Twilight es propiedad de Stephanie Meyer, la trama es mía y prohibida la copia total o parcial de la historia.Att. MerySnz Bella es mandada a Forks como castigo durante tres semanas. Se reencontrara con su pequeño vecino Edward, quien es un adolescente pervertido que luchara por ganarse su corazón. "Bella, es un puberto, no puedes hablar en serio"
Si puedo volverte a ver – Benny Ibarra
¿Verdadero Amor?
BPOV
—Bella, es un puberto, no puedes hablar en serio. –gritó.
En ese momento papá entro, se miraba agitado, probablemente preocupado por los gritos de Alice. — ¿Qué pasa? ¿Por qué esos gritos?
Mi hermana tomo mi mano y se la mostro a Charlie. —Mira lo que tu vecino le ha dado a Bella, dile que se quite ese estúpido anillo.
Jale mi mano de manera brusca, lastimando accidentalmente a Alice, bueno, quizás lo hice a propósito. —Tú sabes arruinar los mejores momentos, hermana. –dije la última palabra con sarcasmo.
Me fulmino con la mirada unos momentos y después giro su rostro hacia Charlie. — ¡Dile algo papá! ¡Ordénale que se quite ese anillo! ¡Encarcélala por pedófila!
Gruñí, estaba a punto de saltarle encima, no podía creer que me hubiera delatado frente a papá, ¿Qué diablos le pasaba? Bueno, eso lo sabía. Una cosa era "divertirnos" con Edward, Emmett y Jasper, y otra cosa es hablar de amor. Esa palabra atemorizaba a Alice.
Arquee una ceja mirando de manera retadora a mi padre, en estos momentos no estaba de humor para platicas legales y, al parecer, Charlie lo sabía. —Alice, sal un momento. Bella y yo debemos hablar.
Con una sonrisa algo arrepentida ella salió de la habitación. — ¿Me encarcelaras? –pregunté yendo directamente al grano.
Mi padre suspiro mientras se recargaba contra la pared. —No digas tonterías. –miró distraídamente mi anillo, frunció ligeramente el ceño y después me miro directamente a los ojos. —Edward pidió mi opinión para comprarte el anillo, no sabía si te gustaría algo ostentoso o discreto.
Mi boca se abrió por completo, ¿Eso qué significaba? ¿Estaba al tanto de todo? ¿Estaba de mi parte o no? Muchas preguntas llegaron a mí con su revelación.
—Entonces, ¿Porque me dijiste que Esme y Carlisle no verían con buenos ojos mi presencia?
—Bella, ellos están felices por Edward, tenía mucho sin ver a su hijo feliz y radiante. Por otra parte, se madura, ¿Considerarías a una chica rebelde y problemática como adecuada para tu hijo?
—No sabía que era para ti un problema. –dijo un poco dolida por su declaración.
Incluso mi padre me consideraba mala influencia para él.
Con el ánimo recaído camino hacia la cama de Alice y se sentó en el borde, palmeo la cama a su lado para indicarme que me sentara. —Nunca he pensado en ustedes como un problema. –dijo incomodo. —Yo no pienso eso de ti, yo te considero una joven normal, feliz, que vives la vida. Yo no tengo problemas con eso, ¿Quién soy yo para reclamarte por ir a fiestas? Tus calificaciones son perfectas, Bella. No me importa que no sepas cocinar, ni como lavar un plato… tienes buenos sentimientos, eres inteligente, un gran corazón. Tú puedes hacer feliz a cualquier hombre.
— ¿Por qué has dicho que no soy adecuada para él?
—Yo he dicho que ellos no te consideran adecuada, no que yo lo hiciera. Tienes que pensar con la cabeza, Bella. Edward tiene 15 años. Quien me preocupa eres tú, ellos y yo creemos que solo se trata de una obsesión, ¡Vamos! ¿Qué puede saber él de amor? Creemos que cuando tenga lo que quiere te olvidara en cuestión de días… ¿Y tú? Dime, hija, ¿Podrás seguir adelante? Ustedes son tan distintos… tan diferentes.
Baje la mirada, tenía razón. Olvidaba el hecho de que era un niño, un adolescente. ¿Cuántas veces yo misma jure estar enamorada de un chico? Dolía cuando terminábamos, pero después… ni recordaba sus nombres.
Y si eso pasaba con él...
—Déjame ver si entiendo… -trague saliva. —Esme y Carlisle no están preocupados por Edward, porque piensas que cuando terminen las vacaciones él ya habrá tenido lo que buscaba y me olvidara con rapidez. Además, temes que yo si me enamore de él.
—Exacto. Aunque, a veces creo… -dejo de hablar y negó con rapidez. —Supongo que Alice está molesta porque teme que Edward te rompa el corazón, sabe que para un adolescente el amor es muy volátil, no te enojes con ella… solo está cuidando de ti… ya que tu bajaste la guardia.
Me mordí el labio nerviosa. —Sabes, umm… Edward, en las noches…
Soltó una gran carcajada. — ¿Crees que el Jefe de Policía no sabría cuando alguien entra en su propia casa?
Me sonroje profundamente. —Papá, no hacemos lo que tú crees que hacemos.
—Lo sé, Edward te respeta.
Se levanto de la cama y camino hacia la puerta. —Yo no me interpondré entre ustedes, solo te pido que cuides de ti misma. ¿De acuerdo?
Asentí con la cabeza. —Gracias papá, de verdad, necesitaba una dosis de realidad.
—De nada. –giro la perilla de la puerta y me miro por última vez antes de salir. — ¿Te gusta el chico o hay algo más?
Desvié la mirada, no podría mentirle directamente en la cara. —Solo me gusta.
Él sonrió ampliamente, feliz por mi respuesta, y se fue. Me dejo sola en la habitación de Alice. Esperaría a que regresara, ella y yo teníamos una plática pendiente, esta vez me la pagaría.
EPOV
Apenas estaba terminando de cambiar mi ropa mojada, cuando tocaron mi puerta. Sonreí ante la ilusión de que podría ser Bella.
Cuando abrí la puerta de mi habitación, me lleve una gran sorpresa al ver a Alice frente a mí.
—Tú mamá me ha dejado pasar. Espero que no te moleste, pero tenemos que hablar.
Fruncí el ceño intrigado, solo había un motivo por el cual ella podría estar aquí.
Bella.
Me hice a un lado para que se adentrara en mi habitación. —Dime, ¿Está bien Bella?
—Mi hermana sonreía mucho hace unos momentos.
Una sonrisa ilumino mi rostro, recordando lo feliz que ella estaba hace unos minutos. Sentía mi ego llegando hasta el cielo, pues ella acepto mi anillo promesa. Estaba cerca de alcanzarla, muy cerca.
—Que bien, te aseguro que lo único que deseo es hacerla feliz.
De pronto, su rostro sereno se volvió feroz. —Mira Edward, yo no tenía nada contra ti, de hecho, hasta me eres simpático. Pero no estoy contenta con lo que has hecho hoy, no con mi hermana.
Confundido por su arranque de ira, mire hacia mi ventana, con la esperanza de ver a Bella… que interviniera en esto, que me explicara lo que pasaba. Después de comprender que al parecer, ella no sabía que estaba Alice aquí, me gire hacia su hermana. —Supongo que has venido a escondidas de Bella.
Asintió rápidamente con la cabeza. —No tengo mucho tiempo que perder, no quiero que se dé cuenta de mi ausencia. Seré directa, Edward. Quizás no te conozca tanto como Bella, eres un buen chico, por lo que he escuchado, buen hijo, excelente estudiante, trabajador y extremadamente caballero y romántico con Bella.
— ¿Te molesta mi personalidad? No entiendo.
—Si tuvieras 21 años, como Bella, nunca pondría en duda tus sentimientos…
Deje de escucharla, ahora entendía un poco la situación. Si para Bella siempre ha sido un problema mi edad, para Alice y Rose también debe de ser un problema.
—Pero tengo 15, ese es el problema, ¿Verdad? –dije interrumpiéndola.
—Exacto, tu puedes olvidar con facilidad, pero Bella no… ya no. –Alice cerró los ojos por unos instantes. —Es fácil saber que piensa en ti, pues sonríe sin motivo, mira cada cierto tiempo hacia su ventana con la esperanza de verte, está haciendo cosas que nunca había hecho… como tratar de aprender a cocinar para impresionarte, se esfuerza para vestir bien… para verse hermosa para ti.
—Comprendo que te preocupes por tu hermana, no me molesta que vengas a gritarme, pues yo también la amo, pero si lo que buscas es que me aleje de ella… lo siento, no lo hare.
— ¿La amas? –se mofo. —Por favor, Edward. La verdad, me impresiono que siguieras tras de Bella aun cuando conociste a Rose, y lo del anillo promesa fue una táctica inteligente… pero ¿Amor? Solo se trata de obsesión, un capricho, deseo y lujuria. Todos, incluido tus amigos notaron la tensión entre ustedes… pero no es más que eso. Al parecer, le has robado la cordura que poseía, pero me encargare de que ella vuelva a ser la misma de antes, ¿Me entiendes? No dejare que le rompas el corazón.
—Quieres decir… ¿Qué seremos enemigos o algo así? –trate de no reírme, pues ella hablaba en serio.
—Sí y para comenzar, al bajar, les diré a tus padres que entras en nuestra casa al anochecer, deja de visitarla, ¿Entendido?
—No puedes hacerlo, mis padres se enojaran, me castigaran…
Sonrió ampliamente. —Si estas castigado, no podrás estar con Bella.
Con esas últimas palabras giro sobre sus talones y se fue, dejándome en shock.
Minutos después, escuche los pasos de alguien que se acercaba. Probablemente era mi madre, furiosa… por primera vez, estaría castigado.
.
BPOV
El domingo en la noche, Edward no cruzaba por mi ventana.
Mordiéndome el labio camine de un lado a otro. Tocaron mi puerta, sabía que no era Alice, ya que estaba muy callada conmigo y se encontraba con Charlie viendo la televisión, Edward no tocaría.
—Pasa, Rose.
Mi rubia amiga entro, me sorprendió verla mojada, cubierta de ramas, lodo y aceite. Solo con nosotras se mostraba así y, según Alice, estaba con Emmett. Rosalie nunca dejaría que un chico la viera en estas condiciones.
— ¿Qué te ha pasado?
Sin impórtale estar sucia se tiro sobre la cama y soltó un chillido contra la almohada. Como cuando una adolescente acaba de ver a su estrella de cine favorita. Eso era extraño, a ella nunca se le impresionaba.
—Dios, creo que estoy enamorada.
Arquee una de mis cejas interrogándola, ella giro su rostro, apenas y podía ver sus facciones por culpa de la almohada.
— ¿Bromeas, verdad?
—No sé si lo entenderás, Bella. Pero espero que me escuches, hazlo, por favor. Tuve que fingir que estaba molesta cuando llegue, para que Alice no se diera cuenta, pero quiero gritar, brincar sobre tu cama, reír, llorar, ¡No sé! Nunca me he sentido tan bien como ahorita…
—Puedes comenzar explicándome que te pasa. –sugerí.
—Hace días, Emmett y yo hablábamos de autos, entonces, él me escucho atentamente. Tú sabes, los chicos con los que salgo no se muestran muy felices porque sepa más sobre ese tema que ellos.
Asentí con la cabeza para que continuara y darle a entender que sabía a lo que se refería.
—Note que no le importo, pero decidí dejarlo pasar. Entonces, quedamos que pasaría por mi hoy, para que yo viera su Jeep, ya que estaba descompuesto y aquí todos los mecánicos cobraban muy caro. Creí que mentía, incluso pensé que estaba fingiendo. –rodó los ojos. —Como no tenía nada que hacer, acepte ayudarle. Cuando paso por mí… -chilló nuevamente contra la almohada. —Emmett me abrió la puerta del auto, ¿Me escuchas, Bella? Tuve que actuar con indiferencia, pero la verdad, quería comérmelo a besos por ser tan tierno. Nunca me habían tratado con tanta caballerosidad.
Sonreí ampliamente por la felicidad de Rose, una vez salió con un chico que era modelo y no dejo de llamarlo "niña" por semanas. Ahora, Emmett es un chico bromista, sus músculos dan la impresión de ser fuerte y desde luego, de no temerle al trabajo pesado. Nada comparado con los chicos con los cuales ella sale. Diablos, incluso algunos de sus novios se hacían manicure.
—Supongo que hay algo más.
—Sí, cuando hablamos, él me miro a los ojos, no estuvo mirando mis pechos o mi trasero cuando me inclinaba. Su auto si tenía un problema, no trataba de engañarme. Sin darme cuenta, termine toda llena de aceite y a él no le importo. Incluso dijo que me veía sexy, como una princesa sexy… -chilló nuevamente contra la almohada y sus pies se movían rápidamente. Volvió a mirarme, esta vez con sus mejillas sonrojas y sus ojos brillantes. —Como agradecimiento, cocino para mí, cuando le confesé que solo sabia precalentar la comida se ofreció a enseñarme. Al parecer, su mamá es dueña del único restaurant de Forks, así que le ha enseñado a cocinar y después de la escuela él trabaja ahí de mesero.
—Oh, ¿Y qué más paso?
—Bueno, estuvimos coqueteando durante la comida, y después vimos un partido de baseball. Me recosté a lo largo del sillón, con mi cabeza en sus piernas y él jugaba con mi cabello. –suspiró soñadoramente. —Me trajo hasta aquí, y… y me beso, debajo de la lluvia… te burlaras de mi, pero el tiempo se detuvo. –se sonrojo fuertemente.
Solté una carcajada, ¿Quién lo diría? Nunca creí escuchar a Rose hablar así… de pronto, mi almohada fue lanzada a mi rostro.
— ¡Rose! –grite enojada.
Rió tontamente y de pronto suspiro. Había perdido la cuenta de la cantidad de veces que había suspirado. — ¿Y cómo te fue con Edward?
De manera presumida levante mi mano para que pudiera ver mi anillo.
— ¿Es una anillo promesa? ¡Dios! ¡Debe de haber alguna sustancia toxica el agua de Forks!
—No puedes creerlo, ¿verdad? Yo también creía lo mismo cuando llegue, pero ahora, deje de luchar contra lo que siento. Si te hace tanto bien, no puede ser tan malo.
— ¿Ya lo vio Charlie? –sus ojos se abrieron como platos. — ¿Y Alice? ¡Va a matarte! –aseguró.
Hice una mueca, tendría que decirle la verdad. —De momento estamos… distanciadas.
Rosalie negó varias veces con la cabeza, sin poder creer lo que escuchaba. Nunca habíamos discutido, somos muy apegadas. Hasta a mi me era difícil de asimilar. —No lo puedo creer. –dijo frunciendo el ceño.
—Apenas había llegado comenzó a gritar como loca, me dijo que no podía hablar en serio, que Edward era un puberto… Charlie llego asustado. –los ojos de Rosalie se abrieron como platos. —Le dijo a papá que me obligara a quitarme el anillo, que me encarcelara por pedófila. –solté una risa histérica.
—Bella, no debes de estar enojada con ella. Solo se preocupa por ti, quizás, si yo no hubiera pasado este día con Emmett, estaría de su parte. Yo note desde que llegamos que estabas coladísima por él, pero no al tal extremo de tener un compromiso de tal magnitud… pero ahora lo veo desde otra perspectiva. Tu ya eres lo suficiente grande para decidir a quién amar o no, si su amor es verdadero o no, tienes que estar preparada para todo. Yo no quiero que él te rompa el corazón, es un niño, no sabe lo que quiere, ha estado "enamorado" de ti desde hace años, estas vacaciones no duraran para siempre, ¿Qué pasara después? ¿Tendrán una relación a distancia? Sé que tú eres fiel hasta los huesos, ¿Y Edward? Me preocupas, estás loca por él, y solo han estado una semana juntos… no sé hasta dónde llegaran los siguientes días, solo espero a que estés preparada para el resultado. Sea bueno o malo.
Hice una mueca, ella tenía razón. A diferencia de Charlie, quien me aconsejaba actuar con la cabeza, Rosalie sabía que me dedicaría a sentir. Todos buscaban mi bien, les preocupaba que me rompieran el corazón. Reí amargamente y mi amiga me dio mirada envenenada, probablemente creía que reía de su consejo. —No me estoy riendo de ti, solo de lo irónico de la situación. Nadie cree que yo pueda romperle el corazón, ¿No debería ser al revés? Sus padres viniéndome a gritar para que dejara a su hijo en paz.
Rió divertida. —Bueno, deben de saber lo pervertido de es su hijo.
Gruñí, —No le digas pervertido a Edward. Solo yo puedo hacerlo.
Soltó una carcajada.
Tocaron la puerta e inevitablemente supe que era Alice. Nerviosa dije que podía pasar.
— ¿Ya le platicaste a Rose? –preguntó directamente.
—Sí. –dije secamente.
Se mordió el labio nerviosa y después me miro a los ojos. —Tu actuarias de la misma manera, Bella. Lo sé. Entiéndeme, quizás hice mal al acusarte con Charlie, pero estaba furiosa, tú eres capaz de cumplir tu promesa. –miró de reojo mi anillo y sus dientes rechinaron. —Edward no tiene idea de lo que significa la palabra promesa.
—Mi relación con Edward no es de tu incumbencia, Alice.
Me arrepentí de mis palabras en cuanto salieron de mi boca. Iba a retractarme pero Rose hablo, —No te disculpes, Bella. Esta vez te has pasado, Alice, y tú lo sabes. Deberías estar aquí para disculparte, no para seguir insistiendo en que se quite el anillo.
Mi hermana cerró los ojos y conto en voz baja hasta diez. Después me miro a los ojos. —Discúlpame, estaba furiosa y no sabía lo que hacía. Tratare de no meterme en tu relación con él.
—Bien, ahora, Bella, disculpa a tu hermana. –dijo Rosalie.
Rodé los ojos, hablo como si fuera nuestra psiquiatra. —Todo está olvidado, Alice. –dije sonriendo sinceramente.
—Ahora, abrazo de grupo.
Rose brinco de la cama al suelo y nos abrazo bruscamente a Alice y a mí.
—Asco, Rose. Apestas, date un buen baño.
La rubia se alejo de nosotras y camino hacia la puerta. —Usare tu jabón francés. –anuncio y después salió corriendo hacia la habitación de Alice, con ella corriendo detrás.
Más tarde, Edward no llego.
El lunes no lo vi. Bueno, el verlo subiendo al auto con Carlisle para ir al hospital no cuenta.
En la noche de ese día, estaba indecisa si debía marcarle a su móvil o no.
Rosalie se burlo de mí. —Te traigo una margarita para que deshojes la flor y así te decidas.
Entrecerré los ojos. —No estoy para bromas, Rose.
Alice llego de la cocina con un tazón de palomitas de maíz. — ¿Acaso no fue ayer a tu habitación?
—No. –dije preocupada. —Desde que llegue nunca ha dejado de saltar a mi ventana, quizás le paso algo…
—No lo creo, Bella. –me interrumpió de inmediato. —Se veía muy saludable esta mañana, ¿No te ha llamado?
—No, bueno, está trabajando, me imagino que no le permiten recibir llamadas o usar el móvil en el hospital.
—No lo justifiques, Bells. Estamos hablando del hospital de Forks, deben de tratar a un enfermo a la semana. Quizás… bueno, ya se le está pasando la novedad.
Trague saliva.
Las dudas llegaron.
Tan de golpe que me dejaron aturdidas.
Decidí no llamarle, pues tenía miedo que comenzara a gritarle y todo por mis dudas. Trate de decirme a mi misma que Edward entraría a por mi ventana esa noche, no debía dudar de él. Inconscientemente toque mi anillo promesa.
Edward no llego esa noche a mi habitación.
Edward no me llamo.
A él no le importo.
EPOV
Camine de un lado a otro por mi habitación, tenía prohibido saltar por mi ventana, y Carlisle me ordeno que no debía irla a visitar a horas inadecuadas.
Una trampa.
Esa era la mejor definición para mi situación, él se está encargando de que saliéramos a las 11:00 PM del hospital. Estoy seguro de que tendré trabajo "extra" hasta que Bella se haya ido de Forks. Y para colmo de mis males, mi móvil ha desaparecido, no tenía idea de donde estaba.
Espere a que todos se durmieran, entonces, baje las escaleras y salí de la casa. Camine hacia el pequeño espacio que separaba nuestras habitaciones. Me recargue contra el árbol y comencé a lanzar piedras a su ventana.
Estuve ahí durante media hora.
Estaba comenzando a llover y decidí regresar a mi habitación.
De camino a mi recamara, vi el pequeño bol con piedras transparentes que Esme adoraba. Con malicia y en un acto de rebeldía tome un puñado de piedras y entre por fin a mi habitación. Tome un cuaderno y comencé a escribir.
Te extraño
Att. Romeo Capuleto.
Envolví el papel con la piedra y fui hacia mi ventana, como pensaba, ella mantenía su ventana abierta. Lance el mensaje y espere, pero nuevamente no obtuve señales de Bella.
Volví a escribir en mi cuaderno.
Al parecer estas enojada conmigo. Déjame explicártelo. Dame una oportunidad de hablar.
Att. Tu Romeo enamorado.
Cinco minutos después y no obtuve ninguna respuesta.
Estaba perdiendo la paciencia.
Las palabras de Alice, la discusión con mis padres, un mal día de trabajo… y luego, soportar su berrinche.
Respire profundamente.
Déjame explicártelo, por favor. Te esperare debajo del árbol, si no vas, te dejare en paz.
Att. Un loco enamorado.
En cuanto lance la piedra, tome una sudadera con gorro y baje las escaleras. Tenía el presentimiento de que no bajaría, pero aun así me negaba a reconocerlo.
Estuve, nuevamente, al lado del árbol. Esperando impaciente.
Mi corazón se acelero cuando escuche que abrían la puerta de la casa de Charlie.
La ilusión duro poco, pues Alice fue quien salió. — ¿Buscas a Bella?
Asentí con la cabeza.
—Ella me ha enviado para decirte que hoy no se siente con ánimo de ser tu niñera.
Mi boca se abrió por completo. No podía ser verdad… ella mentía.
—No me iré de aquí hasta que ella me lo diga. –dije con una firmeza que no poseía.
Ella negó con la cabeza. —Digo la verdad, ¿Por qué salir con un niño cuando tiene una fila enorme de pretendientes? Hombres. –recalco la palabra para recordarme que era me consideraba solo un niño. —Pienso que ella me envió porque teme verte llorar y esas cosas.
Sentía que un nudo se formaba en mi garganta, impidiéndome hablar.
Entonces, la luz del pórtico se encendió y después Bella salió de la casa.
Ella tenía los ojos un poco rojos, tratando de evitar llorar. Y supe lo que vendría a continuación, iba a romper mi corazón, confirmaría las palabras de Alice.
Trague el nudo de mi garganta y hable. —No tienes nada que…
No termine de hablar, de pronto estaba sobre mí, besándome desesperadamente. Besaba mis mejillas, mi frente, mi nariz, mi cuello, todo lo que estaba a su alcance.
Pero aun así, con ella entre mis brazos, dándome besos en mi rostro sentía miedo.
Desde que la vi, había asumido que ella aceptaría lo nuestro. Que podía enamorarla. Las palabras de Alice me hicieron considerar la posibilidad de que tal vez, Bella no me aceptaría por completo…
—Dios, también te he extrañado tanto. –dijo contra mi cuello. Sus brazos fuertemente enrollados alrededor de mi cintura. —No supe nada de ti ayer. Hoy estuve esperando tu llamada, y tenía miedo de que te hubieras olvidado de mí. Tampoco fuiste a verme anoche. Estaba con las chicas platicando y después fui a bañarme… me lleve una gran sorpresa ver tus notas y, mientras leía marque tu móvil… que tonta he sido, se te olvido en mi cama, Rosalie saltó en mi cama y cayó al suelo. Cuando lo escuche vibrar, supe porque no habías contestado mis llamadas.
Suspiro profundamente, cansada de hablar tan rápido.
—Estaba pensando en brincar hacia tu ventana, pero no lo había decidido. No te he dejado hablar… -dijo levantando la mirada por primera vez.
Sonreí ampliamente, notando sus mejillas sonrojadas, su amplia sonrisa, su cabello húmedo, la felicidad en sus ojos.
—Estoy castigado. –hice una mueca. —Mis padres se han enterado de que cruzo tu habitación. –mi ángel se puso pálida de inmediato. —No te preocupes, solo me han prohibido no entrar de esa manera a tu casa y nada de fiestas. –rodé los ojos por la ultima prohibición, yo no asistía a fiestas.
— ¿Cómo se han enterado? ¿Charlie les ha dicho? Me escuchara… -se giro hacia Alice y le dijo. — ¿Papá fue a hablar a Carlisle?
Vi el miedo en la mirada de Alice, lo que confirmo lo que ya sabía. Que estaba actuando a escondidas de su hermana.
—No. –intervine de inmediato. —Carlisle me atrapo en el acto. –mentí.
Bella me miro nuevamente, ahora con culpabilidad. —Lo siento, todo esto es por mi culpa…
—No, no es tu culpa. Soy yo quien he decidido cruzar la ventana. Son mis decisiones y son mis consecuencias. –asegure.
Ella tembló y entonces note que no usaba sudadera. Al parecer, en cuanto termino de leer, bajo corriendo hacia aquí.
—Ve a ponerte una sudadera y, de paso, me traes mi móvil.
Asintió con la cabeza y se coloco de puntillas para darme un beso. Sin impórtame que Alice estaba fulminadme con la mirada termine de acortar la distancia que nos separaba.
La atraje hacia a mí, aun más, y acaricie esos labios que tanto había extrañado. Disfrute de ese dulce sabor, ese cálido aliento… de toda ella.
Nos separamos después de besarnos varios minutos, el beso más largo que habíamos compartido. Se acerco a mi oído y susurró: —También estoy locamente enamorada de ti. La agonía de hoy, me ha quitado la venda de los ojos.
Antes de que pudiera decir algo, ella me dio un casto beso en los labios y corrió hacia la casa, por mi móvil y una sudadera.
—Gracias por no delatarme. –dijo con dificultad Alice.
Sonreí ampliamente, ahora me sentía más cerca de Bella, las dudas estaban alejándose de mí.
—Se que si Bella se entera, tu conducta le rompería el corazón. Además, yo solo deseo su felicidad, lo último que quiero es que ustedes discutan por mi culpa.
—Tu caballerosidad es admirable, pero también eres un tonto. Ahora sabré, que no importa lo que haga, tú no me delataras.
Baje la mirada. No quería tratar de mala manera a ella, a mi cuñada. Ya era bastante trabajo para mí convencer de mis sentimientos a Bella, como también tener que hacerlo con su hermana.
—Sí, quizás sea un ingenuo, pero también significa que estaré preparado para tus mentiras.
Rodó los ojos.
Antes de que pudiera decir algo más, Bella salió de la casa, esta vez vestía una sudadera oscura y supuse que mi móvil estaba dentro de la prenda. De nuevo se abalanzo sobre mí, chocando nuestros labios.
—Me debes tantos besos.
Nos besamos unos momentos más y después se giro hacia su hermana. —Alice, no quiero ser grosera, pero… ¿No tienes algo más que hacer?
Escondí mi rostro entre su cabello para que Alice no notara mi sonrisa.
—Sí, solo no quería dejar a Edward solo mientras tú no estabas.
—Está bien, apaga las luces cuando entres.
En cuanto Alice se fue, Bella se mordió el labio. — ¿De qué hablaban antes de que llegara?
—De que Forks le aburría. –mentí.
Asintió con la cabeza y me entrego mi móvil. Lo adentre en mi bolsillo trasero de mi jeans y me prometí a mi mismo que obligaría a Jasper mantener ocupada a Alice.
Cuando las luces se apagaron, Bella me empujo contra el árbol. —Bien, ahora estamos solos. Voy a demostrarte cuanto te extrañe.
Con sus labios recorriendo mi cuello, cerré mis ojos y me limite a sentir.
La escuche decir: Es amor verdadero.
No estoy seguro de si escuche bien.
—Bella, es un puberto, no puedes hablar en serio. –gritó.
En ese momento papá entro, se miraba agitado, probablemente preocupado por los gritos de Alice. — ¿Qué pasa? ¿Por qué esos gritos?
Mi hermana tomo mi mano y se la mostro a Charlie. —Mira lo que tu vecino le ha dado a Bella, dile que se quite ese estúpido anillo.
Jale mi mano de manera brusca, lastimando accidentalmente a Alice, bueno, quizás lo hice a propósito. —Tú sabes arruinar los mejores momentos, hermana. –dije la última palabra con sarcasmo.
Me fulmino con la mirada unos momentos y después giro su rostro hacia Charlie. — ¡Dile algo papá! ¡Ordénale que se quite ese anillo! ¡Encarcélala por pedófila!
Gruñí, estaba a punto de saltarle encima, no podía creer que me hubiera delatado frente a papá, ¿Qué diablos le pasaba? Bueno, eso lo sabía. Una cosa era "divertirnos" con Edward, Emmett y Jasper, y otra cosa es hablar de amor. Esa palabra atemorizaba a Alice.
Arquee una ceja mirando de manera retadora a mi padre, en estos momentos no estaba de humor para platicas legales y, al parecer, Charlie lo sabía. —Alice, sal un momento. Bella y yo debemos hablar.
Con una sonrisa algo arrepentida ella salió de la habitación. — ¿Me encarcelaras? –pregunté yendo directamente al grano.
Mi padre suspiro mientras se recargaba contra la pared. —No digas tonterías. –miró distraídamente mi anillo, frunció ligeramente el ceño y después me miro directamente a los ojos. —Edward pidió mi opinión para comprarte el anillo, no sabía si te gustaría algo ostentoso o discreto.
Mi boca se abrió por completo, ¿Eso qué significaba? ¿Estaba al tanto de todo? ¿Estaba de mi parte o no? Muchas preguntas llegaron a mí con su revelación.
—Entonces, ¿Porque me dijiste que Esme y Carlisle no verían con buenos ojos mi presencia?
—Bella, ellos están felices por Edward, tenía mucho sin ver a su hijo feliz y radiante. Por otra parte, se madura, ¿Considerarías a una chica rebelde y problemática como adecuada para tu hijo?
—No sabía que era para ti un problema. –dijo un poco dolida por su declaración.
Incluso mi padre me consideraba mala influencia para él.
Con el ánimo recaído camino hacia la cama de Alice y se sentó en el borde, palmeo la cama a su lado para indicarme que me sentara. —Nunca he pensado en ustedes como un problema. –dijo incomodo. —Yo no pienso eso de ti, yo te considero una joven normal, feliz, que vives la vida. Yo no tengo problemas con eso, ¿Quién soy yo para reclamarte por ir a fiestas? Tus calificaciones son perfectas, Bella. No me importa que no sepas cocinar, ni como lavar un plato… tienes buenos sentimientos, eres inteligente, un gran corazón. Tú puedes hacer feliz a cualquier hombre.
— ¿Por qué has dicho que no soy adecuada para él?
—Yo he dicho que ellos no te consideran adecuada, no que yo lo hiciera. Tienes que pensar con la cabeza, Bella. Edward tiene 15 años. Quien me preocupa eres tú, ellos y yo creemos que solo se trata de una obsesión, ¡Vamos! ¿Qué puede saber él de amor? Creemos que cuando tenga lo que quiere te olvidara en cuestión de días… ¿Y tú? Dime, hija, ¿Podrás seguir adelante? Ustedes son tan distintos… tan diferentes.
Baje la mirada, tenía razón. Olvidaba el hecho de que era un niño, un adolescente. ¿Cuántas veces yo misma jure estar enamorada de un chico? Dolía cuando terminábamos, pero después… ni recordaba sus nombres.
Y si eso pasaba con él...
—Déjame ver si entiendo… -trague saliva. —Esme y Carlisle no están preocupados por Edward, porque piensas que cuando terminen las vacaciones él ya habrá tenido lo que buscaba y me olvidara con rapidez. Además, temes que yo si me enamore de él.
—Exacto. Aunque, a veces creo… -dejo de hablar y negó con rapidez. —Supongo que Alice está molesta porque teme que Edward te rompa el corazón, sabe que para un adolescente el amor es muy volátil, no te enojes con ella… solo está cuidando de ti… ya que tu bajaste la guardia.
Me mordí el labio nerviosa. —Sabes, umm… Edward, en las noches…
Soltó una gran carcajada. — ¿Crees que el Jefe de Policía no sabría cuando alguien entra en su propia casa?
Me sonroje profundamente. —Papá, no hacemos lo que tú crees que hacemos.
—Lo sé, Edward te respeta.
Se levanto de la cama y camino hacia la puerta. —Yo no me interpondré entre ustedes, solo te pido que cuides de ti misma. ¿De acuerdo?
Asentí con la cabeza. —Gracias papá, de verdad, necesitaba una dosis de realidad.
—De nada. –giro la perilla de la puerta y me miro por última vez antes de salir. — ¿Te gusta el chico o hay algo más?
Desvié la mirada, no podría mentirle directamente en la cara. —Solo me gusta.
Él sonrió ampliamente, feliz por mi respuesta, y se fue. Me dejo sola en la habitación de Alice. Esperaría a que regresara, ella y yo teníamos una plática pendiente, esta vez me la pagaría.
EPOV
Apenas estaba terminando de cambiar mi ropa mojada, cuando tocaron mi puerta. Sonreí ante la ilusión de que podría ser Bella.
Cuando abrí la puerta de mi habitación, me lleve una gran sorpresa al ver a Alice frente a mí.
—Tú mamá me ha dejado pasar. Espero que no te moleste, pero tenemos que hablar.
Fruncí el ceño intrigado, solo había un motivo por el cual ella podría estar aquí.
Bella.
Me hice a un lado para que se adentrara en mi habitación. —Dime, ¿Está bien Bella?
—Mi hermana sonreía mucho hace unos momentos.
Una sonrisa ilumino mi rostro, recordando lo feliz que ella estaba hace unos minutos. Sentía mi ego llegando hasta el cielo, pues ella acepto mi anillo promesa. Estaba cerca de alcanzarla, muy cerca.
—Que bien, te aseguro que lo único que deseo es hacerla feliz.
De pronto, su rostro sereno se volvió feroz. —Mira Edward, yo no tenía nada contra ti, de hecho, hasta me eres simpático. Pero no estoy contenta con lo que has hecho hoy, no con mi hermana.
Confundido por su arranque de ira, mire hacia mi ventana, con la esperanza de ver a Bella… que interviniera en esto, que me explicara lo que pasaba. Después de comprender que al parecer, ella no sabía que estaba Alice aquí, me gire hacia su hermana. —Supongo que has venido a escondidas de Bella.
Asintió rápidamente con la cabeza. —No tengo mucho tiempo que perder, no quiero que se dé cuenta de mi ausencia. Seré directa, Edward. Quizás no te conozca tanto como Bella, eres un buen chico, por lo que he escuchado, buen hijo, excelente estudiante, trabajador y extremadamente caballero y romántico con Bella.
— ¿Te molesta mi personalidad? No entiendo.
—Si tuvieras 21 años, como Bella, nunca pondría en duda tus sentimientos…
Deje de escucharla, ahora entendía un poco la situación. Si para Bella siempre ha sido un problema mi edad, para Alice y Rose también debe de ser un problema.
—Pero tengo 15, ese es el problema, ¿Verdad? –dije interrumpiéndola.
—Exacto, tu puedes olvidar con facilidad, pero Bella no… ya no. –Alice cerró los ojos por unos instantes. —Es fácil saber que piensa en ti, pues sonríe sin motivo, mira cada cierto tiempo hacia su ventana con la esperanza de verte, está haciendo cosas que nunca había hecho… como tratar de aprender a cocinar para impresionarte, se esfuerza para vestir bien… para verse hermosa para ti.
—Comprendo que te preocupes por tu hermana, no me molesta que vengas a gritarme, pues yo también la amo, pero si lo que buscas es que me aleje de ella… lo siento, no lo hare.
— ¿La amas? –se mofo. —Por favor, Edward. La verdad, me impresiono que siguieras tras de Bella aun cuando conociste a Rose, y lo del anillo promesa fue una táctica inteligente… pero ¿Amor? Solo se trata de obsesión, un capricho, deseo y lujuria. Todos, incluido tus amigos notaron la tensión entre ustedes… pero no es más que eso. Al parecer, le has robado la cordura que poseía, pero me encargare de que ella vuelva a ser la misma de antes, ¿Me entiendes? No dejare que le rompas el corazón.
—Quieres decir… ¿Qué seremos enemigos o algo así? –trate de no reírme, pues ella hablaba en serio.
—Sí y para comenzar, al bajar, les diré a tus padres que entras en nuestra casa al anochecer, deja de visitarla, ¿Entendido?
—No puedes hacerlo, mis padres se enojaran, me castigaran…
Sonrió ampliamente. —Si estas castigado, no podrás estar con Bella.
Con esas últimas palabras giro sobre sus talones y se fue, dejándome en shock.
Minutos después, escuche los pasos de alguien que se acercaba. Probablemente era mi madre, furiosa… por primera vez, estaría castigado.
.
BPOV
El domingo en la noche, Edward no cruzaba por mi ventana.
Mordiéndome el labio camine de un lado a otro. Tocaron mi puerta, sabía que no era Alice, ya que estaba muy callada conmigo y se encontraba con Charlie viendo la televisión, Edward no tocaría.
—Pasa, Rose.
Mi rubia amiga entro, me sorprendió verla mojada, cubierta de ramas, lodo y aceite. Solo con nosotras se mostraba así y, según Alice, estaba con Emmett. Rosalie nunca dejaría que un chico la viera en estas condiciones.
— ¿Qué te ha pasado?
Sin impórtale estar sucia se tiro sobre la cama y soltó un chillido contra la almohada. Como cuando una adolescente acaba de ver a su estrella de cine favorita. Eso era extraño, a ella nunca se le impresionaba.
—Dios, creo que estoy enamorada.
Arquee una de mis cejas interrogándola, ella giro su rostro, apenas y podía ver sus facciones por culpa de la almohada.
— ¿Bromeas, verdad?
—No sé si lo entenderás, Bella. Pero espero que me escuches, hazlo, por favor. Tuve que fingir que estaba molesta cuando llegue, para que Alice no se diera cuenta, pero quiero gritar, brincar sobre tu cama, reír, llorar, ¡No sé! Nunca me he sentido tan bien como ahorita…
—Puedes comenzar explicándome que te pasa. –sugerí.
—Hace días, Emmett y yo hablábamos de autos, entonces, él me escucho atentamente. Tú sabes, los chicos con los que salgo no se muestran muy felices porque sepa más sobre ese tema que ellos.
Asentí con la cabeza para que continuara y darle a entender que sabía a lo que se refería.
—Note que no le importo, pero decidí dejarlo pasar. Entonces, quedamos que pasaría por mi hoy, para que yo viera su Jeep, ya que estaba descompuesto y aquí todos los mecánicos cobraban muy caro. Creí que mentía, incluso pensé que estaba fingiendo. –rodó los ojos. —Como no tenía nada que hacer, acepte ayudarle. Cuando paso por mí… -chilló nuevamente contra la almohada. —Emmett me abrió la puerta del auto, ¿Me escuchas, Bella? Tuve que actuar con indiferencia, pero la verdad, quería comérmelo a besos por ser tan tierno. Nunca me habían tratado con tanta caballerosidad.
Sonreí ampliamente por la felicidad de Rose, una vez salió con un chico que era modelo y no dejo de llamarlo "niña" por semanas. Ahora, Emmett es un chico bromista, sus músculos dan la impresión de ser fuerte y desde luego, de no temerle al trabajo pesado. Nada comparado con los chicos con los cuales ella sale. Diablos, incluso algunos de sus novios se hacían manicure.
—Supongo que hay algo más.
—Sí, cuando hablamos, él me miro a los ojos, no estuvo mirando mis pechos o mi trasero cuando me inclinaba. Su auto si tenía un problema, no trataba de engañarme. Sin darme cuenta, termine toda llena de aceite y a él no le importo. Incluso dijo que me veía sexy, como una princesa sexy… -chilló nuevamente contra la almohada y sus pies se movían rápidamente. Volvió a mirarme, esta vez con sus mejillas sonrojas y sus ojos brillantes. —Como agradecimiento, cocino para mí, cuando le confesé que solo sabia precalentar la comida se ofreció a enseñarme. Al parecer, su mamá es dueña del único restaurant de Forks, así que le ha enseñado a cocinar y después de la escuela él trabaja ahí de mesero.
—Oh, ¿Y qué más paso?
—Bueno, estuvimos coqueteando durante la comida, y después vimos un partido de baseball. Me recosté a lo largo del sillón, con mi cabeza en sus piernas y él jugaba con mi cabello. –suspiró soñadoramente. —Me trajo hasta aquí, y… y me beso, debajo de la lluvia… te burlaras de mi, pero el tiempo se detuvo. –se sonrojo fuertemente.
Solté una carcajada, ¿Quién lo diría? Nunca creí escuchar a Rose hablar así… de pronto, mi almohada fue lanzada a mi rostro.
— ¡Rose! –grite enojada.
Rió tontamente y de pronto suspiro. Había perdido la cuenta de la cantidad de veces que había suspirado. — ¿Y cómo te fue con Edward?
De manera presumida levante mi mano para que pudiera ver mi anillo.
— ¿Es una anillo promesa? ¡Dios! ¡Debe de haber alguna sustancia toxica el agua de Forks!
—No puedes creerlo, ¿verdad? Yo también creía lo mismo cuando llegue, pero ahora, deje de luchar contra lo que siento. Si te hace tanto bien, no puede ser tan malo.
— ¿Ya lo vio Charlie? –sus ojos se abrieron como platos. — ¿Y Alice? ¡Va a matarte! –aseguró.
Hice una mueca, tendría que decirle la verdad. —De momento estamos… distanciadas.
Rosalie negó varias veces con la cabeza, sin poder creer lo que escuchaba. Nunca habíamos discutido, somos muy apegadas. Hasta a mi me era difícil de asimilar. —No lo puedo creer. –dijo frunciendo el ceño.
—Apenas había llegado comenzó a gritar como loca, me dijo que no podía hablar en serio, que Edward era un puberto… Charlie llego asustado. –los ojos de Rosalie se abrieron como platos. —Le dijo a papá que me obligara a quitarme el anillo, que me encarcelara por pedófila. –solté una risa histérica.
—Bella, no debes de estar enojada con ella. Solo se preocupa por ti, quizás, si yo no hubiera pasado este día con Emmett, estaría de su parte. Yo note desde que llegamos que estabas coladísima por él, pero no al tal extremo de tener un compromiso de tal magnitud… pero ahora lo veo desde otra perspectiva. Tu ya eres lo suficiente grande para decidir a quién amar o no, si su amor es verdadero o no, tienes que estar preparada para todo. Yo no quiero que él te rompa el corazón, es un niño, no sabe lo que quiere, ha estado "enamorado" de ti desde hace años, estas vacaciones no duraran para siempre, ¿Qué pasara después? ¿Tendrán una relación a distancia? Sé que tú eres fiel hasta los huesos, ¿Y Edward? Me preocupas, estás loca por él, y solo han estado una semana juntos… no sé hasta dónde llegaran los siguientes días, solo espero a que estés preparada para el resultado. Sea bueno o malo.
Hice una mueca, ella tenía razón. A diferencia de Charlie, quien me aconsejaba actuar con la cabeza, Rosalie sabía que me dedicaría a sentir. Todos buscaban mi bien, les preocupaba que me rompieran el corazón. Reí amargamente y mi amiga me dio mirada envenenada, probablemente creía que reía de su consejo. —No me estoy riendo de ti, solo de lo irónico de la situación. Nadie cree que yo pueda romperle el corazón, ¿No debería ser al revés? Sus padres viniéndome a gritar para que dejara a su hijo en paz.
Rió divertida. —Bueno, deben de saber lo pervertido de es su hijo.
Gruñí, —No le digas pervertido a Edward. Solo yo puedo hacerlo.
Soltó una carcajada.
Tocaron la puerta e inevitablemente supe que era Alice. Nerviosa dije que podía pasar.
— ¿Ya le platicaste a Rose? –preguntó directamente.
—Sí. –dije secamente.
Se mordió el labio nerviosa y después me miro a los ojos. —Tu actuarias de la misma manera, Bella. Lo sé. Entiéndeme, quizás hice mal al acusarte con Charlie, pero estaba furiosa, tú eres capaz de cumplir tu promesa. –miró de reojo mi anillo y sus dientes rechinaron. —Edward no tiene idea de lo que significa la palabra promesa.
—Mi relación con Edward no es de tu incumbencia, Alice.
Me arrepentí de mis palabras en cuanto salieron de mi boca. Iba a retractarme pero Rose hablo, —No te disculpes, Bella. Esta vez te has pasado, Alice, y tú lo sabes. Deberías estar aquí para disculparte, no para seguir insistiendo en que se quite el anillo.
Mi hermana cerró los ojos y conto en voz baja hasta diez. Después me miro a los ojos. —Discúlpame, estaba furiosa y no sabía lo que hacía. Tratare de no meterme en tu relación con él.
—Bien, ahora, Bella, disculpa a tu hermana. –dijo Rosalie.
Rodé los ojos, hablo como si fuera nuestra psiquiatra. —Todo está olvidado, Alice. –dije sonriendo sinceramente.
—Ahora, abrazo de grupo.
Rose brinco de la cama al suelo y nos abrazo bruscamente a Alice y a mí.
—Asco, Rose. Apestas, date un buen baño.
La rubia se alejo de nosotras y camino hacia la puerta. —Usare tu jabón francés. –anuncio y después salió corriendo hacia la habitación de Alice, con ella corriendo detrás.
Más tarde, Edward no llego.
El lunes no lo vi. Bueno, el verlo subiendo al auto con Carlisle para ir al hospital no cuenta.
En la noche de ese día, estaba indecisa si debía marcarle a su móvil o no.
Rosalie se burlo de mí. —Te traigo una margarita para que deshojes la flor y así te decidas.
Entrecerré los ojos. —No estoy para bromas, Rose.
Alice llego de la cocina con un tazón de palomitas de maíz. — ¿Acaso no fue ayer a tu habitación?
—No. –dije preocupada. —Desde que llegue nunca ha dejado de saltar a mi ventana, quizás le paso algo…
—No lo creo, Bella. –me interrumpió de inmediato. —Se veía muy saludable esta mañana, ¿No te ha llamado?
—No, bueno, está trabajando, me imagino que no le permiten recibir llamadas o usar el móvil en el hospital.
—No lo justifiques, Bells. Estamos hablando del hospital de Forks, deben de tratar a un enfermo a la semana. Quizás… bueno, ya se le está pasando la novedad.
Trague saliva.
Las dudas llegaron.
Tan de golpe que me dejaron aturdidas.
Decidí no llamarle, pues tenía miedo que comenzara a gritarle y todo por mis dudas. Trate de decirme a mi misma que Edward entraría a por mi ventana esa noche, no debía dudar de él. Inconscientemente toque mi anillo promesa.
Edward no llego esa noche a mi habitación.
Edward no me llamo.
A él no le importo.
EPOV
Camine de un lado a otro por mi habitación, tenía prohibido saltar por mi ventana, y Carlisle me ordeno que no debía irla a visitar a horas inadecuadas.
Una trampa.
Esa era la mejor definición para mi situación, él se está encargando de que saliéramos a las 11:00 PM del hospital. Estoy seguro de que tendré trabajo "extra" hasta que Bella se haya ido de Forks. Y para colmo de mis males, mi móvil ha desaparecido, no tenía idea de donde estaba.
Espere a que todos se durmieran, entonces, baje las escaleras y salí de la casa. Camine hacia el pequeño espacio que separaba nuestras habitaciones. Me recargue contra el árbol y comencé a lanzar piedras a su ventana.
Estuve ahí durante media hora.
Estaba comenzando a llover y decidí regresar a mi habitación.
De camino a mi recamara, vi el pequeño bol con piedras transparentes que Esme adoraba. Con malicia y en un acto de rebeldía tome un puñado de piedras y entre por fin a mi habitación. Tome un cuaderno y comencé a escribir.
Te extraño
Att. Romeo Capuleto.
Envolví el papel con la piedra y fui hacia mi ventana, como pensaba, ella mantenía su ventana abierta. Lance el mensaje y espere, pero nuevamente no obtuve señales de Bella.
Volví a escribir en mi cuaderno.
Al parecer estas enojada conmigo. Déjame explicártelo. Dame una oportunidad de hablar.
Att. Tu Romeo enamorado.
Cinco minutos después y no obtuve ninguna respuesta.
Estaba perdiendo la paciencia.
Las palabras de Alice, la discusión con mis padres, un mal día de trabajo… y luego, soportar su berrinche.
Respire profundamente.
Déjame explicártelo, por favor. Te esperare debajo del árbol, si no vas, te dejare en paz.
Att. Un loco enamorado.
En cuanto lance la piedra, tome una sudadera con gorro y baje las escaleras. Tenía el presentimiento de que no bajaría, pero aun así me negaba a reconocerlo.
Estuve, nuevamente, al lado del árbol. Esperando impaciente.
Mi corazón se acelero cuando escuche que abrían la puerta de la casa de Charlie.
La ilusión duro poco, pues Alice fue quien salió. — ¿Buscas a Bella?
Asentí con la cabeza.
—Ella me ha enviado para decirte que hoy no se siente con ánimo de ser tu niñera.
Mi boca se abrió por completo. No podía ser verdad… ella mentía.
—No me iré de aquí hasta que ella me lo diga. –dije con una firmeza que no poseía.
Ella negó con la cabeza. —Digo la verdad, ¿Por qué salir con un niño cuando tiene una fila enorme de pretendientes? Hombres. –recalco la palabra para recordarme que era me consideraba solo un niño. —Pienso que ella me envió porque teme verte llorar y esas cosas.
Sentía que un nudo se formaba en mi garganta, impidiéndome hablar.
Entonces, la luz del pórtico se encendió y después Bella salió de la casa.
Ella tenía los ojos un poco rojos, tratando de evitar llorar. Y supe lo que vendría a continuación, iba a romper mi corazón, confirmaría las palabras de Alice.
Trague el nudo de mi garganta y hable. —No tienes nada que…
No termine de hablar, de pronto estaba sobre mí, besándome desesperadamente. Besaba mis mejillas, mi frente, mi nariz, mi cuello, todo lo que estaba a su alcance.
Pero aun así, con ella entre mis brazos, dándome besos en mi rostro sentía miedo.
Desde que la vi, había asumido que ella aceptaría lo nuestro. Que podía enamorarla. Las palabras de Alice me hicieron considerar la posibilidad de que tal vez, Bella no me aceptaría por completo…
—Dios, también te he extrañado tanto. –dijo contra mi cuello. Sus brazos fuertemente enrollados alrededor de mi cintura. —No supe nada de ti ayer. Hoy estuve esperando tu llamada, y tenía miedo de que te hubieras olvidado de mí. Tampoco fuiste a verme anoche. Estaba con las chicas platicando y después fui a bañarme… me lleve una gran sorpresa ver tus notas y, mientras leía marque tu móvil… que tonta he sido, se te olvido en mi cama, Rosalie saltó en mi cama y cayó al suelo. Cuando lo escuche vibrar, supe porque no habías contestado mis llamadas.
Suspiro profundamente, cansada de hablar tan rápido.
—Estaba pensando en brincar hacia tu ventana, pero no lo había decidido. No te he dejado hablar… -dijo levantando la mirada por primera vez.
Sonreí ampliamente, notando sus mejillas sonrojadas, su amplia sonrisa, su cabello húmedo, la felicidad en sus ojos.
—Estoy castigado. –hice una mueca. —Mis padres se han enterado de que cruzo tu habitación. –mi ángel se puso pálida de inmediato. —No te preocupes, solo me han prohibido no entrar de esa manera a tu casa y nada de fiestas. –rodé los ojos por la ultima prohibición, yo no asistía a fiestas.
— ¿Cómo se han enterado? ¿Charlie les ha dicho? Me escuchara… -se giro hacia Alice y le dijo. — ¿Papá fue a hablar a Carlisle?
Vi el miedo en la mirada de Alice, lo que confirmo lo que ya sabía. Que estaba actuando a escondidas de su hermana.
—No. –intervine de inmediato. —Carlisle me atrapo en el acto. –mentí.
Bella me miro nuevamente, ahora con culpabilidad. —Lo siento, todo esto es por mi culpa…
—No, no es tu culpa. Soy yo quien he decidido cruzar la ventana. Son mis decisiones y son mis consecuencias. –asegure.
Ella tembló y entonces note que no usaba sudadera. Al parecer, en cuanto termino de leer, bajo corriendo hacia aquí.
—Ve a ponerte una sudadera y, de paso, me traes mi móvil.
Asintió con la cabeza y se coloco de puntillas para darme un beso. Sin impórtame que Alice estaba fulminadme con la mirada termine de acortar la distancia que nos separaba.
La atraje hacia a mí, aun más, y acaricie esos labios que tanto había extrañado. Disfrute de ese dulce sabor, ese cálido aliento… de toda ella.
Nos separamos después de besarnos varios minutos, el beso más largo que habíamos compartido. Se acerco a mi oído y susurró: —También estoy locamente enamorada de ti. La agonía de hoy, me ha quitado la venda de los ojos.
Antes de que pudiera decir algo, ella me dio un casto beso en los labios y corrió hacia la casa, por mi móvil y una sudadera.
—Gracias por no delatarme. –dijo con dificultad Alice.
Sonreí ampliamente, ahora me sentía más cerca de Bella, las dudas estaban alejándose de mí.
—Se que si Bella se entera, tu conducta le rompería el corazón. Además, yo solo deseo su felicidad, lo último que quiero es que ustedes discutan por mi culpa.
—Tu caballerosidad es admirable, pero también eres un tonto. Ahora sabré, que no importa lo que haga, tú no me delataras.
Baje la mirada. No quería tratar de mala manera a ella, a mi cuñada. Ya era bastante trabajo para mí convencer de mis sentimientos a Bella, como también tener que hacerlo con su hermana.
—Sí, quizás sea un ingenuo, pero también significa que estaré preparado para tus mentiras.
Rodó los ojos.
Antes de que pudiera decir algo más, Bella salió de la casa, esta vez vestía una sudadera oscura y supuse que mi móvil estaba dentro de la prenda. De nuevo se abalanzo sobre mí, chocando nuestros labios.
—Me debes tantos besos.
Nos besamos unos momentos más y después se giro hacia su hermana. —Alice, no quiero ser grosera, pero… ¿No tienes algo más que hacer?
Escondí mi rostro entre su cabello para que Alice no notara mi sonrisa.
—Sí, solo no quería dejar a Edward solo mientras tú no estabas.
—Está bien, apaga las luces cuando entres.
En cuanto Alice se fue, Bella se mordió el labio. — ¿De qué hablaban antes de que llegara?
—De que Forks le aburría. –mentí.
Asintió con la cabeza y me entrego mi móvil. Lo adentre en mi bolsillo trasero de mi jeans y me prometí a mi mismo que obligaría a Jasper mantener ocupada a Alice.
Cuando las luces se apagaron, Bella me empujo contra el árbol. —Bien, ahora estamos solos. Voy a demostrarte cuanto te extrañe.
Con sus labios recorriendo mi cuello, cerré mis ojos y me limite a sentir.
La escuche decir: Es amor verdadero.
No estoy seguro de si escuche bien.
Y no me cabe más paciencia
Estoy cansado de morderme el corazón no puedo más
Si es el destino que me rompe a estas alturas
Que me parta de una vez
Estoy cansado de morderme el corazón no puedo más
Si es el destino que me rompe a estas alturas
Que me parta de una vez





12 comentarios:
increeible, esque te felicito! enverdad me encanta como escribees! jajajja espero la continuación proonto (:
atte. Mickie
quiero más! este fic es igual que bss, siempre querés leer más y más!
Odie en este capitulo a Alice..que metida..por favor menos mal no tengo hermanas..porque si era como Alice la mataba.
Alice tiene un ZAS!!! en toda la boca... madre mia k tia mas imbecil.
No soporto a la gente k juzga sin saber
mierda... esa alice me tiene harta xD!!
la salida de rosalie fue... wow... tmb se enamorara del emmett :D!!
laurymay (laurabaratau@hotmail.com)
OMG alice!!! p menos mal que edward supo luchar ocntra alice !! .. jaja rose que mediadora mas dictatorial .. gracias x el cap!!
Charlie es un amor <3! Siempre me ha parecido así, pero con cada fic y chap que leo donde es así de WoW! Lo quiero más xD!
Alice... Siempre la he querido mucho y me enferma lo que hace ¡! Es decir, esta bien, quiere a Bella, pero ella ya esta grandecita y sabe lo que hace.
Me gusta que a Rose le guste Emmett xD! Siempre es así, pero me encanta que por una vez no actue tan malditamente pervertido como solo él puede llegar a ser xD!
la verdadd que a alice no la soportoo lo que hizo en este capii esta bien que quiera proteger a bellaaa...peroo se pasoo no me gusta su actitudd...y hcarlie me sorprendio sabia lo del anillooo guauuu...y rosee quedo flechada con emmett que buenooo!! bueno vamosss edwardd tu puedess con alicee por que seguro va a intentarr algoo masss ya me lo veo venirrr...pero edward piensa pedirle a jasper que lo ayudee mmm aceptaraa...besoss!!!
beuno no puedo odiar a Alice solo esta preocupada por su hermana pero bueno que mala jajajajajaa y Rosalie haaaaaaaaaaaay que lindo ya quiero ver a Alice y a Jasper siiiiii y Charlie que buen padre me encanta
Mery: por fin despues de un par de dias pude volver a esta historia, es un hermoso capitulo, tantas dudas, tantos sentimientos conflictivos, me encanto Rose con actitud adolescente, Alice me parece un poco entrometida pero tal vez sea por el bien de Bella. Desde argentina con amor.
wow eso si que es amor verdadero...
estaba leyendo hasta que el amor nos separe, pero no pude soportar la espera de una semana sin capitulo y gracias a dios encontré esta historia que ha consolado mi histeria
siempre pensé que me aburriría ver de nuevo a Edward en el papel de chico bueno, pero paso todo lo contrario ya estoy irremediablemente enamorada de un chico de 15 años
muchas gracias x la historia
Por que la gente siempre se cree con derecho a entrometerse en las relaciones de los demas y opinar sobre ellas? Es mas, por que siempre piensan que ellos tienen razon y que lo que estan haciendo lo hacen por tu bien?
Creo que en esta vida cada cual debemos aprender con nuestras decisiones y cometer nuestros propios errores!
Eso sí, me reitero, adoro a Edward!
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