había metido a alguien a su habitación.

Edward tiene prohibido meter mujeres en su casa, ya que sus padres conocen su personalidad perfectamente. Ni siquiera yo había tenido sexo con él ahí. Siempre era en mi casa.

—En estas dos semanas han pasado muchas cosas, Swan. Mi novia de Alaska esta aquí en Forks y... -otra vez gimió.

Algo nunca experimentado recorrió mi cuerpo.


Celos.

Muchos celos.

No sé porque considere a su novia como mi competencia.

Debía quitarla de mi camino.

—Puedes dejar eso para otro momento, -dije entre dientes. —Necesito hablar contigo.

—Puedo hacer las dos cosas a la vez. –aseguro.

Sin contenerme colgué la llamada, totalmente encabronada.

Ese estúpido en vez de ayudarme me hundió más.

Mi móvil sonó nuevamente, era él, rechace la llamada. Inmediatamente un mensaje de texto llegó, “Jodete, Swan”

Gruñí.

Furiosa abrí mi buró y tome tres condones, le haría una visita al amante de mi vecina.

Al diablo con Edward y Renée.

.
.

Eran las tres de la mañana cuando regrese a mi casa, mamá y Phil estaban dormidos seguramente.

Llegué a mi cuarto y me deje caer en la cama.

Suspiré satisfecha. Mierda, ese si es un hombre. Con pereza encendí un cigarrillo y abrí una ventana.

Demetri es insaciable, con razón mi vecina no se deshace de él. Quizás yo también haga lo mismo que ella en un futuro, si llego a considerar casarme.

Sí, un matrimonio así no es tan malo.

Mi móvil sonó y fruncí el ceño, aun seguía en mi buró, donde lo deje antes de irme.

— ¿Hola? –hable sin mirar el identificador.

— ¿Por qué diablos me has ignorado? –gritó Edward.

—Estaba ocupada. –hable mientras me encogía de hombros.

— ¿Con quién?

—No tengo por qué darte explicaciones.

— ¡Maldita sea! Acabas de tener sexo, ¿verdad? ¡Te conozco! –acuso.

— ¿Y si así fuera qué? ¡No eres mi padre!

—Yo llevo todo el día marcándote mientras tú estás fornicando con algún desconocido, ¿Crees que no debo estar molesto? Debería decirle a Jasper…

—Tú no dirás nada, él es mi novio, los demás no significan nada.

— ¿Me incluyes entre los demás? –preguntó furioso.

No sé por qué razón mentí, pero deseaba herirlo. —Claro, mira, no te ofendas Edward, pero acabo de follarme a un hombre de 25 años, me ha dejado el culo dolorido y solo quiero descansar. Hablaremos mañana, cuando estés más tranquilo.

— ¿El culo dolorido? ¿Estás diciendo que…?

Sí, estúpido, mientras tu idiota, zorra y perra novia te hacia sexo oral yo salí a divertirme, pensé.

Claro, yo nunca me pondría a llorar y sollozar contra la almohada por un hombre. Bella Swan nunca haría eso.

—Será mejor que nos veamos después, cuando regreses a Forks.

No quería eso, deseaba seguir en contacto con él, pero no cedería antes que Edward.

—Claro, me parece bien. –mentí.

—Cuídate, Swan. Nos vemos en unas semanas.

Resistí las enormes ganas que sentía de mandarlo al diablo, pues no demostraría ningún signo de debilidad. —Nos vemos, Cullen. –colgué.

Tiré el teléfono a la cama y aspire de mi cigarrillo, necesitaba relajarme… y pensar en cómo mantenerme ocupada para no llamarle.

.
.

Regrese a Forks una semana antes de clases, le avise a Jasper que pasara por mí al aeropuerto.

— ¿Y Edward? –pregunté fingiendo indiferencia.

— ¿No has hablado con él?

—No desde que me fui.

—Ah, supongo que está bien, una de sus novias esta aquí.

— ¿Qué quieres decir con una de sus novias?

—Sí, bueno, ya lo conoces. –critico. —Tiene dos en Alaska, una en Seattle y tres en Port Angeles… ah, varias en Internet.

Mi boca se abría y cerraba constantemente, no estaba segura de si Jasper mentía o hablaba en serio, ya que tendía a exagerar el comportamiento de Edward.

— ¿Te sorprendí? Él dice que comparte su amor con todas las mujeres.

Esta vez, Jasper no exageraba.

Trate que mi voz no demostrara lo afectada que me encontraba. —Le dije a tu papá que ayudaría a unos chicos de La Push, ¿No te molesta?

Negué con la cabeza. —Claro que no, yo estoy cansada por el viaje y quiero descansar.

Mi novio estaciono el auto frente a mi casa, inmediatamente rodeo el auto para abrirme la puerta. Rodé discretamente los ojos, odiaba cuando hacia eso, era una pérdida de tiempo. Bueno, no era una pérdida de tiempo cuando debía bajar mis maletas del auto y llevarlas hasta mi habitación.

Justo antes de entrar, noté que la puerta estaba entre abierta… además, mi cuerpo estaba excitado sin explicación, lo que me llevo a pensar que Edward estaba esperándome.

Sin previo aviso besé apasionadamente a Jasper, él me correspondió excitado. Probablemente mi fiel novio ni siquiera se hizo una paja mientras yo no estaba. Debió de haber sido un infierno para él no tener sexo durante meses, creyendo que yo compartía todo mi tiempo con mi adorable madre.

—Jasper, he extrañado tanto tus besos. –mentí.

Él gimió contra mis labios, — ¿De verdad?

—Claro, quizás nunca te lo dije, pero te extrañe demasiado. No quería que soportaras mi dolor. –Sí, soy la mejor actriz de todas, realmente una mentirosa.

—Yo también te extrañe, amor.

¿Amor?

Me tensé. — ¿Qué has dicho? –pregunté con miedo.

—También te extrañe. –mintió pesimamente.

Mi cerebro me obligo a creerle y a fingir que no escuche esas palabras, mis manos comenzaron a adentrarse en su camisa cuando él se separo.

—Bella, se que debió ser duro para ti… tanto como para mí no estar juntos. –asentí molesta. Odiaba cuando me decía ese sermón sobre respetar la casa de mi padre. —Pero tengo que irme, ¿Lo recuerdas?

Bueno, al menos podré estar con Edward pronto.

Sonreí hipócritamente. —Claro, lo olvide. Ve a salvar el mundo, Superman.

Rió y beso cariñosamente mi frente, desee vomitar por su cursilería.

Cuando escuche sus pasos alejándose entre en mi habitación.

— ¿También te extrañe? –se mofo Edward. —Casi me orino en mis pantalones.

—Cállate, lo dije en serio, lo extrañe.

Edward entrecerró los ojos. — ¿Lo dices en serio?

—Claro que no. Papá me sugirió que él fuera por mí al aeropuerto ya que él trabajaría. Ni lo recordaba.

Se carcajeo, pero de pronto su risa se detuvo abruptamente. — ¿Por qué no me llamaste a mí?

—Quizás estabas ocupado con tu novia succiona pollas.

—Madura, Swan. Contesta.

—No lo sé, supongo que aun estoy molesta contigo.

Frunció el ceño. —No debí decir eso, pero me conoces, Bella. No soy la persona más adecuada para hablar o pedirle un consejo.

Baje la mirada, eso era lo malo de nuestra amistad.

—Pero puedo aprender. –agregó después. —Los dos podemos aprender.

Asentí con la cabeza, y camine hacia él. Lo mire intensamente, estaba recostado cómodamente en mi cama, una camisa oscura y unos pantalones rasgados de las piernas, su cabello desordenado y junto a su cuerpo estaba una gorra. Probablemente le dio flojera peinarse un poco.

Nada había cambiado en él. Quizás un poco la voz, ligeramente más ronca, más aterciopelada.

Me recosté en la cama. — ¿Y tu novia te dejo venir?

—No es… precisamente mi novia. Veras, ella es mayor que yo y nuestros padres son amigos, por eso no sospechan de nosotros… no sé como decírtelo… no me gustaría que te metieras con Jane, ella es una chica que no podrías controlar, ¿De acuerdo? No es Alice o Tanya, con quien ambos podemos jugar.

—Entonces, lo que tratas de decirme es que es importante para ti y que deseas que me lleve bien con ella. –afirme.

—Te equivocas, Jane no es importante para mí, pero si para mis padres. Y deseo que te lleves bien con ella por tu bien.

—Lo intentare, pero no lo creo. –estoy segura que puedo dejarla llorando en cinco minutos.

— ¿Y a mí me extrañaste? –preguntó cambiando el tema.

— ¿Y tú a mí? –replique, arquee una ceja mientras esperaba su respuesta.

Asintió con la cabeza. —Forks no es lo mismo sin ti. –se inclino hacia mí para besarme, respondí gustosa. Nos besamos momentáneamente con tranquilidad, para después dar paso a la desesperación. Rasgando nuestras ropas y tocándonos en nuestras partes más intimas, acariciándonos y frotándonos contantemente.

—Mierda, Edward. Tu estúpido cinturón. –gruñí.

Él se rió de mí urgencia, se separo lo suficiente para quitárselo por sí mismo y después sus pantalones. Él se sorprendió al verme desnudando y que no usara ropa interior.

— ¿Y tus bragas? ¿No me digas que tu y Jasper…?

—Claro que no, él nunca me faltaría el respeto haciéndolo en un auto. Simplemente hoy no uso ropa interior.

Su coraje se disipó un poco, nos acercamos desnudos el uno al otro, sentir su cuerpo cálido sobre el mío hizo que mi corazón se sacudiera en mi pecho.

La boca de él fue a mi pezón para comenzarlo a chupar mientras sus manos se dirigían hacia mi coño, comprobando que estuviera lista para él.

—Edward, no quiero preliminares, solo mete tu polla, ¡Ya!

Gruñó, pero obedeció, su miembro estaba duro, nunca lo había visto tan excitado hasta entonces.

Cuando me penetro rudamente, inevitablemente mis uñas fueron a su espalda. Bueno, quizás deseaba marcarlo para que su novia supiera que sus cuernos llegaban hasta la luna.

— ¡Vamos, Edward! ¡Dame más duro! ¡Demuéstrame cuanto me extrañaste! –con mis piernas rodee su cintura, obligándolo a ir más rápido y a penetrarme fuertemente.

Lo sentía profundamente enterrado en mí, llenándome por completo, se inclino para besarme intensamente, su lengua luchando salvajemente contra la mía. El sonido de mi lubricación cuando él me penetraba nos excitaba a ambos más.

Su boca fue a mi cuello, mordisqueando mi piel, y cuando se lengua lamio mi sudor me pareció increíblemente erótico. Mis manos fueron a su cabello, despeinándolo desesperadamente, nunca habíamos tenido sexo urgentemente. Quizás se debía a que después de acostarme con Demetri no volví a estar con nadie más, pero de todas maneras, él me respondía con igual desesperación. Se separo un poco de mí y tomo mis piernas para colocárselas sobre sus hombros, cerré los ojos y grité: — ¡Sí! ¡Mierda! ¡Así!

— ¿Te gusta? –preguntó. —Contéstame, zorra.

Mis ojos se abrieron por completo, nunca me había insultado mientras teníamos sexo, pero ahora no me importaba, estaba jodidamente quemándome de excitación y sinceramente me gusto que me llamara así.

—Sí. Me gusta así.

— ¿Dime porque?

—Porque se siente más delicioso.

—No, Bella. Te gusta así porque eres una puta. Admítelo.

Mi respiración se hizo aun más dificultosa, apenas y logré decir, —Lo admito. Tú y yo sabemos que soy una perra.

Su rostro estaba concentrado, las venas de su cuello y sus manos eran visibles en su pálida piel, sus ojos verdes ahora estaban totalmente oscurecidos y mechones de su cabello caían sobre su frente.

Pronto, demasiado pronto, la sensación de mi clímax acercándose se formo en mi pelvis, mi coño se contraía alrededor de su polla y él gemía sin control.

—Bella, no aguanto más, creo que voy a…

No alcanzo a terminar, sentí su cálido semen terminado dentro de mí. Él saber que provoque eso en él fue lo suficiente para que mi orgasmo llegara y mi cuerpo se dejara llevar por el placer.

Mis piernas, cansadas, cayeron a la cama mientras su cuerpo caía sobre mí. Ambos teníamos la respiración agitada y estábamos sudorosos.

—Mierda, Swan. Eso fue intenso.

—Muy… intenso. –concorde.

Estuvimos unos minutos descansando, hasta que ambos caímos en cuenta de que no usamos protección. —No te preocupes, tomo la píldora, pero no debe de olvidársenos.

Estábamos en la cocina comiendo unos sándwich cuando su móvil sonó y supe que debía de tratarse de su novia. Él solo respondió “Ahorita voy”

— ¿Te tienes que ir ya?

—Sí, Jane vendrá por mí. –suspiró. — ¿Quieres conocerla?

Me encogí de hombros, tarde o temprano debía de conocer a mi competencia.

—Claro, ¿Por qué no?

—Te diré algo y no quiero que lo tomes mal, ¿De acuerdo? Ella a veces coquetea con Jasper, le gusta tomarle el pelo, sabe que eres su novia y no sabe de nosotros. Cree que yo nunca intentaría nada con la novia de él…

Deje de escuchar. Además de tener a Edward, también quería a mi novio.

Solo yo podía tenerlos a ambos.

Esa chica me las pagaría.
                                  ................................
Recuerden, como dice el Summary, Edward es el peor hombre que conocio, así que no se sorprendan por lo malvado que puede llegar a ser, y bueno, no es que Bella sea una Santa.
El siguiente capitulo se llama competencia, y Bella será más perra que de costumbre.
Espero que sea de su agrado el capitulo, chicas. !Nos vemos!
Branica Hosting

27 comentarios:

Angie dijo...

mmm.... no se q decir por q aun no e leido el cap. xD
si lo se, pero queria ser la primera en dejar un comentario por aki y bueno ahorita nu tengo tiempo para leer, pero estoy pasando el cap. a mi cell para leerlo al ratito..
se que el cap me va a encantar...
asi que beshotes y ya te dejo un review mas ompleto en FF cuando termine de leerlo...
beshotes!!
AngieShields

Anónimo dijo...

pues a mi me ha encantado
el capitulo
jajajajaja
se extrañaron
solo un detalle en la antepenultima linea dice mi novia, debe decir novio supongo
saludos
asi q mas perra jajjajaaj

fer93vulturi dijo...

amo a edward... es tan tan excitante..!!! nunca sabes que va a decir o hacer solo sabes que va a ser muy malo y excitnte....
:)
nos vemos en la proxima actualizacion
con todo micariño respeto y admiracion
XOXO

lulu dijo...

hola vaya que bella tiene que cuidar a sus hombres jajajaj y mass si hay una zorrita suelta osea saca las uñas mujer y no dejes que te quiten a aninguno de los dos hombres es mas deberias marcarlos para que ella sepa quien es la dueña de ellos jajaj sigue asi bella bueno me encanto el cap saludos

la dama de hielo: dijo...

Dios... amo esto, en serio que sí.
Me gustan mucho varias de tus historias y lo paso bien leyendolas, pero esta... es completamente otra cosa, con ninguna otra tengo estas ganas terribles de seguir leyendo y creo que es porque ambos son malisimos y terminan en situaciones muy extrañas... en fin, ha sido y será como una obsesión supongo, estuve todo el día revisando la página y eso sólo demuestra que estoy loca xD

¿No querrías ser la persona más linda del mundo y poner dentro de esta semana otro capítulo?

Ahora comentando algo más que mi deseo por seguir leyendo, debo decir que me gustó esta capítulo por esa relación que ambos tienen, ya que a pesar de que están bastante mal ambos, se las arreglan para que les funcione y para ser un soporte a la vez que son los que más se hacen daño... podría ser casi una relación retorcida, pero te las arreglas para que se vea algo más y eso me gusta, también te las arreglas para que sus relaciones sexuales sean muy intensas... y además escribes impecablemente, es un gusto leer tu redacción y como vas narrando la historia, aunque debo reconocer que al principio no me resulto tan facíl seguir su charla de adultos recordando, probablemente porque no sabía de que hablaban hasta que entendí.

Gracias por actualizar =)

Carla

Anónimo dijo...

Hoola!

Bueno, es la primera vez que comento algo xD! Me encanta esta historia y me encanta todo lo que escribes! Eres genial chica!

El chap estuvo genial y me encanto el limon!

Besos!

Juliana Gómez dijo...

perra jane la odiuo quiero que vela el haga algo muy maloooooo, y el sexo es mas lindo sin los insutlos de eddy el tambien en prostituto y no lo hace mas que bells, que se jodaa con eso

MaxiPau dijo...

Aww! no se que le pasa a mi cel!
entraba al blog y se veia toda mal la pag :(
por eso me he tardado en comentar el capi aqui....
Tuve que leerlo primero en FF :S

Pero aun asi aqui TOY!
:@ y espero que Bella le haga algo malvado a Jane, para que no busque mas a Edward y tampoco a Jazz.

Beluchiss dijo...

holaaa Meryyy aquiii estoyy soy beluchisss jeje a mi compu le entro un viruss y se laa llevaron a arreglarr oseaa que estuve desaparecida estoss diass ...pero bueno ya estoy de vueltaa me encantoo el caìi estoss doss son re intensoss jajaja...bueno vamos a verr como le va a bellaa con janee pero vamos bellaa tu puedes elimina a la competenciaa jajjaj!!! bueno me encanto como siempre y mañana me paso a seguir leyendo juegos sexualesss bueno besos!!!

Yanu dijo...

Edward y Bella son de lo peor, pero los AMO¡ gracias por el cap Mery¡

Anónimo dijo...

YAZZ DIJO....
hay no puede serrrr me encantan éste par jejeje sacan mi lado malosón jejejeje ....pero me pone q no se pudieron decir tantas cosas x teemor a la cursileria y al juicio del otro, amar y hacerlo saber es para muy valientes!!!!

Amante de Ti dijo...

Y de verdad que los dos compiten para ser jefes de una manada...Pero la historia está genial...sigo leyendo

dracullen dijo...

este edward es de lo peor!!! pero creo ke eso le da mas encanto XD

Nanami dijo...

Celos, celos, celos ¡Benditos sean! :D
ya que en este caso esta ayudando a que nuestros adolecentes hormonales se den cuenta de sus sentimientos y ¡Por Dios! que hasta Charlie se de cuenta de que hacen una perfecta pareja es... de los pelos jajajaja

Anónimo dijo...

Los celos son cadentes y con estos 2 son explosivos ! ;)
Me encanta lo que viene !!

Vampire*girl dijo...

jajajajajaja... primero que nada.. que perros los dos, que no quieren decirse que se extranan...
me he dado cuenta que bella en toda su personalidad de chica mala tiene sentimientos, no es que se comporta asi para no salir lastimada, es una perra porque asi es su personalidad... (y ojo me encanta su personalidad)... y tiene sentimientos... ya esta viendo los celos....

con lo de la llamada de edward.. cuando estaba teniendo seo con jane y luego el la llama como loco... era edward celoso.. aunque no se haya dado cuenta esta celoso...!!!!

quisiera decir pobre jasper.. pero no lo siento.. jejeje iwal que bella no lo extrano.. es mas hasta me habia olvidado que era su novio U.U

y por ultimo que risaaaa... bella encontro a su rival...!!! ya quiero saber que pasara ahi..

y tambien quiero saber que paso para que charlie los haya encerrado en la celda... espero haya un capi de esa vez... ya van haciendo mencion de ese dia en 2 capitulos..

ate tere

Bere V dijo...

Lo dicho, el uno para el otro, dios los crea y ellos se juntan, Edward así de perro tiene su encanto, dan ganas de.... mmm mejor pienso en otras cosas jaja. Me encanta su relación amor-odio, parece ser que aquí Bella empezaba a sentir cosas por él, al menos celos. Me gustó mucho el capítulo.

Noelle xD dijo...

Los dos son unos malditos perros!!! Dios, pobre Jasper, no sabe lo que tiene al lado, pero tiene la culpa por no abrir los ojos, ahora espareré que es lo que se le ocurre a Jane.

larosaderosas dijo...

AAAARRRRGGG!!!! Por fin he podido leer este capítulo y me alegro un montón por ello porque me ha encantado! Me parece un capítulo súper importante! Ambos sienten celos por las relaciones que tiene el otro! Si eso no es estar enamorado no se que será,... eso sí estos dos son un par de cabr...., no les importa jugar con los sentimientos de nadie solo para hacer creer al otro que no está enamorado de él. Me encanta esta historia!

kmilu dijo...

que bueno que se extrañaron y que Bella no se quedo llorando cuando Edward estaba con su novia, si no que fue a buscar placer xD ajjaja
peor me carga Edward como es con Jane osea como que la defiende arto más de lo necesario se supone que el no tiene esos sentimientos,osea a ella si le perdona que coquetee con Jasper?
no se pero bueno a leer el proximo capi ya quiero saber que onda :D

MoRe dijo...

Los celos de estos dos son lo mejor y son lo mas de cajas porque ninguno de los admite que esta celoso asi que eso lo hace mejor

Anónimo dijo...

jajajaja al fin le llego los celos a los mas perros que pareja cuando se daran cuenta que se extrañaron los muy idiotas :K

maria dijo...

mery el capi stuvo mega wow...eso si q fue buenoo..jaja bella celosita..y edward wuee ni q se digA

Anónimo dijo...

hahaha mendiigoo Edward!! "puedo hacer ambas" hahaha

Vivi dijo...

Que bueno el sexo desesperado!
Aquí ya se quieren, se extrañan y se celan. Los demás son anecdóticos. Puras excusas para molestarse y reconciliarse…

Paulina dijo...

muy buen capitulo
me encanta un edward
descontrolado
:o

KathyAV dijo...

:n

El sexo urgente y meramente rudo waaaaaaaaaaaa :l :l

Delicioso, sabroso, candente, máximo para sentir el gozo inmaculado entre dos cuerpos. :e

:h jijijiji

Con afecto Kathy.

Publicar un comentario

Peliculas populares

Publicidad