Twilight es propiedad de Stephanie Meyer, la trama es mía y prohibida la copia total o parcial de la historia. Att. MerySnzSummary:Bella es mandada a Forks como castigo durante tres semanas. Se reencontrara con su pequeño vecino, Edward, quien es un adolescente pervertido que luchara por ganarse su corazón. "Bella, es un puberto, no puedes hablar en serio"
Te llevare Al Cielo - Mana
Intenciones
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EPOV
Me estoy divirtiendo tanto, tanto.
Tanya había llegado hace unos minutos y ya había puesto el mundo de Alice al revés. El hecho de que Jessica le debió haber dicho que Jasper fue quien pregunto por ella y le extendió la invitación le había dado seguridad y descaro.
Ella fingió no saber jugar y ahora él le está enseñando, ignorando los pretextos de Alice para hacerse notar.
Bella y yo estábamos sentados a unos metros de la mesa de billar. En los mejores asientos del show.
—Si tu hermana sigue mordiese el labio va a sangrar. –advertí a Bella.
—Cada quien maneja los celos como mejor le parezca.
Reí sin poder evitarlo, la verdad, a mi me encantaba ver celosa a mi novia. Era muy posesiva, quizás este loco, pero me parece sexy. Y bueno, también me agrada saber que me corresponde en ese aspecto. Siento unas enormes ganas de gritarle al mundo que es mía, que me pertenece, lo feliz que soy a su lado… era algo tan extraño y todavía era un poco difícil de creer.
Sentía que me despertaría y que me daría cuenta que todo fue un sueño. Que ella no me ama, que no es mi novia, que Bella es inalcanzable…
Me estremecí y mi novia se preocupo. — ¿Crees que me estoy excediendo con ella?
Negué con la cabeza. —Solo sentí un poco de frío. –mentí.
Sus brazos se entrelazaron alrededor de mi cuello y se aferro a mí, tratando de darme calor con su cuerpo, sonreí contra su hombro y deposite un pequeño beso ahí.
—Jasper, ¡Eres un excelente maestro! –exclamó Tanya mientras lo abrazaba.
Alice desvió la mirada para no verlos, y estuve a punto de pedirle a Bella que interviniéramos, pero cuando me separe un poco de ella para hablar, ella movió su dedo índice de un lado a otro. Dejándome en claro que sabía lo que diría y la respuesta es no.
—Se lo merece. ¿Por qué no puede ser igual de amable como lo fue con Jessica?
— ¿Alice sabe que lo hiciste a propósito?
Se encogió de hombros. —Sí, pero no puede reclamar nada. Ella se lo busco.
Asentí con la cabeza estando de acuerdo. Me di cuenta que para Alice no soy un rival, soy una pequeña piedra en su camino… pero Bella, ¡Dios! Ella si esta a la par, mi chica puede ser tan dulce como malvada.
Desde luego, no es una queja. Se trata de mi pequeña malvada.
—Por cierto, ¿Quién es Lauren?
— ¿Lauren? –repetí. ¿Cómo sabia Bella de esa chica?
—Sí, Jessica dijo que Lauren era novia de Emmett.
Rodé los ojos. —Claro, quien más podría haberte hablado sobre ella. Es una larga historia, pero tratare de ser breve. Es la mejor amiga de Tanya, fue novia de Emmett solo unos días. No te mentiré, él estaba entusiasmado con ella, no quería acelerar las cosas y todo eso, quería una relación basada en respecto y formal. Lauren siempre fue un chica fácil, pero confundí su coqueteo con él como amor, en menos de una semana le fue infiel a Emmett con Tyler, un amigo. El chico lo presumió delante de la escuela…
—Oh, que horrible situación.
—Lo sé, fue hace unos meses. Tenía miedo de que Emmett no quisiera tener una relación formal otra vez, pues fue un duro golpe saber cómo era realmente Lauren. Pero creo que aprendió que no todas las mujeres son las mismas. –dije mirando por el rabillo del ojo a Rosalie acariciando las mejillas de mi grandulón amigo.
—Supongo que Emmett ya supero a su ex novia…
—Sí, a pesar de haber terminado ella a veces lo busca, cuando un hombre solo la usa o no tiene a quien más recurrir, pero él no lo perdona. Algunas mujeres perdonan la infidelidad, pero para los hombres es peor.
—Machismo. –dijo Bella un poco molesta.
—Puede ser. –concedí. —Pero también, tienes que comprender, que para un hombre es mas difícil superar que dio a la relación dinero, tiempo y afecto, mientras que la mujer es solo afecto y tiempo.
Frunció el ceño. —Explícate. –pidió.
—Emmett empezó a trabajar para poder tener dinero para las citas con Lauren un mes antes de pedirle ser su novia. Durante ese tiempo de "cortejo", él pago salidas a restaurant en Port Angeles, el cine, transporte, regalos, su comida en la cafetería de escuela todos los días, joyería, etc. Cuando le fue infiel usaba un provocativo vestido que él compro… si eso es machismo, estoy de su parte.
—Bien, creo que tienes un poco de razón.
— ¿Crees? ¿Un poco de razón?
Gruñó. —Tienes razón, ¿Ok?
Le robe un beso. —Así está mejor, me gustaría que no se lo dijeras a Rosalie, si ella se entera debe ser por Emmett, ¿Guardaras el secreto?
—Claro, Rosalie es muy impulsiva y algo agresiva. Si se entera por mí, desconfiaría de Emmett por ocultarle información. Además, tampoco me corresponde a mí decírselo.
Escuchamos un ruido estruendoso y ambos buscamos al responsable de ese ruido.
Tanya estaba en el suelo y Jasper estaba ayudándole a levantarse.
— ¡Ay, Dios! –se quejo Bella.
—Lo siento tanto. –se disculpo Alice. —Debiste ver por donde caminas, no es mi culpa que tropezaras con mi pie.
—Parece que tu hermana acabara con la pobre chica.
— ¿No me digas que sientes compasión por Tanya?
—Sí, Alice es de temer.
—No te preocupes, ella es hermana de Jessica, debe saber cómo defenderse muy bien. Si no me equivoco, debe de estar fingiendo ser una frágil mujer… así Alice queda frente a Jasper como la bruja del cuento de hadas.
Ladee la cabeza pensativo, ¿Por qué no había pensado en eso? Tenía razón, Tanya no era una inocente chica, es igual que Lauren y Jessica. Una arpía.
—Eres muy inteligente. –dije sorprendido.
Noté que su ego aumento. —Lo sé. Es divertido, porque mientras Alice la ataca, más se hunde a sí misma. –rió un poco. —Esperemos que no quiera golpearla, me burlaría de ella por siempre. No dejaría que lo olvidara nunca.
Escuchamos unos gritos, volvimos nuestra atención hacia el show. Alice y Jasper discutían mientras Tanya masajeaba su pie, tratando de aliviar el dolor.
— ¡Fue un accidente!
—No lo fue, fue apropósito, ¡Te vi!
— ¡No me vistes! ¡Tú estabas concentrado en tu juego!
—Entonces, ¿Admites que fue intencional? Además de arpía eres tonta.
—No he admitido nada, solo decía que se que mientes sobre que me vistes, idiota.
— ¡Vuelve a llamarme así y te arrepentirás!
Ellos estaban gritando frete a frente, escasos centímetros los separaban. Era un poco cómico, Alice estaba parada sobre las puntas de sus pies, tratando de igualar a Jasper, de intimidarlo. Pero no podría con él. Rosalie estaba cansada de los gritos, con las manos tapando sus oídos salió de la habitación y Emmett tras de ella. El rostro de Tanya miraba a la pareja con horror, sorprendida de sus gritos, insultos y amenazas.
Sin previo aviso Alice vacio el vaso de refresco que tenía en su mano en la cara de Jasper, la respiración de mi amigo se hizo pesada, estaba rojo de la furia y antes de que pudiera decir algo, mi cuñada se giro hacia Bella.
— ¿Podemos irnos, Bells? No quiero estar aquí.
Bella y yo nos levantamos como resortes de nuestros asientos. —Claro. –dijo ella. —Vayamos a avisarle a Emmett y Rosalie.
—No, no. Es obvio que Rose esta cómoda aquí, vayámonos nosotros.
— ¿Te refieres… caminando? –dije incrédulo.
—Tú puedes quedarte, Edward. Se lo estoy pidiendo a mi hermana.
Bella resopló. —Edward es mi novio, acéptalo.
He hicimos eso. Nos despedimos de Emmett y Rosalie. Alice, Bella y yo nos fuimos caminando de regreso a nuestras casas. En completo silencio, cada vez que trataba de abrazar a Bella, mi cuñada me daba una mala mirada, una mirada que intimidaría a cualquier hombre. Por eso decidimos caminar en silencio. Llegamos a casa en veinte minutos, el recorrido era corto. No como en el auto de Emmett, donde tuvimos que desviarnos para pasar por Jasper.
Justo cuando cruzábamos el patio de la casa de Charlie, pude ver que los ojos de Alice estaban vidriosos, tratando de contener las lágrimas. Sintiéndome mal, hable con Bella: —Es mejor que me vaya rápido, habla con Alice. Nos vemos mañana, amor.
Mi novia miro con interés a su hermana y de inmediato de sintió culpable. —No. –dije adivinando sus pensamientos. —Debe de dolerle aceptarlo. Ayúdala.
Ella asintió con la cabeza, nos dimos un corto beso y después me fui hacia mi hogar.
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BPOV
Me sentía como una basura. Solo quería molestarla, no herir sus sentimientos.
Las palabras de Edward me hicieron sentir menor, probablemente los celos han hecho que acepte lo inevitable. Ella siente algo por Jasper, puede ser un capricho o amor. Solo ella sabía esa respuesta.
Entre a su habitación y vi su pequeño cuerpo acostado en posición fetal en la cama, con las sabanas tapándola por completo. Me senté en el borde de la cama, teniendo cuidado de darle cierto espacio para que se sintiera segura.
—No es tan malo. –comencé a decir…
—No sé a qué te refieres.
—Sí lo sabes, estoy hablando de amor, Alice. No es una enfermedad.
—Claro que sí, celos, dependencia emocional a otra persona, compartir una vida, mentiras, desconfianza, tus sueños y ambiciones desaparecen, infidelidad, problemas de dinero, hijos, su dolor mi dolor, algo incontrolable… ¿Dime una ventaja, Bella? ¿Dame una buena razón?
—Despertarte y lo primero que ves es la persona que amas, sentirte segura en sus brazos, la pasión y el deseo, los hijos serán el fruto de su amor, tener una familia, pertenecerle a alguien, contar con el apoyo incondicional de tu pareja, ¿Quieres que siga?
—Dios, te estás volviendo tan cursi como Edward.
Rodé los ojos. —En estos días me he sentido más feliz que en toda mi vida. ¿Tú no quieres ser feliz?
Carraspeo un poco, quizás para que no notara el sufrimiento en su voz. —Él me odia.
—Jasper no te odia.
— ¿Cómo sabes que se trata de él? –preguntó bajando un poco la sabana, dejándome ver su rostro.
—Ustedes son tan obvios. Él te ama, todos lo sabemos.
Negó con la cabeza. —Seguramente, por amor me molesta, me ofende y dice cosas hirientes. Es un maldito mujeriego, apenas ayer se acostó conmigo y ahora esta coqueteando con otra.
—Bueno, tú has dejado en claro que solo fue sexo casual, él está en su derecho. Además, normalmente Jasper responde a tus ataques, no es el primero en anunciar la guerra.
Hizo un mohín y después volvió a taparse con la sabana. —Quiero estar sola… necesito pensar.
—Está bien, solo recuerda que puedes hablar conmigo cuando quieras.
Sin esperar respuesta, me levante de la cama y camine hacia la puerta. Apague la luz de la habitación y salí tratando de ser lo más silenciosa posible.
Fui a mi recamara, me desvestí y después me acosté a dormir. No espere que Edward me llamara, pues sabía que él no lo haría. Probablemente él pensaría que estaría platicando con Alice durante mucho tiempo. Suspire, rece para que Alice pudiera ver la situación adecuadamente y después me dormí.
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— ¿Crees que arreglen sus problemas? –preguntó Edward.
—Espero que sí…
Me acurruque a su lado, era sábado en la noche. Mi novio había tenido un día pesado en el trabajo, al parecer hubo un accidente automovilístico. Llevábamos cerca de una hora recostados en mi cama, escuchando como Alice y Jasper "arreglaban" su relación. Lamentablemente, lo único que había escuchado eran gritos y el sonido de cosas siento lanzadas.
— ¿Jasper admitió que siente algo por ella?
—Sí, dijo que se sintió mal porque fue evidente que Alice no quería que la viera llorar. Dijo que para él no fue sexo casual, pero tu hermana no dejaba de repetírselo. Además, bueno, él se dio cuenta de que Alice invito ayer a Jessica para que tú y yo tuviéramos una discusión…
Me avergoncé, incluso Jasper sabía sobre la aversión de Alice contra Edward.
—Tranquila, no deberías avergonzarte por las acciones de otras personas.
—Se que tienes razón… pero no lo puedo evitar. Ella no es así, no quiero que tengas una idea equivocada. Creo que el clima de Forks altera su comportamiento. Se está comportando de manera caprichosa, rencorosa, grita… no es así. De hecho, nunca discute.
—Te creo, supongo que la conozco en un mal momento y… -de pronto, el móvil de Edward comenzó a sonar, lo que significaba que debía irse.
Hice un puchero, apenas eran las ocho de la noche… pero ese tonto castigo…
—Tranquila, se que hemos podido estar poco tiempo, pero recuerda que mañana no trabajo y vas a comer con mi familia.
Me estremecí de miedo. Sabía que era ridículo, conocía a la familia Cullen desde hace años, Esme era muy cariñosa y comprensiva, me pagaba bien por cuidar a Edward cuando Carlisle y ella salían a la ciudad para pasar tiempo solos… pero ahora es diferente. Muy diferente. Estoy saliendo con su hijo, ya no soy una adolescente. Además, nunca había conocido a la familia de uno de mis novios, mis relaciones no duraban tanto.
¿Debía ser muy cortes? ¿Llevar algo para comer adicional? ¿Qué halagos debía decir? ¡Dios! ¡Estoy metida en un lio! ¿Y si digo que estoy enferma?
—Bella, no tengas miedo. Solo son mis padres, no unos demonios, ni nada por el estilo. Relájate, todo saldrá perfecto. Únicamente quieren conocerte… y quizás me levanten el castigo.
—Pero ¿Qué pasa si no les gusto? Edward, tengo 21 años, salgo con un chico de 15. Eso no habla muy bien de mi, ¿verdad?
Él rodó los ojos. —En unos meses cumplo 16, nuestra relación no será ilegal. Olvidas lo más importante, esto es consensual, no me obligas a nada. ¿Está claro?
Me mordí el labio, y después cerré los ojos. Sentí la punta de su dedo deslizándose por mis mejillas, recorriendo mi mandíbula lentamente. Me deje llevar, deje a un lado mis mortificaciones y me dedique a sentir la delicadez de su toque, el cariño en con el que comenzaba a susurrar mi nombre…
—Sabes cómo hacerme sentir bien, me conoces demasiado. –mientras hablaba su dedo delineaba mis labios. En un atrevimiento abrí la boca para introducir su dedo, comencé a succiona su dedo, a mordisquearlo y a recorrerlo con mi lengua. Lo escuche gemir, bruscamente se subió sobre mí y deje de acariciarlo para que esta vez fueran sus labios lo que sintiera.
Comenzamos a besarnos intensamente, esta vez, sus manos me tocaban con mayor atrevimiento. Aun no tanto como yo deseaba. Así que decidí hacerle una clara invitación, lleve sus manos directamente a mis pechos. Lo sentí tensarse y rápidamente quiso quitar sus manos de mi cuerpo.
—No. –pedí entre besos. —Quiero que me toques.
Sin hacerse mucho del rogar, sus manos regresaron donde debían estar. Tocando mis pechos sobre mi blusa, pronto comencé a gemir. Sus movimientos era delicados, solo me dejaba deseando más. Él no lo hacía a propósito, quería tratar de mantener el control, pero estaba sucediendo lo contrario conmigo. No tenía algún recuerdo o experiencia con cual compararla, pero no recordaba sentir mis pechos tan pesados, esa parte de mi anatomía ardía, estaba deseosa de atención.
Lo separe de mí, apenas comenzaba a tomar el borde de mi blusa para quitármela cuando nuevamente sonó su móvil.
—Debo irme, Bella. No comencemos otra vez.
Con mi respiración errática y de mala gana estuve de acuerdo.
Edward se recostó a mi lado, tratando de bajar la terrible erección que abultaba sus pantalones.
—Esta es la segunda vez que te provoco un problema.
Rió con humor. —Me ocupare de mi problema yo mismo.
Me sonroje ante el significado verdadero de sus palabras, ¿De verdad estaba diciéndome que se masturbaría? ¿Por qué eso me parecía tan excitante?
— ¿Puedo verte? –la pregunta salió de mis labios sin pensarlo.
—Bella, no deberías preguntarme eso cuando estoy a punto de irme.
Con las mejillas ardiendo asentí con la cabeza. —Lo siento. –dije avergonzada. —No pensé lo que decía…
—No me pidas disculpas, no estoy enojado por lo que me pides. A mí también me gustaría verte tocándote a ti misma… ¿Qué te parece si mañana lo hacemos?
— ¿Mañana? –de pronto me sentí nerviosa y tímida.
—Claro, después de la comida y pasar tiempo con mis padres. –paso sobre mí, me beso unos instantes y después se sentó en el borde de la cama. —Así pasaras esta noche y el día de mañana pensando en eso y no en cosas negativas.
Por cosas negativas se refería a que no pensaría en las posibles tonterías que podrían pasarme mañana delante de sus padres.
Suspire mientras aceptaba que tenía razón. Debía relajarme, si seguía pensando en eso, probablemente si cometería alguna torpeza.
Edward se despidió de mí con otro beso y después se fue.
La habitación de pronto me pareció sola y vacía. Mire hacia el techo y por fin noté lo que me resultaba extraño. Los gritos entre Jasper y mi hermana habían cesado de pronto. No me había dado cuenta. Probablemente él se haya ido o… ¡Dios! ¿Ellos no podrían estar teniendo sexo cuando Charlie podría llegar en cualquier momento, verdad?
Asustada y con rapidez toque la pared que separaba mi habitación de la de ella. — ¿Alice? –pregunte. No hubo respuesta.
Entonces escuche unos susurros. —Shh… silencio.
Cerré los ojos y gemí frustrada. No podría juzgar a Alice de no ser madura, ella apenas tenía 20 años y sus hormonas seguían igual de despiertas como en su adolescencia.
Sin poderlo evitar grite: —Háganlo rápido, papá puede llegar en cualquier momento.
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El domingo en la tarde, estaba besándome con Edward, esperábamos que fueran las doce del día. La hora en que debíamos estar en su casa.
Me había esmerado en mi apariencia este día. Maquillaje discreto, muy natural. Un vestido suelto que me llegaba hasta las rodillas y una zapatillas de tacón bajo. No sabía que tan formal seria la comida, pero esperaba no lucir demasiado sencilla, ni muy formal. Edward veía unos pantalones sastre con una camisa blanca, igual que yo, no estaba demasiado formal. Envidiaba que con cualquier ropa luciera tan sexy… tendría que espantarle a tantas chicas.
Sinceramente, deseaba que el tiempo se detuviera, por otra parte, me encontraba en constante excitación. Quería que llegar el final del día para poder hacer travesuras con mi novio. A veces, con su madurez y su físico, era difícil creer que estaba con un chico de quince años.
Cuando por fin llego la hora, caminamos tomados de la mano hacia su casa. Sintiéndome nerviosa no me di cuenta de que los labios de mi novio estaban completamente rosas a causa de mi labial. Iba a decirle cuando la puerta se abrió sin necesitad de que él usara su llave.
¡Dios mío! ¡Concédeme el milagro de que no vean sus labios! ¡Por favor!
Esme estuvo frente a mí, a su lado estaba Carlisle. Ambos nos miraban sonrientes.
— ¡Bella! Qué alegría verte de nuevo.
Les dedique una sonrisa tímida. —Lo mismo digo, Esme.
—Pasa, pasa. –dijo ella apresurada. —Espero no haberlos hecho esperar.
—Ni siquiera habíamos tocado, mamá.
Comprendí que para ellos también esto era nuevo. Esme estaba muy nerviosa.
Con la mano de Edward alrededor de mi cintura caminamos todos hacia el comedor. Siempre admire la casa de Esme, tenía un gusto exquisito y cálido para elegir los muebles, adornos, flores y tapicería. El comedor era amplio, desde luego, pensando en posibles invitados. Nada que ver con la pequeña y redonda mesa en casa de Charlie.
Mi novio movió una pesada silla para que pudiera sentarme. En cuanto Esme y Carlisle se disculparon para servir la comida me gire hacia Edward. —Tu boca, tiene labial. ¡Qué vergüenza!
Edward rió divertido. —Incluso si no tuviera labial en la boca, ellos lo sabrían.
Fruncí el ceño. — ¿A qué te refieres? ¿Cómo lo sabrían?
—Bueno, tú no tienes casi nada de labial, tus labios están más rojos que rosas, y mi cabello no estaba tan desordenado como cuando me fui de aquí.
—Dios, ¿Crees que tus padres crean que tu y yo…?
—Solo creen que nos hemos besado, no pasa nada. –aseguro.
Me sentí un poco más tranquila.
Sus padres entraron nuevamente al comedor cuando mis mejillas estaban por fin perdiendo un poco de color.
Todos estábamos muy nerviosos, menos Edward. Que se burlaba constantemente de sus padres.
Supongo que debió de divertirle ver a su tranquilo padre derramar una copa de vino sobre el mantel preferido de Esme. Ni cuando su mamá, nerviosamente me sirvió dos veces el mismo platillo.
—Perdona nuestra falta de modales, Bella. Estamos un poco nerviosos y sorprendidos…
—Mamá. –había una advertencia en el tono de voz de Edward.
Me tense y tuve miedo. —No te preocupes, Esme. También estoy nerviosa, me es imposible creer que antes, cuando comía aquí, nadie estaba nervioso.
Esme suspiro aliviada, la mire detenidamente. El tiempo había quedado suspendido para ella, seguía igual de joven, hermosa y dulce. Solo unas pequeñas arrugas alrededor de sus ojos me hacían saber que como cualquier ser humano, envejece con los años. Carlisle también tenía signos de un hombre mayor, algunas canas podían verse entre su rubio cabello, y su rostro se veía cansado, pero eso lo esperaba. Edward también estuvo todo el día de ayer trabajando, aquel accidente tuvo bastantes heridos.
—Veras, tu eres la única chica con la que mi hijo a salido. Debes de comprender que este preocupada por él.
—Esme, no es el momento.
—No te preocupes, Carlisle. –asegure. —Puedes decirme lo que quieras, Esme.
Suspiro aliviada de que quisiera hablar. —Se sincera, ¿Cuáles son tus intenciones con Edward?
Trague saliva, ¿Intenciones?
Decidí ser sincera. —Si crees que para mí esto es un juego, estas equivocada. Amo a Edward, quizás no lo crees, ¿Cómo puedo asegurar que lo amo cuando solo he estado con él dos semanas? No tengo nada con que garantizártelo más que con mi palabra. Esto es nuevo para mí, extraño, pero a su vez es algo que me hace feliz y completa. No sé cómo explicarlo.
—Eso es todo. –dijo con firmeza Edward.
Esme miro un poco arrepentida a su hijo, quizás porque lo consideraban como una descortesía.
— ¿Qué pasara cuando te vayas? –preguntó esta vez Carlisle.
Trague nuevamente saliva y sentí la mano de Edward dándome un ligero apretón, demostrándome su apoyo. —Trato de no pensar en eso, por el momento estoy viviendo día a día. Me fue muy difícil aceptar lo que sentía. No sé si lo nuestro funcionara a la distancia, pero lo voy a intentar.
—Fin de las preguntas.
Como si no hubiéramos tocado ningún tema delicado, Esme comenzó a preguntar sobre mis estudios universitarios. Agradecí internamente hablar asuntos triviales, ya que sabía perfectamente que mi novio estaba enojado. Cuando sus padres fueron por el postre me gire hacia él.
—No te enojes con ellos. Te protegen, tarde o temprano me harían esas preguntas.
—Yo les dije que lo nuestro era serio, que yo no te quería hacer daño, ni tú a mí. ¿No es suficiente mi palabra? –escupió enojado.
Trate de calmarlo acariciando sus mejillas y me inclinaba para besarlo cuando se levanto de su silla y comenzó a caminar de un lado a otro.
—Te han incomodado, han sido groseros contigo…
—Siéntate, te estás comportando como un niño. Exageras las cosas.
Gruñó pero se sonrojo un poco, aceptando que estaba equivocado.
Suspiro y se sentó nuevamente a mi lado. —Perdón cariño, estoy arruinándote la comida. Solo estoy enojado, regálame un beso para estar bien.
Sonreí al ver la sinceridad de sus palabras y comencé a besarlo, antes de que nuestras caricias fueran más apasionadas fue mi turno de apartarme de él.
—Tus padres pueden venir en cualquier momento.
Mascullo unas inentendibles palabras que acepto que no era el momento adecuado.
Después de terminar el postre, fuimos a la sala para seguir platicando.
Carlisle tenía toda nuestra atención, nos contaba anécdotas sobre impresionaste accidentes.
Cuando comenzó a llover, decidí que debía regresar a casa. Edward les dijo a sus padres que estaría conmigo. Nos acompañaron hasta la puerta de la casa, prometí volver a visitarlos pronto y ambos corrimos hacia la casa de Charlie. Llegamos un poco mojados.
—Debo ir a mi habitación a cambiarme.
Él asintió con la cabeza. —Aquí te espero.
Negué con la cabeza. —No señor, tu alardeaste ayer demasiado… ¿Recuerdas?
Sonrojado y mirando hacia los lados pregunto por los demás. — ¿Charlie y las chicas?
—Charlie vendrá tarde, lo sabes, los domingos va a pescar. No hay ningún partido de baseball, así que no regresara temprano. A Alice no la he visto desde ayer, antes de hablar con Jasper. Y Rose estaba con Emmett. Estamos solos.
Se mordió el labio nervioso, —Esta bien, vamos a tu habitación.
Subimos las escaleras tomados de la mano, cuando entramos a mi habitación yo cerré la puerta con seguro.
Nos quedamos frente a frente, la camisa estaba pegada a su cuerpo, y el frío y la lluvia había logrado que mis pezones estuvieran completamente duro, su vista no se apartaba de esa área de mi cuerpo.
¡Dios! ¡Aun no podía creer que le hubiera pedido que se tocara frente a mí!
Sería la primera vez que miraría el miembro de un hombre.
Las manos de Edward fueron a su pantalón, desabrochando su cinturón. Me recargue contra la puerta mientras lo veía sentarse en mi cama.
Cuando escuche el sonido de su bragueta al deslizarse deje de respirar.
Esta experiencia seria inolvidable.
Si el amor te maltrato
Y el pasado ya paso
Vente al cielo
Vente amor

10 comentarios:
OMG que ternura esta hitoria me hace cuestionarme el salir con un puber jaja no es que yo sea vieja solo tengo 18 pero si me encuentro un quinceañero asi de lindo no lo dudare jajaj ya quiero el otro capiii
Me encanta Edward tan lindo, tierno, caballeroso, siempre pensando en las necesidades de Bella, simplemente me encanta. Gracias por la historia.
oh por dioooos
que capi xD
ta ta taaan
hahahaha
que pasara??
ya me voy al siguiente capi! hehehe
Ayy!!! Lo dejaste justo en lo mejor, yo quiero un Edward puberto con el cuál experimentar, jijiji. Muy buen capítulo, y espero que Alice y Jasper ya hayan aclarado sus malos entendidos.
Bere Cullen
Me quede atrasada con la historia y la estoy retomando ahora, me gusta un monton!
Que graciosos Carlisle y Esme, tan nerviosos por la comida, es normal que se preocupen por su hijo y la atosiguen con preguntas de futuro porque Edward siempre ha estado coladito y no querrán verlo sufrir
Ahi que ver Bella que traviesa xD Edward haciendose el loco y ya ella le dice que tienen algo pendiente desde el dia anterioor jajajajjaa
obvio q carlishe y esme se preocupen x edward... es algo natural... pero edward tan lindo q no le preocupa! trata de vivirlo a lso maximo con bella :D
laurymay (laurabaratau@hotmail.com)
Bien... Creo que Alice sí se merecia sufrir al menos un poquito. No ¿?
A mi una vez una amiga me pregunto cuales eran mis inteciones con su hermano... Vergonsozo¡! Por dentro decía "Follarmelo" Y a ella le respondí "nada, solamente quiero ser su amiga".
Si alguien me vuelve a preguntar algo así creo que voy a gritar...
Me gusto lo de verse *hemorragia nasal".
Meryyyyyyyy me tieness fascinadaa con estaa historiaaa...y enamoradisima de edwardd es que es demasiadooo atento y dulceee...me encanto la comida con sus padresss...pobree bellaa estaba un poco nerviosaa y con lo del labial me causo graciaaaa!!! bueno pobree alicee esta bien que estabaa actuaando muy mal peroo bueno se ve que sufrioo bastante con que tania se le colgara a jasper je!!! pero tendria que cambiar su actitud hacia edwardd por que no acepta que bella y el se amannn...por dioss eso me molestaaa peroo buenoooo ...je! y bella se esta poniendo cursiii jeje edward se lo esta contagiandoo!!!!
hay Edward con labial en los labios jajajaja muy divettido me gusta, es tan mmmmm ¿perfectO?
si creo que es eso jajajahay y Bella cuando les dice a Alice y a Jasper que lo hagan rapido muy muyu divertido
Mery: por fin alice obtuvo lo que merecia, me refiero a los celos y a lo de despues tambien. Que situacion conocer a los padres!!!! y que preguntas más incomodas, que lindo Edward todo enojado y despues todo mojado, ¿de que color se pondra Bella al verlo acariciarse? ya me saco esa duda y me voy a leer el proximo!!! :n
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