Twilight es propiedad de Stephanie Meyer, la trama es mia y prohibida la copia total o parcial de la historia. Att. MerySnz La vida para un hombre sin estudios y padre soltero no es fácil. Edward deja a un lado sus prejuicios y acepta el trabajo sin imaginarse las consecuencias. "Tu trabajo consistiría en sentarte y observar. No preguntas, no respondes y no participas" Extraños Recuerdos
Edward Cullen, 17 años.
—Lo sentimos. –murmuraron mis padres. Yo negué con la cabeza, no era su culpa. Cerré el papel en mi puño, como si eso cambiara las cosas.
—Supongo que la Universidad de Seattle no es tan mala.
—Los estudios no son todo en la vida. –mi padre me miro de manera desaprobatoria. —Pasaste cada vacación después de tus quince años en el hospital, tomaste tantos créditos como te fue posible en el instituto, clases de piano, presidente del consejo estudiantil, capitán del equipo de futbol, integrante del equipo estatal de olimpiadas académicas, ¿Cuánto más seguirás pidiéndote a ti mismo?
Pase la mano por mi cabello, todo lo que me había perdido, tantos sacrificios para lograr la aceptación de Harvard, y hoy me habían rechazado. Mis padres no eran ricos, somos una familia socialmente acomodada, un medico en un pequeño pueblo no puede tener un gran pago, y mi madre es una ama de casa, nada de grandes ingresos.
Releí una vez más la carta, esperando haber leído mal, pero esta vez, comprendí que no podía hacer nada más.
—Edward… -mi madre me miro con compasión, ellos no podían darse el lujo de enviarme a una universidad prestigiosa, y eso la lastimaba. Trate de fingir indiferencia para no hacerla sentir mal.
—Bueno, si vemos el lado positivo a esto, podre estar aquí los fines de semana. –forcé una sonrisa.
—Sabemos que aprovecharas al límite la biblioteca del estado. –bromeo papá.
— ¿Por qué no vas a la fiesta que harán en casa del Jefe Swan? –sugirió mamá.
—No estoy seguro de que en estos momentos sea una buena compañía.
—Diviértete, hijo. –mi madre masajeo mi hombro. —Puedes quedarte aquí encerrado, enojado contigo mismo o ir a disfrutar con tus compañeros de la escuela. Hoy te has graduado, mañana muchos chicos comenzaran a buscar departamento cerca de sus universidades, es tu oportunidad de despedirte de ellos.
La mención de departamentos me preocupo más. Estaba tan seguro de que me aceptarían en Harvard que no me preocupe por más opciones, si no fuera porque Carlisle me obligo a llenar más solicitudes no se qué haría el próximo año.
—Los departamentos. –golpee con la palma de mi mano mi frente, ¡Que tonto!
—Me están ofreciendo un departamento cerca de la universidad, podemos ayudarte y lo compramos.
—No es necesario, tengo ahorrado cada centavo que he trabajado, puedo rentarlo. –asegure.
— ¿Por qué no aceptas nuestras ayuda? No seas necio. –mi padre estaba perdiendo la paciencia. — ¿Qué pasara cuando el dinero se termine? Tu carrera no te permitirá trabajar, necesitas ese dinero para comer y moverte de un lado a otro.
Suspire, tenían razón. De mala gana acepte. —Está bien. –me levante de la cama y camine hacia mi closet, buscando una chamarra. —Iré con Emmett. -Mi padre lanzo al aire las llaves de su auto. Rodé los ojos mientras las atrapaba. —Eres el único padre en este mundo que le proporciona felizmente las llaves a su hijo.
—Tú no eres un hijo normal.
Me puse mi chamarra y camine hacia la puerta, me gire antes de irme. —Gracias… y reconozco que me equivoque.
Ellos simplemente asintieron, sin decir nada más.
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La música estruendosa se escuchaba calles antes de llegar a la casa de Emmett, no éramos mejores amigos, simplemente buenos compañeros de equipo. Al principio él no me soportaba como capitán, no me creía capaz de liderar a los chicos, conforme fuimos ganando mas y mas partidos nuestra relación mejoro.
— ¡Hey, Ed! ¡Qué bueno que has venido! –me saludo Mike.
Asentí con la cabeza mientras camine entre la multitud, buscando algo de cerveza por primera vez. Había asistido a esta clase de fiestas algunas veces, cuando los pretextos se me acababan, pero esta vez quería ahogar mis penas en alcohol, por una noche ser un adolescente, sin problemas, sin pensar en el mañana.
Por fin encontré la "fuente de poder" como la llamaban los chicos, barriles y barriles de cervezas. Tome un vaso de plástico que estaba a la vista y comencé a llenarlo con la manguera de presión.
Emmett estaba a unos metros de mí, festejando que iría a la universidad de Florida, no es un chico inteligente, pero él hizo valiosas anotaciones los últimos partidos, ganándose una beca de deportes.
Me acerque a él para felicitarlo. — ¡Felicidades! –grité.
—Qué bueno que has llegado, quiero presentarte a mi hermana. –Emmett comenzó a buscarla con la mirada.
— ¿Por qué quieres presentarme a tu hermana? –pregunte con los ojos entrecerrados.
—Ella te vio dando el discurso de despedida hoy, le has gustado.
—Creí que tu hermana menor estaba en Phoenix.
—Mamá se va ha casar, otra vez. La tiene abrumada con los preparativos de la boda, ha venido para celebrar mi graduación.
—Ah, oye Emmett, agradezco tus intenciones, pero no estoy interesado en citas, ni aventuras de una noche.
Él frunció el ceño. —Idiota, solo tiene 16 años, tú no eres lo suficiente bueno para ella, solo iba a presentártela para molestarla, ¡Se sonroja tanto!
Rodé los ojos, típico de Emmett.
—Mejor déjalo así, platícame de tu beca.
—Bueno, es una beca deportiva. –se encogió de hombros. —No hay mucho que decir.
—Entiendo. ¿Cuándo te mudaras?
—Unas semanas antes del inicio de clases, ya sabes.
— ¿Y tú? Harvard no es nada comparado con mi logro.
Suspire, me daba vergüenza decirlo. —Me han rechazado.
—Oh, lo siento, Edward. –sus palabras fueron sinceras. —Se cuanto deseabas asistir a esa Universidad, pero míralo por el lado positivo, no soportaras a esos estirados. –palmeo mi hombro amistosamente.
—Iré a la universidad de Seattle, he recibido una beca total.
En ese momento llego Mike junto con Tyler, comenzamos a platicar anécdotas de la escuela y a reírnos de nuestras ocurrencias.
Cuando dieron las dos de la mañana, la mayoría de las personas de la fiesta ya estaban totalmente inconscientes, Emmett hablaba pegando todas las palabras, Mike se saltaba palabras y Tyler eructaba cada cinco minutos.
Me separe del grupo y camine hacia el patio, tratando de respirar un poco de aire limpio.
Mire a una chica adentrándose al bosque, y por un momento pensé que el alcohol me estaba afectando y que eran alucinaciones mías. La chica cayó al suelo y se quejo en voz alta. Reí, se trataba de alguien real.
No sé que me llevo a seguirla, y portarme como un maldito acosador, pero camine detrás de ella. La chica sabía que la seguía, varias veces giro sobre sus talones, asegurándose de que caminara detrás de ella.
No sé si camine minutos u horas, pero no fue hasta que llegamos a un amplio prado que paramos de andar. Me quede recargado contra un árbol, manteniendo mi distancia y tratando de recuperar la respiración.
La luz de la luna me permitió observarla con detenimiento, desde que la había visto en el patio de la casa de Emmett solo podía notar su silueta, ahora podía ver su largo cabello castaño, su pálida piel, y su delgadez. Era hermosa, a mi mente llego otra vez la duda, quizás este alucinando.
Nunca la había visto, el pueblo de Forks es demasiado pequeño para que no la hubiera visto en ninguna ocasión.
Deje de respirar cuando la vi alzar las manos para deshacerse de su holgada camisa. Mantenme, pensé. Su pálida piel relucía exquisitamente con un sujetador negro, hizo lo mismo con sus jeans y sus tennis. Trague saliva, entendía su proposición, no soy tonto, pero nunca lo había hecho. Nunca había tenido mis hormonas alborotadas, ni siquiera me había masturbado…
— ¿Te quedaras ahí toda la noche? –gritó.
Trague saliva nuevamente y camine hacia ella. Cada paso que daba mi cerebro gritaba que corriera, pero mis pies no respondían esas indicaciones.
Cuando estuve frente a ella no pude evitar maravillarme con su cuerpo, su hermosa cara. Por fin comprendí que se trataba de un sueño, semejante ángel no podía existir en este cruel mundo. Una sonrisa se extendió por sus dulces labios. —Creí que correrías de mí. –bromeó.
Su voz era tan dulce, como una melodía que escucharía a todas horas.
—Tengo que evitar que te resfríes. –dije señalando su perfecto cuerpo, pequeños pechos, cintura estrecha, caderas torneadas, firmes piernas, exquisita.
Se sonrojo completamente. —Creerás que lo hago muy seguido, pero es mi primera vez.
Reí ligeramente, estaba nervioso. —Tal vez sea mejor que lo intentes con otro chico, esta también sería mi primera vez, y probablemente no llene tus expectativas.
— ¿Por qué crees que el perfecto Edward Cullen no llenaría mis expectativas?
—No soy perfecto. –sus palabras me recordaron mi reciente fracaso.
Ella acorto la distancia que nos separaban, con su mano deslizo la cremallera de mi chamara, la ayude a deshacerme de la prenda.
—Difiero de tu opinión. –dijo pasando sus manos por mis brazos.
Cerré los ojos, nunca había dejado que una mujer me sedujera, incluso algunas maestras lo habían intentado, pero nunca había existido alguien que despertara en mí estas emociones, deseos…
Tome el dobladillo de mi camisa y después me la quite, su vista se fijo en mi torso para después acariciar tímidamente mi cuerpo, sentir su pequeña y cálida mano en mi cuerpo me hizo estremecerme.
Mis manos por fin decidieron participar y se deslizaron por su pequeña cintura, recorriendo sus costados, ella también se estremeció, lo cual me hizo sentir menos nervioso, a la chica le gustaba mis caricias.
Sus manos estuvieron en todas partes, acariciando sin pudor mis partes más intimas, logrando que me excitara aun más. Con torpeza logro desabrochar mi jeans, en ropa interior nos recostamos en el pasto.
Con la respiración agitada acerco mi rostro al mío. —Quiero que me beses. –pidió en un susurro.
Acepte acortando nuestra distancia, nuestros labios se unieron, por unos momentos ella no respondía, pero después de insistir y un poco de pericia correspondió de beso. Sus labios se movían torpemente, por lo que deduje era su primer beso y se encontraba nerviosa.
Seguimos besándonos, hasta que sus labios eran seguros, ambos gemíamos, acariciábamos y jadeábamos, todo a la vez.
Mire directamente sus oscuros ojos, pidiéndole permiso para desabrochar su sujetador, ella se arqueo, concediéndome mis deseos. Con torpeza logre mi objetivo, sus pechos eran pequeños pero firmes, con mis manos temblorosas acaricie sus pezones.
Sus gemidos fueron más fuertes, logrando que mi erección palpitara dolorosamente.
Me incline para besar sus erguidos pechos, chupándolos fuertemente, la reacción de ella no se hizo esperar, sus manos fueron a mi cabello, presionándome más a su cuerpo para que aumentara el ritmo mientras su espalda se arqueaba a mí, ofreciéndoseme.
Nuestros cuerpos estaban a ahora pegajosos a causa de nuestro sudor, con la respiración agitada me separe de ella, necesitaba hacerla mía de inmediato, era una necesitad primordial.
Con un poco de pudor me deshice de mi bóxer, su mirada analítica me ponía nervioso, no sabía que esperar de esto.
— ¿Puedo? –pregunte señalando sus bragas.
—Si no lo haces tú lo hare yo. –gruño, al parecer estaba impaciente.
Ella cerró los ojos cuando mis manos estuvieron a los costados de su ropa interior, lentamente deslice la prenda por sus largas piernas. Mi mirada estuvo fija en su centro, con mi mano abarque su pequeña entrepierna, todavía era una adolescente, al igual que yo.
— ¿Estás segura? –pregunte, una parte de mi, la razonable, gritaba que me detuviera, ni siquiera sabía su nombre, ¿Acaso me he vuelto loco?
La respuesta a mi pregunta era sí.
Ella abrió sus piernas en respuesta, invitándome a adentrarme a su cuerpo. Me acomode sobre su cuerpo, y cuando mi miembro acaricio su pelvis gemí fuertemente, ella mordía su labio, el inocente gesto me llevo a la locura.
Volví a devorar sus labios.
La temperatura seguía subiendo, su centro se frotaba incitadoramente contra mi miembro, humedeciendo con su excitación.
—Hazlo ya. –ordeno.
Y yo reí, el ángel se estaba convirtiendo en demonio.
Tome mi miembro con la mano, guiándolo hacia la entrada de su hendidura. Su calor poco a poco me envolvió, no me adentre demasiado cuando toque su barrera, algo que me impidió avanzar. Su rostro, como un libro abierto me dejaba saber cuan incomoda se encontraba.
— ¿Estás segura? –volví a preguntar.
—Muy segura. –musito.
En un movimiento rápido dejo de ser virgen, y su grito no se hizo esperar.
— ¡Ay! ¡Duele!
Me quede quieto, esperando que su dolor desapareciera.
— ¿Estás bien? –pregunte cerrando los ojos, tratando de evitar llegar a mi orgasmo y no embestir su cuerpo.
—Sí, solo espera un momento.
Después de unos momentos de espera, ella movió sus caderas incitadoramente, dándome la señal para continuar. Me introduje lentamente en su interior, el dolor no había desaparecido del todo, pero ahora era más llevadero.
Lo que comenzó como sexo torpe y nervioso se convirtió en algo erótico y pasional. Sus caderas se movían hacia a mí, en sincronía con mis embestidas. Su húmedo y cálido interior era una dulce tortura, ella era tan estrecha, y de alguna extraña manera, saber que era el primero en adentrarme en su cuerpo me excitaba aun más.
Sus manos se movían por toda mi espalda, sus piernas se enredaron alrededor de mi trasero, buscando mas placer.
Sentí su interior palpitar, apretando dolorosamente mi miembro, cerré los ojos y trate de no llegar al clímax antes que ella.
Y lo logre, segundos después mi ángel estaba estremeciéndose entre mis brazos, su rostro retorcido por el placer fue lo suficiente para llevarme al borde, sentí el fuego recorriendo todo mi cuerpo, un calor placentero que debía ser expulsado.
Me deje caer en su cuerpo, totalmente exhausto.
—Eso fue…
—Ni que lo digas. –concorde.
Sus ojos poco a poco se cerraron. — ¿Estarás aquí cuando despierte? –pregunto acurrucándose contra mí.
—Aquí estaré.
Sin embargo, fue ella quien desapareció cuando desperté.
Una alucinación.
.
Edward Cullen, 27 años.
Llegue al hotel con 10 minutos de antelación, al pasar por recepción la recepcionista me hizo una seña para que me acercara a ella.
— ¿Edward Cullen?
—Soy yo.
—Bien, firma el acuerdo de confidencialidad.
— ¿Acuerdo? –dije tomando la pluma que me ofrecía.
—Mira, te diré lo mismo que le dije a Charlotte, aquí vienen famosos, políticos, deportistas, empresarios, hombres casados, etc. Ellos son muy celosos con su vida privada, y estos les garantizan que nunca se divulgara ningún detalle.
Sin tener ningún inconveniente firme en la línea que estaba arriba de mí nombre.
— ¿Eso es todo?
—Sí, toma este sobre y cuando regreses yo tendré tu pago.
Carraspee un poco, la situación era vergonzosa. — ¿Cómo sabré que el tiempo ha acabado?
—Fácil, yo marcare a la habitación, tienes que contestar, si el voyeur no contesta, subiré a ver qué pasa. Esto nos asegura de que no participes en el acto sexual o que no te entretengan para que el tiempo se extralimite. Cuando contestes te preguntare si deseas extender la hora, eso si ella te ha pedido más tiempo, será tu decisión aceptar o rechazar.
Asentí. —Espera, ¿Ella?
—Sí, una chica te espera en la habitación.
—Gracias… -leí su carnet. —Bree.
—Para servirle, Sr. –dijo con amabilidad y le brindo una dulce sonrisa a una familia que se acercaba.
Me di la vuelta y camine hacia el elevador, una vez que estuve adentro y marque el piso me recargue contra la pared. ¿Estoy haciendo lo correcto? , me pregunte.
Pase la mano por mi cabello, estaba nervioso, mis manos temblaban y comenzaba a sudar.
El fastidioso timbre del elevador, avisándome que llegue al piso, me sobresalto. Abrí el sobre que Bree me había dado, saque la hoja que estaba dentro.
Jessica Stanley, masturbación.
Al final, con letras diferentes, había una nota.
No dejes que te seduzca.
La primera frase era de J. Jenks, y la segunda de Bree.

17 comentarios:
Guau.....Donde es el Hotel...por favor..quiero ir...
Alucinante la historia...me gusta...o siiiii
holaaa muy bueno este capii pobree edwardd tenia mucha ilusion con ir Harward ...y la chica con la que estuvooo eraa bellaa???? noo se por que pero algo me dice que sii...mmm y ahora vamos a ver como le va en su primer dia en el nuevo trabajoo!!! quee genial esta historiaa...besoss me voy a seguir leyendo!!!
seguiré esta historia también aquí en tu blog... que no se deje seducir Edward!
LoL! Me encantó lo de Bella xD! Y me volvió loca lo de al final en la nota xD!
Pobrecito Edward! Parece que había trabajado duro para que lo admitiesen en Harvard y finalmente no lo logró! :b El encuentro en el bosque ha sido :g! Me ha encantado! Solo espero que la chica fuera Bella,... pero si la chica era ella, es que es ella la madre de Marie y esta luchando contra Edward para quitarle a la niña? Espero que no!
Otra cosa más, yo también espero como Bree que no se deje seducir :c
Uyyy, esa Jessica intentará por todos los medios seducirlo, esperemos que no se deje, te sigo leyendo.
Jajajaja, me pregunto con quien fue esa primera vez..? Jajajaja, no tengo que adivinar o sí? Bueno, inocente y erótica tal como tiene que ser una primera vez. :n
estoy de acuerdo con Ady92 para un primera ves inocente y erotica...y creo que no hace falta adivinar quien fue la chica:o
Besos y abrazos
Ohhhh!!! Me ha encantado ese primer encuentro!! Humm... me temo que Jessica va a tardar poquísimo en llegar con ese pedazo de tío mirando :-P
Un beso
T.
me encanto
que paso con la chica misteriosa?
jijiji
recordar es vivir hace rato no leia esta historia me encanta una parte de la inocencia de edward de como piensa que fue una ilusion y como se ella dejarlo
Saludos
Que paso con la chica misteriosa?
Es la mama de su hija?
Q buena se pone esta historia
Que lástima lo que Edward y su solicitud para Harvard. Se tiene que haber esforzado mucho como para luego ser rechazado. Además, haciendo relación con lo que describiste en el cap anterior, la vida de Edward tmb se truncó después para que no pudiera terminar de estudiar. Una lástima.
La chica misteriosa... psss supongo quien es pero no se que pasará más adelante. Me voy al segundo cap :)
por dios!!!...bella no anda con vueltas...jajaja!!!...decidida la niña!!!...me gustó mucho el cap....
Wow Esto Se Pone Bueno :D
Ya Me Voy a Leer El Siguiente xD
O.o wOW me encanta estaa niñaa decidida y siin ihnibiciones! el misterio y deseo!!
Ya me gustaa esta historiaa!!
Graciias por escribiir!!!
O_o NO PUEDE SER!!!! dio su primer beso y perdió la virginidad el mismo día? wow! decidida desinhibida y todo los idas! jajja
Me encanta!
Jessica? iugh! si, Edward! no dejes que te seduzca!
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