15 julio, 2010

Chicas Asalta Cunas: ¿Asalta Cunas o Roba Novios?

Twilight es propiedad de Stephanie Meyer, la trama es mía y prohibida la copia total o parcial de la historia. Att. MerySnzBella es mandada a Forks como castigo durante tres semanas. Se reencontrara con su pequeño vecino, Edward, quien es un adolescente pervertido que luchara por ganarse su corazón. "Bella, es un puberto, no puedes hablar en serio"
Boyfriend – Ashlee Simpson

¿Asalta Cunas o Roba Novios?
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BPOV
—Mientes. –dije entre dientes. —Me has acusado hace menos de cinco minutos de acostarme con Edward cuando tú has estado toda la tarde con Jasper. Eres… eres… -no pude seguir hablando, el coraje impedía que las palabras salieran de mi boca.
—Está bien, está bien. Lo admito. Soy una asalta cuna.
Que admitiera que se sentía igual que Rosalie y yo no me trajo ninguna satisfacción.
¿Qué podía decir? ¿Bienvenida al club hermana? ¿Debía burlarme? ¿Molestarla?
—Me lo imaginaba. –dijo Rosalie.
Gire mi rostro hacia ella, ¿Lo sospechaba? — ¿Qué quieres decir?
—Bueno, Alice había dicho cuando llegamos que prefería a Jasper, pero él no mostro ningún interés. Además, Emmett dijo hace rato que peleaban como una pareja de casados. ¿No es extraño tanto odio sin ningún motivo? Discutiendo llaman su atención. Como les gusta complicar las cosas.
—Se equivocan, no hay amor o esas tonterías. Miren, estábamos corriendo, me burle porque sudaba mucho, le dije que era asqueroso. Él dijo que sudaba como cualquier hombre, volví a burlarme de él. ¡Vamos! Le dije que él no es un hombre. –se sonrojo completamente. —Solo quería molestarme, nunca creí que me abrazaría para regresarme el golpe y me pidiera olerlo para por primera vez reconociera a un hombre cuando estaba frente a mí. Después todo paso muy rápido, estaba contra un árbol mientras nos besábamos y… -dejo de hablar, pero entendimos perfectamente su repentino silencio.
— ¿Quieres que creamos que has tenido sexo casual con él?
Se encogió de hombros. —Sí, las personas a veces hacen eso.
—Pero tu no. –contesto Rosalie, robándome mi siguiente dialogo.
— ¿Tomaste precauciones? –pregunté elevando un poco la voz, estaba asustada.
—Jasper tenía el preservativo. –hizo una mueca. —Estúpido mujeriego, siempre está bien preparado.
—Pues esa estupidez te libro de un embarazo y de enfermedades venéreas. –gruñí.
Quería que Alice abriera los ojos, ¡Maldición! ¿Cómo no podía ver lo que estaba en frente de sus narices? Ella es incluso más ciega que yo. Todas las piezas del rompecabezas estaban ahí, pero Alice se rehusaba a unirlas.
—Pues ahora que hemos descubierto lo tuyo con Jasper, espero que dejes de criticarnos. –Rosalie trataba de calmarse, seguía muy molesta.
—No creo que…
—No seas hipócrita. –dije adivinando lo que planeaba decir. Diría que no prometería nada, pero a la más mínima oportunidad nos echaría en cara la edad de Edward y Emmett.
—Está bien. Me morderé la lengua, pero no me culpen si accidentalmente salen unas palabras de mi boca.
Rosalie rodó los ojos mientras comenzaba a comer de nuevo. —Desde luego, el tacto nunca ha sido tu fuerte.
Alice gruñó. —Bien, ahora iré a darme un baño antes de que papá llegue.
—Charlie no llegara hoy, está cuidando a un niño en La Push.
Asintió con la cabeza y se giro para ir hacia las escaleras.
—Espera. –la detuve, no se libraría tan fácil.
— ¿Qué tal estuvo el rapidín? –preguntó Rosalie arqueando una ceja.
Mi hermana se sonrojo profundamente y desvió la mirada. —Nada mal, no me quejo.
Sus pocas palabras tenían dos significados, uno: Jasper es muy bueno en el sexo y no quiere admitirlo. Dos: Fue pésimo y no quiere ni recordarlo.
—Del 1al 10, ¿Qué calificación? –pregunté moviendo mis cejas.
— ¿No me dejaran irme hasta que diga si fue malo o bueno?
—Exacto. –dijimos Rose y yo.
Ladeo la cabeza pensativa y después de unos segundos contesto. —El mejor de mi vida.
Antes de que pudiéramos preguntar más ella corrió hacia las escaleras y escuchamos el fuerte sonido de la puerta al ser azotada, probablemente con seguro para que no la siguiéramos.
Regrese toda mi atención a Rosalie. — ¿Le crees?
— ¿Qué solo sea algo casual? No. Sera interesante ver el desenlace de esta historia.
—Solo espero que no termine en una tragedia. –dije deseando que al final de las vacaciones no todo se volviera un infierno.
Suspirando fui hasta mi habitación, debía llamarle a Edward y pedirle información sobre Jasper.

EPOV
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Me estremecí sobre la cama. Los gritos se escuchaban fuertemente. Gracias a Dios mis padres dormían al otro extremo de la casa, porque si no escucharían a esas tres chicas gritar. Quería ir y demostrar mi apoyo hacia Bella, pero sabía cuando no debía meterme en lo que no me llaman. Además, por lo poco que logre entender, Bella y Rosalie estaban enojadas con Alice, ¿Quién soy yo para meterme en problemas familiares?
Bueno, también tenía un poco que ver que disfrutaba la situación. Que la villana de la historia tuviera su merecido. Solo una pequeña porción de su veneno.
De pronto, mi móvil comenzó a sonar, al mismo tiempo que las discusiones en la casa de Charlie se detuvieron. Supe que era ella.
— ¿Pasa algo?
—No, bueno, sí. Alice y Jasper.
Golpee mi frente con la palma de la mano. — ¿Ahora que hicieron? –pregunté preparándome para escuchar algo atroz.
—Han tenido sexo.
Fruncí el ceño, debí escuchar mal. —Repítelo.
Suspiro. —Has escuchado bien, ellos han tenido sexo.
Aun sin creer volví a hablar. —Debe de haber un error, no creo que Alice y Jasper vayan a gritar si lo hicieron, debe de haber un error, una confusión.
—No, eso quisiera, de verdad.
Hice una mueca, esta nueva información me era difícil de digerir.
Alice y Jasper juntos. Sexo. De verdad.
¿Cómo paso eso?
—Estaban discutiendo, Jasper quiso asegurarle que sudaba como hombre y él la abrazo… una cosa llevo a la otra.
Sabía a qué se refería, entre Bella y yo pasaba de igual manera. Un momento podíamos estar hablando de algo superficial o interesante y de pronto no podíamos dejar de tocarnos.
— ¿Y han aceptado lo que sientes?
Gruñó. —Alice no, ¿Crees que Jasper actué con más madurez?
—No lo sé, no lo creo. Ella saca lo peor de él, es raro de explicar… Umm… Jasper es muy discreto, serio y callado. Es difícil saber que pasa por su cabeza. Pero si eso te preocupa, hablare con él mañana.
—Por favor, hazlo. Temo que uno de los dos salga herido.
—No te preocupes. Lo hare, cariño.
—Repite eso.
— ¿Cariño?
Rió nerviosa. —Ve a tu ventana.
Me levante bruscamente de mi cama y camine hacia mi ventana. Bella estaña frente a mí. A pesar del árbol que estaba en medio de nosotros podía verla a la perfección. Con su cabello cayendo sobre su rostro, con sus codos recargados en el borde de la ventada y el teléfono a un lado de su oreja izquierda.
Nos quedamos en silencio, mirándonos fijamente.
—Hola, extraño. –dijo sonrojada.
—Hola, vecina.
Se mordió el labio. —Te extraño.
Aun le costaba trabajo expresar sus sentimientos, pero cada día era menos difícil para ella.
—Estamos tan cerca, siento que si estiro mi mano podría tocarte.
Sonrió ampliamente. —Si estiras tu mano solo tocaras ramas.
—Tu si sabes cómo romper con el encanto.
Rodó los ojos. — ¿Me podrías lanzar un beso para que pueda dormirme?
—No, eso es de chicas. –me queje.
— ¿Lo harías por mi? –musitó en voz baja.
—Bella, no me hagas esto.
—De verdad necesito un beso tuyo antes de dormirme. –frunció ligeramente los labios, haciendo un puchero, como cuando a una niña le niegas un dulces y se entristece.
—Está bien, está bien. –acepte incapaz de resistirme a sus encantos.
Levante mi mano libre hacia mis labios, bese suavemente la unión de mis dedos índice y medio para después soplar el imaginario beso. Bella uso su mano libre para "atrapar" el beso y después cerrar los ojos y llevar el "beso" a sus labios.
Estuvo así unos eternos minutos, cuando abrió los ojos ella estaba sonriendo. —Gracias, amor.
Le regrese la sonrisa. —Hasta mañana, bebé. Duerme bien.
—Soñare contigo. –dijo muy segura de sí misma.
—Yo siempre sueño contigo. Pienso en ti día y noche, eres una parte de mí ser.
—Probablemente no podre dormir porque estaré pensando en ti.
Moví mis cejas sugestivamente. —Probablemente yo sueño con lo ocurrido esta tarde.
Se sonrojo completamente. —Ahora es definitivo, no dormiré.
De pronto Bella giro su rostro hacia atrás, al parecer alguien toco la puerta de su habitación. —Nos vemos mañana, amor.
Me despedí de ella y colgué el teléfono. Ambos cerramos la ventana, pues hacia un poco de frio. Un poco cansado camine hacia la cama, recordé lo ocurrido hace unas horas, de inmediato tuve una erección.
La recordaba recostada en su cama, su cabello esparcido sobre la almohada, sus mejillas sonrojadas y sus labios rojos… ¡Diablos! Como olvidar sus erectos pezones sobresaliendo sobre la tela de su blusa. Mis dedos aun podían sentir como su coño se contraía una y otra vez, su humedad deslizándose sobre mis dedos. Me tomo todo mi autocontrol no eyacular como puberto de 14 años.
La bese cuando mi placer comenzaba a ser insoportable, no podía seguir mirando cómo reaccionaba su cuerpo sin desear un poco más que acción.
Todavía era muy pronto para tener sexo.
No estábamos listos.
Seguramente, si hubiera visto sus pechos al desnudo mi mente no hubiera sido más fuerte que mi cuerpo.
Respire profundamente y cerré los ojos. Poco a poco mi erección desapareció y después pude dormirme.
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BPOV
El vienes por la noche todos íbamos dentro del Jeep de Emmett, estábamos muy apretados.
Edward deseaba tener una cita conmigo este día, pero lo convencí para que fuera en otro día. No podría estar tranquila sabiendo lo que ocurría entre mi hermana y Jasper. Y fingir que nada ha ocurrido es su manera de llevar mejor las cosas. Patético.
Nadie decía una palabra, pues todos sabíamos lo ocurrido entre Alice y Jasper. Ahora ellos actuaban cordialmente, no hablaban entre sí, no se miraban e incluso me atrevo a decir que no se tocaron a propósito. El ambiente era incomodo.
Suspiré para tratar de calmarme y Edward pasó su mano sobre mi hombro para tranquilizarme.
Emmett había sugerido jugar billar en su casa y a nosotras nos pareció una grandiosa idea.
— ¿Te levantaron el castigo? –pregunté a Edward en voz baja.
—No, recuerda que no voy a ninguna fiesta.
Asentí con la cabeza mientras sonreí porque Emmett estaciono su auto.
Al bajarme estire un poco mi cuerpo, igual lo hizo Alice. Durante diez minutos estuvimos completamente apretadas.
Me sorprendí ver a Jessica Stanley en el pórtico de al lado.
—Olvidaba decírtelo, ella es vecina de Emmett.
Gemí frustrada. Odiaba a esa mujer, ni siquiera había cruzada una palabra con ella, pero no podía verla ni desde lejos.
— ¿Es muy apegada a él?
—No. Para ella, Emmett no está a su nivel…
No podía culparla por preferir a Edward sobre sus amigos, pero eso no significaba que me agradara.
Haciendo una mueca de desagrado camine hacia la casa, teniendo cuidado de no mirar hacia la casa de los Stanley.
La casa de Emmett era acogedora, igual que la de Charlie. La gran televisión en la sala no me sorprendió, al igual que papá, él era fanático de los deportes. Había fotos de él familiares, adornos, y los muebles estaban en armonía con el color de las paredes. Un lugar sencillo y cálido.
— ¿Tienes desde hace mucho tu mesa de billar? –preguntó Alice.
—No. Fue un regalo de cumpleaños por parte de un tío. Solo hemos jugado unas cuantas veces, Edward y yo trabajamos después de la escuela. No tenemos mucho tiempo libre.
— ¿Tu no trabajas, Jasper? –pregunté.
—No, aquí en Forks no hay muchas vacantes de empleo.
—Pretextos. –critico en voz baja Alice.
— ¿Qué has dicho? –replico rápidamente el chico rubio.
Adiós amabilidad.
Nuevamente comenzaron a pelear, pero teniendo cuidado de no tocar un tema relacionado con lo sucedido ayer.
Rodé los ojos mientras caminaba detrás de Emmett, íbamos hacia la habitación de juegos. Me sorprendió que él tuviera un lugar dentro de la casa para sus juegos y hobbies. Edward adivino el hilo de mis pensamientos. —Tanto Emmett, como Jasper y yo somos hijos únicos… un poco consentidos. –admitió con una sonrisa.
Llegamos por fin hasta la habitación donde estaba la mesa de billar. Las paredes eran de madera, no era un lugar muy grande, pero si era totalmente masculino. Un balón de football estaba en el suelo, a pesar del desorden no era un lugar sucio.
—Iré a preparar algunas botanas, no tardo. –dijo Emmett.
—Te ayudo. –dijo Jasper.
Alice resopló. —Cobarde. –siseo.
Tuve que morderme el labio antes de pedirle a Edward su ayuda para amarrar a ellos dos y meterlos dentro de un closet, para así no escuchar sus peleas.
—Te ayudaría si me lo pidieras. –susurró a mi oído.
—No sabes lo que pensaba. –dije asustada, ¿Qué tanto me conocía él? La respuesta es demasiado.
—Estas irritada, y cada vez que escuchas a Alice y Jasper discutir no ocultas la molestia que te causan. En tus ojos brillo un poco de malicia, estabas planeando mentalmente como deshacerte de ellos. Como te dije, si me lo pides te ayudaría, amor.
Amor.
Él si sabe cómo hacerme sonreí. —No te preocupes, estaré bien… creo.
Rió divertido. —Esperare a que te arrepientas.
—Alice no me perdonaría nunca que dejara que la amordazaras y la olvidáramos dentro de un armario.
Edward se carcajeo. —Sabía que planeabas algo perverso, pero nunca algo tan cruel. Aun así, te ayudaría.
—Ayúdame a no hacerlo, por favor.
—Te ayudare a controlar tus instintos asesinos. –dijo dándome un pequeño beso en los labios.
Caminamos hacia la mesa de billar, Edward tomo un taco que estaba colgado en la pared. — ¿Sabes jugar?
—Un poco, pero no soy muy buena. –admití. —Solo sé que debo lograr que las bolas entren en los hoyos de las esquinas usando la bola blanca.
Negó con la cabeza varias veces, le divertía mi ignorancia. — ¿Al menos logras meter alguna bola?
Me sonroje completamente y Rosalie se rió desde el otro extremo de la habitación. Estaba mirando los trofeos y reconocimientos de Emmett. —Una vez, en un bar…
—Rose, cállate. –exigí.
Ella ignoro mis palabras. —Bella logro que la bola 9 golpeara la cabeza de un sujeto. El peluquín del pobre señor se fue de lado. No podemos volver a entrar a ese bar.
Ahora estaba completamente sonrojada y avergonzada.
Espere las risas de Edward, pero no se rió de mí. Me sorprendió sentir sus manos sobre mi cintura mientas su barbilla descansaba sobre mi hombro. Él estaba detrás de mí. No había ninguna señal de que deseara burlarse de mí mala experiencia.
— ¿No te reirás? –pregunté sin poder creerlo.
—Tu vergüenza e incomodidad no me divierte. –sus manos en mi cintura me obligaron a girarme para quedar frente a él. —No dudes nunca de eso.
Asentí con la cabeza y comenzamos a besarnos efusivamente. Sin importarnos la presencia de los demás. Mis manos fueron hacia su cabello, quería quedarme prendada de él. Que ningún terrible centímetro nos separara. Edward pensaba lo mismo, ya que no dejo de besarme. Nos separamos cuando necesitamos urgentemente respirar, ambos con una sonrisa en los labios.
En ese momento Emmett y Jasper regresaron. Ellos traían en sus manos cacerolas con trozos de queso, carnes frías y papitas. Dejaron los aperitivos sobre una pequeña mesa de plástico, de inmediato todos caminamos hacia la comida.
—Iré por las bebidas y algunos vasos. –dijo Emmett.
—Te ayudo. –dijo Alice, probablemente quería elegir el sabor del refresco con gas.
Tomando algunos trozos de queso en la boca, Rose camino hacia la mesa de billar, tomo el taco que Edward dejo a la vista y comenzó a dispersar las bolas. Jasper fue hacia la mesa también, probablemente iba a retar a Rosalie.
—Prueba este queso. –dijo mi novio, mordió un poco el trozo de queso, pero la mitad del trozo estaba fuera de sus labios. Una clara invitación de que con mi boca tomara ese bocado. Con un poco de vergüenza pero sintiéndome atrevida me acerque a él y con mis dientes rápidamente atrape el queso.
Ambos masticamos el bocado para después sonrojarnos y reírnos.
Nos sumergimos en nuestra burbuja, mirándonos cada varios segundos, tocándonos continuamente, robándonos besos y sonriendo con complicidad.
Me lleve una desagradable sorpresa al ver que Emmett y Alice regresaban con la compañía de Jessica.
No pude disimular mi desagrado al verla, ella camino directamente hacia Edward. Como un león sobre su presa.
— ¡Ay, no! –se quejo en voz baja él.
—Jessica iba a pasar la noche de viernes sola en su casa, la he invitado a jugar billar con nosotros. ¿Verdad que no es una molestia? –preguntó Alice.
Le di una mirada envenenada a mi hermana, ¿Por qué diablos lo hizo? Desvié mi rostro para que no vieran mi desagrado, aunque todos ya lo habían notado. Por una parte, no culpaba a Alice, ella no estaba al tanto de que se enredo con Mike, ni de los chismes que inventaba de nosotros, menos del interés de ella hacia Edward.
— ¿No me preguntaras como me encuentro de salud, Edward? Ayer me sentía muy mal, gracias a tus indicaciones me siento un poco mejor. –ronroneo cerca de él.
¿Indicaciones? ¿Qué malditas indicaciones le dio a esa bruja?
Edward contesto mirándome fijamente. —Solo te dije que colocaras una bandita en tu dedo, Jessica.
—Y te estoy agradecida, el dolor disminuyo drásticamente.
Me mordí el labio mientras rodaba discretamente los ojos. ¡Esa mujer era estúpida y zorra! ¡La odio!
—Me alegro, temíamos tener que apuntarte el dedo. –dijo sarcástico Edward.
Jessica perdió el color en su rostro, completamente asustada. Yo disfrute del espectáculo.
—Él bromea, Jess. –dijo Alice.
—Ah, tu siempre tan bromista, Eddy.
Una ráfaga de ira atravesó la cara de mi novio, pero rápidamente fingió estar tranquilo.
— ¿Quieres jugar billar? –preguntó Emmett.
—Claro, el billar es mi deporte favorito.
Quise abrir la boca para decirle que el billar no era un deporte para preferí callar.
Para mi mala suerte, ella era buena jugando. Así que no perdió tiempo en retar a Edward a una partida, se inclinaba provocativamente, de manera que sus pechos rosaran el borde de la mesa. Regalándole una buena vista a él de su escote.
¿Y yo que hacia? Tenía que quedarme sentada, observándola coquetear e intentar seducir a mi joven novio. Nadie me prestaba atención, todos estaban alrededor de la mesa viéndolos jugar, y para colmo, Alice no dejaba de halagarla y decirle que era una gran coincidencia tanta pericia para el juego.
Deseaba cortarle la lengua a mi hermana, después arrastrar a Jessica del cabello por toda la casa y después gritarle a Edward que me… que me pertenecía a mí.
Me levante de mi silla y camine hacia la mesa, dispuesta a recordarle a Edward que tenia novia. En cuanto estuve a su lado me atrajo hacia su cuerpo, me robo un beso que me tomo desprevenida y después, en un movimiento fluido estiro el brazo y murmuro: —El juego termino, te gane, Jessica.
Escuche el resoplido molesto de ella, no sé si por haber perdido el juego o por mi beso con Edward. Un poco de los dos motivos, creo.
Él tomo mi mano y caminamos de regreso hacia la silla donde minutos antes estaba sentada. Me obligo mirarlo a la cara pero desvié mi rostro.
—No puedo creer que estés celosa. –en su voz se percibía su sonrisa, eso me enojo más.
—Estoy enojada contigo y con ella. No puedo creer que me olvidaras por completo.
—No te olvide, tu estuviste continuamente mirando hacia otros lados, menos hacia mí. Si lo hubieras hecho, te darías cuenta que te miraba constantemente.
—No te creo. –dije mirándolo por el rabillo del ojo. — ¿Por qué has aceptado jugar con ella? ¿Por qué no me lo pediste a mí?
Rió ligeramente. —Primero, hay que aclarar, después de los comentarios de Rosalie no te pediría jugar, si alguien se burlaba de ti te haría sentir mal, por eso no te lo pedí. Accedí a jugar con ella porque si no lo hacía, estaría usando ese pretexto para estar pegada a mí durante horas.
Gruñí, él tenía razón. Aun así estaba enojada.
Mordió ligeramente mi hombro para llamar mi atención. Gire mi rostro para verlo. —Quiero estrangularla, no sé porque Alice la ha invitado.
—Yo me hago una idea…
—Sí, su amabilidad no tiene límites.
—Sabes, creía que te avergonzaría. –fruncí el ceño. ¿Por qué creía eso? —Bueno, una cosa es ser novios y que los chicos lo sepan… pero es muy diferente gritarlo a los cuatro vientos. Por eso no quería ser muy cariñoso delante de Jessica contigo, por si te molestaba. Cuando note que estabas celosa y querías dejarle en claro que éramos novios te bese.
—No me avergüenzo de ti, Edward. Lamento si mi conducta cuando llegue te hace sacar conclusiones apresuradas. Ahora es diferente, te amo.
Sonrió y se inclino para besarme. Ignore la mirada de Jessica taladrando la parte trasera de mi cabeza y correspondí felizmente el beso a Edward. Estuvimos en esa posición durante casi una hora, viendo como los chicos se retaban entre ellos y se burlaban de los errores que cometían. Tenía sed y tuve que levantarme de la agradable posición en la que me encontraba mientras él iba a buscar un refresco de cola para mí.
Jessica no perdió tiempo para declararme la guerra. — ¿Qué diablos haces con mi novio?
— ¿Tu novio? Edward no es nada tuyo, ni siquiera te soporta. –sisee.
—Lo dices por envidia.
— ¿Envidia de ti? Por favor. –me burle. —Estás loca.
—Te quite a Mike y no puedes soportarlo.
Rodé los ojos. —Gracias a Dios me lo quitaste encima, deberías ir con él. No sé si te has dado cuenta, pero sobras en esta reunión.
—Las que sobran aquí eres tú, Alice y Rosalie. Tanya y Lauren no se pondrán felices al saber que ustedes andan de ofrecidas con sus novios.
¿Por qué aseguraba que ellos eran de su propiedad? Esta totalmente loca.
— ¿Quieres que Edward te diga directamente que no te soporta? ¿No te das cuenta? Él te aborrece, no molestes.
—Ustedes son unas roba novios… y asalta cunas.
—Me importa muy poco tu opinión. –le saque la lengua en un arranque infantil. Edward me pillo cuando lo hice y rodó los ojos.
Mientras él iba hacia la mesa para servirme un vaso de refresco ella volvió a hablar. —Edward es el mejor partido de Forks, no dejare que tú vengas aquí a quitarme lo que es mío.
En un acto de arrogancia e intencional mostré el anillo promesa que Edward me había regalado hace días. —Mira lo que me regalo, ¿No es hermoso? Debes ver su mano, él también usa un anillo.
Mi rival no oculto su desagrado. —Las promesas se rompen.
—La nuestra no.
—Se aburrirá de ti… ¿Y quién crees que está dispuesta a divertirse con él? Yo, querida. –se encogió de hombros con indiferencia. —Tú te irás pronto y no te recordara más. Ni siquiera tendré que mover uno de mis dedos para quitarte de mi camino.
Dejo de hablar y supuse que Edward venia hacia nosotras, yo miraba fijamente el rostro de la chica y no estaba segura.
— ¿De qué hablan? –preguntó con los ojos entrecerrados.
—Le decía a Bella que pronto sus vacaciones se acabaran.
Edward se tenso detrás de mí. —Supongo que tus vacaciones también terminan.
—Sí, pero yo vengo a Forks cada fin de semana a ver a mis padres. Me tengo que ir… -anuncio de repente. —Tengo una fiesta a la que llegare tarde.-se giro hacia Jasper y gritó: —Tanya espera tu llamada, Jaz.
—Claro, dile que la llamare… ¡Ay! ¿Por qué me golpeas enana?
Me mordí el labio para no sonreí, por muy cruel que sea… Ha Alice no le vendría mal un poco de celos.
— ¿Por qué no le dices a tu hermana que venga a jugar? –invite.
—Ya es muy tarde. –dijo Alice.
—Oh, no, seguro que mi hermana esta todavía despierta. Le diré que venga.
Jessica camino hacia la puerta y Alice me dirigió una mirada envenenada.
Escuche a Edward decirme. —Eres muy malvada.
Le robe un beso y dije: — ¿Aun sigue en pie tu ayuda?
Se carcajeo. —El resto de la noche será un infierno para Alice.

11 comentarios:

AnGi3 dijo...

gracias por actualizar tan pronto!

Anónimo dijo...

¿Eres tu la que escribes o solo lo traduces? por Dios, si es bueniiiiisiiiiiismo. Me encanta. sigue asi y no tardes mucho en publicar mas. Es el primer fic que leo de este bolg, pero pienso leermelos todos. GRACIAS.

Polly wants a cracker dijo...

Hola guapa!!! Me encanta tu fic!!!

Yo acabo de empezar a traducir uno llamado Lust or Love?

Me encantaria que te pasaras y que me dieras tu opinión. Aquí te dejo el link:

http://lereveestgratuit.blogspot.com/

Pondre tu fic en mi blog ;)

Un beso enorme <3

Anónimo dijo...

hola mery soy una gran seguidora tuya
me encanta tus historias
te escribia para pedirte si podrias actualizar juegos sexuales
me encanta ese fic
porfa
gracias
besos

Anónimo dijo...

Que bien que empiezan los celos, y que bueno que Edward le dio su lugar a Bella, y si!!! que hagan sufrir a Alice por andar de metiche, también anda ya bien clavada con Jasper.

Bere Cullen

Amante de Ti dijo...

¿Por qué será que en el amor es difícil tener una relación tranquila..todo tiene que llevar a un embrollo...ahh no sé bueno a lo mejor se saborea mejor.. después de luchar..
esta relación explosiva..sigue ...adoro esto..

Anónimo dijo...

wow... los celos... ese mounstro verde!! alice x gusto se mete!!
me encanto el cap!!


laurymay (laurabaratau@hotmail.com)

Anónimo dijo...

>.<! Jessica.. No la aguanto xD!

Me encanta lo del beso de Ed! Es como que muy de niña xD! Sip, por primera vez en mucho tiempo tiene razón en algo!

Me hizo reir de "correrme como un niño de 14" Por Dios! Solo tiene un año más xD! No es como si hubiera mucha diferencia!

Que bien! Tanya me agrada aqui xD!

Beluchiss dijo...

jjajajj sii ahora es el turno de alice es obvio que invito a jessica a propositoo asii que bien por bellaa ahora le toca sufrir un poco a ellaaaa...pobree bella tenia unos celos terribles pero bueno que edward cuando fue a su lado la besooo asii jesicaa sabe que bella esta con ell y lo dejaa de molestarr que arrastradaa no me la soportoo jaajaaj!!! y con la ultima frase de eward de que la noche de alice sera un infierno mem ate de risaa que alice pruebe un poco de su propia medicinaaa!!!! besotes!!!

olga dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
erin dijo...

Que romanticos en la ventana, que mente sucia la de edward me encanta! La verdad detesto a jessica, es una envidiosa y no solo en el fic, tambien en las pelis en los libros en otros fics en fin es odiosa. A Alice le va a hacer bien un poco de competencia, me voy a leer el siguiente cap. para ver sus reacciones y que pasa con la pareja favorita de todos los tiempos, por lo menos para mi. Besos desde argentina con amor

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