Twilight es propiedad de Stephanie Meyer, la trama es mía y prohibida la copia total o parcial de la historia. Att. MerySnz
Treinta cartas con diferentes posturas sexuales, dos días a la semana para realizarlas. ¿Podrán jugar sin que surjan sentimientos? "Solo saciaremos nuestra hambre y curiosidad. Cuando terminemos con las posiciones el juego se acaba"
Mal Fin De Semana
—No me veas así. –murmuró.
— ¿Cómo? –pregunté mirándola directamente sus ojos.
—Con… -frunció el ceño. —Con intensidad.
Se sonrojó aún más y me di cuenta que era la persona más hermosa en este planeta y es solamente mía. No pude evitar pensar en que realmente la amaba. Mirando sus ojos no tenía miedo de mí mismo, ni de nadie.
Me acerqué a ella, nuestros labios rozándose. —Te amo. –musité antes de besarla.
Fue como si fuera mi primer beso. Estaba nervioso, intranquilo, sintiendo mi estómago revuelto y mis manos temblorosas. Me pareció eterno los escasos centímetros que separaban nuestros labios. Cuando por fin se eliminó esa brecha mis labios acariciaron los suyos tímidamente pero con firmeza, igual que cualquier otro beso entre nosotros, pero inexplicablemente placentero. No en el aspecto sexual, si no en el emocional. Mis manos fueron a su rostro, mis dedos acariciaban delicadamente sus mejillas mientras sus manos hacían lo mismo con mi cara. La ternura y dulzura de nuestro beso me hacía sentir tan ligero… O quizás era que dejaba atrás mis miedos e inmadurez. Nuestros labios se movían en sincronía, estúpidamente la comparé con otros besos. ¿Cómo era posible que no notara la naturalidad con que nuestros labios se movían? ¿Por qué nunca noté cuanto la amaba?
Fui tan ciego.
Mordisqueé su labio inferior y rápidamente la sentí sonreí. Nuestras lenguas entraron en acción, nada parecido a otras ocasiones, esta vez el movimiento era pausado, sin prisas. Simplemente saboreando nuestra saliva.
— ¿Edward…? –la voz de Jasper rompió el momento mágico.
Bella se separó de mí y le contestó a mi amigo. — ¿Qué pasa, Jasper?
Escuché que él suspiro aliviado. —Bella, las chicas quieren verte. Alice y Rose están como locas, dicen que tiene que terminar el proyecto de ecología para lunes, deben de apurarse. Te están esperando.
—En unos minutos voy.
En cuanto escuchamos los pasos de Jasper alejándose ella brincó hacia mi regazo. — ¿De verdad me amas?
Besé su frente. —Claro que sí. ¿Por qué habría de mentirte?
— ¿Por qué no quieres sufrir mi ira? –preguntó arqueando una ceja.
Rodé los ojos. — ¿Tu ira da buenos resultados? –miré unos segundos la cama y después a ella.
—Eso no es justo, se supone que esto no debía pasar. –resopló.
— ¿Cuál era tu plan?
—Hacerte sufrir, sufrir y sufrir. Hasta que hayas aprendido la lección.
—La aprendí. –besé ligeramente sus labios. —Créeme, estaba a punto de volverme loco.
—Exageras, yo te vi estos días demasiado feliz.
Negué con la cabeza. —Que poca fe tienes en mí. Tenía miedo de que no quisieras tocar de nuevo el tema, los chicos no paraban de burlarse de mí y tú ni una mirada me dirigías. –suspiré. —Confieso que tenía la esperanza de conquistarte con mis encantos. –le guiñé un ojo. —Que después de hacer el amor tus barreras bajaran y aprovechar la oportunidad. Pero hace unos instantes… -tomé una bocanada de aire para darme valor. —Cuando te miré tan hermosa, tan perfecta a tu manera, no pude evitar pensar que te adoro con locura, que despiertas en mí emociones desconocidas. Tantos sentimientos son abrumadores, tanto buenos o malos.
— ¿Buenos o malos? –preguntó sin entender.
—Sí, amor, atracción, confianza, respeto, cariño, protección. –la miré a los ojos. —No tengo problema con esa parte, pero no puedo evitar el miedo a perderte, a lastimarte, a equivocarme, los celos, la posesividad. Todo es muy desconocido.
— ¿Has estado pensando mucho en eso, eh?
—Inmediatamente al verte salir por la puerta pude reaccionar. Perdón por eso, no diré ninguna excusa, sólo la verdad. Tu confesión me tomó desprevenido, apenas unas semanas dejamos claro que la relación no era simple sexo y de pronto lanzas esas palabras. No supe que pensar o que decir, nunca imaginé que mi silencio fuera la peor respuesta.
Se mordió el labio. —No sabes lo que sentí cuando te escuché decirles a los chicos que estabas enamorado de mí, por eso brinqué hacia ti cuando te vi. –de pronto se quedó callada y después tomó una bocanada de aire para continuar. —Creí que lo nuestro sería sólo sexo, nada de sentimientos involucrados. Pero de pronto… –se sonrojó. —No dejaba de pensar en nuestros encuentros, mis notas bajaron, fantaseaba mientras hacia cualquier actividad, no quería verte al lado de Tanya…
—Tú nunca has querido que este con Tanya. –la corregí.
Rodó los ojos. —Sí, pero ahora la odio más.
Mi móvil vibró y cerré los ojos para no gritar una maldición. —Las chicas están impacientes. –murmuré molesto.
—Sí, préstame tu USB, la necesitaré para pasarnos información.
Me estiré un poco para abrir el cajón del buró, saqué el pequeño dispositivo y se lo di.
— ¡Bella! ¡Tenemos tarea! –gritó Alice.
—Te sacaré desnuda de esa habitación si no te apuras. –amenazó Rosalie.
Ambos nos adentramos a la ducha para ahorrar tiempo.
—Debes quitarle esa llave a Jasper, así no podrán entrar.
— ¿Crees que una llave les impedirá molestarnos? –pregunté enjabonándome el cuerpo.
—No, tienes razón.
Bella salió de la ducha antes que yo, envuelta en una toalla fue a su habitación y cuando empezaba a vestirme ella regresó completamente vestida y maquillada.
—Estaré hasta tarde en el dormitorio de Rose, cualquier cosa búscame.
Asentí en respuesta. Ella se acercó a mí y de manera vacilante rodeó mi cuello para obligarme a inclinarme. Comprendí sus intenciones y la besé.
—Te amo. –beso. —Demasiado. –beso. —Con locura…
— ¡BELLA! –escuchamos pasos acercándose.
Gruñó y se separó de mí. —También te amo, pero ahora, ¡Vete! ¿No querrás que tu mejor amiga me vea con sólo una toalla, verdad?
Me dio un último beso, tomó la USB de la cama y salió de la habitación.
Emmett, Jasper y yo bajamos de mi auto con la comida china. Habíamos ido a comprar comida-cena para nuestras novias.
— ¡Chicos!
Los tres nos giramos hacia donde escuchamos la voz de James. El rubio corría apresurado hacia nosotros.
— ¿Qué pasa? –preguntó Jasper.
Cuando James llegó tardo varios segundos para que su respiración volviera a la normalidad, después miró hacia nuestro alrededor.
En un acto reflejo nosotros también observamos nuestro entorno. Varios alumnos estaban en el estacionamiento y otros salían de la cafetería. La mayoría de los alumnos regresaba a casa al terminar las clases del viernes y ahora, con el frío, pocos estudiantes recorrían el campus.
—Vayamos a sus dormitorios. Donde haya privacidad.
Confundidos caminados hacia nuestro edificio y entramos al dormitorio de Jasper. Nos llevamos una gran sorpresa al ver a Alice y Charlotte en la sala, tomadas de la mano.
Emmett y Jasper casi dejaban caer la comida.
—Alice, será mejor que hablen en tu habitación. –traté de que mi voz no demostrará lo sorprendido que estaba, pero al parecer yo era el único que podía hablar. Las manos de Jasper temblaban y su mandíbula estaba fuertemente cerrada, controlando sus celos. Y Emmett, bueno, su cara era un poema, al igual que Jasper.
—Sí, no hablaremos mucho.
En segundos desaparecieron de la sala.
Jasper se dejó caer en el sofá e inmediatamente masajeo sus sienes. —Dime que estoy soñando.
— ¿Por qué deberías de estar soñando? –preguntó James con los ojos entrecerrados.
Emmett se apresuró a contestar. —Bueno, Charlotte no es una buena amistad. Sabes que corren rumores de que es lesbiana, bruja, emo y todas esas cosas.
— ¿Qué es lo que pasa, James? –pregunté tratando de cambiar el tema.
Funciono. —Quiero advertirles.
— ¿De qué? ¿Qué pasa? –Jaz estaba asustado.
—Al parecer las chicas han tenido varias discusiones con las porristas. Ustedes saben que Victoria, Lauren y Jessica controlan la cuadrilla y quienes entran o no.
— ¿Y eso que tiene que ver con las chicas? –pregunté confundido.
—Creo que te estás equivocando, a las chicas no les importa ser porristas. –habló Emmett.
—Eso era antes. Alice, Rosalie y Bella soportan muy superficialmente a las porristas. Principalmente por ustedes.
Nosotros asentimos con la cabeza.
—Victoria y sus amigas dejaran de ser porristas en unos meses y tiene miedo de que cuando ellas no estén Cullen, Hale y Brandon ocupen sus puestos. Las escuché hablar que saben un secreto de ustedes y que lo dejaran salir a la luz a la mínima provocación.
—No entiendo porque tanto odio hacia las chicas. –murmuró Jasper.
—Fácil. Victoria quiere acostarse contigo para provocarme celos, Rosalie le hizo la vida imposible a Lauren cuando se enteró de que salía con Emmett en primer año y bueno, la relación entre Jessica y Bella es la peor de todas. –respondió James.
Yo me mantuve quieto, muerto del miedo. ¿Si se han enterado de mi relación con Bella? ¿Si lo gritan a todo el mundo? ¡No, no y no! Hemos sido cuidadosos, no puede ser nuestro secreto.
— ¿Cómo te has enterado? –pregunté.
—Escuché a Victoria hablando por teléfono. –suspiró. —Verán, sus padres la están presionando para que regresé conmigo, pero yo por el momento no quiero una relación, no con ella. Sabe que siendo mi pareja podrá hacer lo que se le dé la gana, a mí no me importa si se acuesta con la mitad de los hombres de la escuela, nuestra noviazgo fue muy abierto, pero deje en claro que ya no habría relación. Cree que es por una chica… -rodó los ojos. —Sólo soy un pájaro libre.
—Han de ser rumores. –aseguró Jasper. —Además, no tenemos nada que ocultar. –mintió con facilidad.
—Sí, Jaz tiene razón. –concordó Emmett. —Debieron de hacer trampa en un examen o algo así.
—Yo sólo vine a advertirles.
Escuchamos las voces de Alice y Charlotte acercándose. Llegaron a la sala y de nuevo se hizo un silencio tenso.
Otra vez, lo rompí. —Le trajimos comida, Alice. –Emmett le dio a su hermana la bolsa que contenía las tres raciones de ellas.
—Gracias, chicos. Charlotte y yo ya nos vamos, sólo aclaramos varios malentendidos. –se acercó a Jasper por detrás del sofá y le susurró algo obsceno al oído. ¿Cómo adiviné? Fácil, la lujuria de Jasper nos asfixió.
Cuando las mujeres se fueron me senté en el sofá. — ¿Quieres quedarte a comer? –invité a James.
— ¿Hay para mí?
—Claro, nosotros compramos varias raciones, con Emmett nunca se sabe. –contestó Jasper de buen humor.
— ¿Pero no van a comer con las chicas?
—No, las chicas dieron indicaciones de que no querían distracciones. –le aseguré.
Sacamos los refrescos, cubiertos desechables, la comida de la bolsa y nos dispusimos a comer.
Después de comer jugamos domino, cerca de las once de la noche me despedí de los chicos y a su vez ellos también decidieron irse.
Llegué a mi dormitorio y me di una ducha. Encendí la televisión para no dormirme y esperar a Bella.
Miré el techo y pensé en las palabras de James. Recordé cada situación pública reciente, posibles confusiones o malentendidos. Pero nunca hubo nada acusatorio, ni revelador. Cuando fuimos descubiertos por María ella no supo que se trataba de mi hermana, la vez que tuvimos sexo en aquellos vestidores fuimos cuidadosos y estoy seguro que nadie nos vio. Y por último, lo que pasó viernes… No, nuestro acercamiento fue explicado.
Chequé el reloj digital, iban a ser media noche. Sería mejor que me durmiera, ya hablaría en la mañana con Bella.
— ¿Han visto a las chicas? –preguntó Jasper.
Negué con la cabeza. —Sólo la almohada hundida me confirmó que Bella durmió a mi lado.
Emmett bostezó. —Se fueron de mi dormitorio cerca de las dos de la mañana y Rose se despertó a las siete de la mañana. Quieren terminar el trabajo pronto.
—Creí que ya estaba casi terminado. –dije recordando que nosotros les ayudamos a avanzar gran parte de ese documental.
—Sí, pero tu USB tenía virus, movieron ciertos archivos al dispositivo y cuando quisieron abrir la unidad pedía formatear. -Oh, no. Problemas. —Tuvieron que traspasar otra vez los datos del cuaderno a la computadora y Bella está muy molesta contigo. –agregó Emmett con malicia.
Tragué saliva. —Pero si mi USB funcionaba perfectamente hace unos días cuando… ¡Emmett! Tú la usaste. ¡Ya recuerdo! En ese momento llegó James y no la volví a usar hasta ahora.
Él ni siquiera se inmutó con mi acusación. —Lo sé, pero aunque la situación se aclarará Bella seguiría molesta contigo. TU usb arruinó su tarea.
Gruñí. ¡Maldito, Em! Se está cobrando cada burla.
—Ya dejen de pelear. –Jasper suspiró. — ¿Qué piensan de lo que dijo James?
—Creo que son rumores, deben de ser estupideces de chicas. –Emmett rodó los ojos. —Edward y Bella han sido muy cuidadosos, cuando hemos salido juntos no han hecho intimo, no se han besado, ni acariciado. ¡Son cosas de mujeres!
— ¿Tú qué opinas, Edward?
—Opino igual que Emmett, hemos sido cuidadosos, pero no estaría de más hablar con las chicas, normalmente ellas están más informadas que nosotros.
—Sí, las muy perras no comparten el chisme.
Suspiré y pase la mano por mi cabello. — ¿Qué les parece si vamos a ayudarles a las chicas con la tarea? –sugerí.
— ¿Ansioso? –se burló Jasper.
— ¿Tú no? Apuesto a que estás deseando saber que hacia Charlotte en tu dormitorio.
— ¿Volvió a sus antiguos pasos? –preguntó preocupado Emmett.
—Emmett, parece que hablarás de un adicto recayendo en las drogas. –bromeé. —Tú sí que quieres a tu hermana.
— ¡Cállate, tú no tienes hermana!
— ¿Y Bella qué es? –inquirí molesto.
—Es tu novia y… -hizo una mueca extraña. —No volvamos a hablar de hermanas por hoy.
Jasper rió divertido por nuestra discusión. —Alice dijo que todo seguía igual entre nosotros, lo que significa que Charlotte esta fuera del mapa.
— ¿Le distes un ultimátum? –moví mis cejas sugerentemente. —Has dicho: ¡No seré tu amante!
— ¡Sí! ¡Le dije: Soy algo más que un cuerpo donde sacias tus instintos animales! –tronó los dedos. —Por supuesto, me eligió a mí. –dijo con arrogancia.
Elevé mi mirada y vi a Alice detrás de Jasper, no pude evitar hundirlo más. — ¿Qué hubiera pasado si no te eligiera?
—Mírame… soy irresistible, su príncipe encantador. –sabía que bromeaba, pero Alice no estaba enterada.
—Jasper, ¿Exactamente cómo fue tu ultimátum? –preguntó con malicia Emmett.
—Le dije, ¡Sé que soy muy, pero muy sexy! ¡Si quieres seguir brincando como chango sobre mí debes de echarle ganas! Desde luego, corrió hacia Charlotte para terminar la relación y regresar a mí. Después, la recibí con los brazos abiertos.
Me mordí la lengua para no reír, ¿Chango? — ¿Le distes de recompensa algo a tu chango?
—Su banana del día. –Jasper acarició su entrepierna.
— ¿Así que soy un chango, Jaz? –preguntó entre dientes Alice.
El color desapareció de su rostro, palideció tanto como un cadáver. Lentamente giró su cuerpo sobre la silla y cuando miró a su chica frente a él comenzó a balbucear incoherencia. —No… broma… juro…nunca más… mi ama…
Emmett y yo soltamos grandes carcajadas, tan fuertes como los gritos de Alice.
— ¿Soy un chango? ¿Una estúpida que se lanza a ti? –gritó.
— ¡Lo siento mucho! ¡Bromeaba, Alice! Sabes que sería incapaz de decirlo enserio. –lloriqueó como niña Jasper.
—Llego cansada a mi dormitorio después de terminar un difícil trabajo ¿Y qué es lo que me encuentro? A ti, presumiendo como beso el piso por dónde caminas...
Dejé de escuchar y me levanté de la silla, Emmett me siguió. —Vayámonos, Bella ya debe de estar en mi dormitorio.
— ¡Nos vemos! –se despidió Emmett.
Alice se giró para verlo. —A las ocho iremos a cenar, ¿De acuerdo?
Ambos asentimos, somos lo suficiente inteligentes para no hacerla enojar aún más.
Salí de su dormitorio y me dirigí hacia el mío. Recorrí las habitaciones y encontré a Bella en mi cuarto. Estaba sentada en mi cama comiéndose un sándwich, cuando me vio me dio una mirada envenenada.
—No fui yo, es culpa de Emmett.
Su mirada se endureció aún más. — ¡Emmett siempre tiene la culpa! Varia un poco, ¡”Soy inocente” y “No es lo que parece” son frases más comunes!
Gruñí, estúpido Em. Podía estar ahorita besándola, pero no. Tenía que infectar mi usb con virus, debería dejar de descargar porno. —Pero digo la verdad, esta vez sí tiene la culpa.
—Estoy muy molesta contigo, Edward. Era la mitad del trabajo, las chicas no pararon de quejarse y no te ofreciste a ayudarme.
— ¿Crees que yo sabía que tenía virus? Me acabo de enterar.
Se encogió de hombros y mordió su sándwich. Me senté en el borde de la cama.
—Ahora no quiero discutir, tengo mucho sueño y estoy enojada. –miró el reloj digital. —Despiértame en dos horas para poderme alistar.
Bufé. —Te digo que te amo ¿y así me tratas? Ni una llamada, ni un beso, ni un cómo estás… -dejé de hablar cuando noté que se había dormido. ¡Joder! ¡Esta me la pagarás, Emmett!
— ¿Les importa si vamos a la pizzería cerca de aquí? –nos preguntó Jasper a Bella y a mí.
—No, está bien. La pizza ahí es la mejor. –contestó Bella.
Suspiré mientras entraba a mi auto. Conduje cerca de diez minutos mientras ella me aplicaba la ley del hielo.
— ¿Aún está enojada? –pregunté cuando me estacionaba.
—Tu inteligencia es lo que más me atrae de ti. –se mofó.
— ¡No es justo! ¡Te dije que amo y sigues enojada conmigo! –refunfuñé.
Ella rió. —Perdón. –en un movimiento rápido me dio un pequeño beso. —Es por tantas presiones, el documental, lo nuestro, papá y mamá llegaran en unos días. Ha sido una semana difícil.
—Tampoco para mí… -escuché el sonido de un auto estacionándose a mi lado, debía ser Emmett.
Bella y yo nos bajamos del auto mientras los chicos hacían lo mismo.
Entramos a la pizzería y escogimos sentarnos en una enorme mesa familiar cerca de la entrada. Miré a nuestro alrededor, el lugar estaba semilleno y a lejos distinguí a James juntos a varios jugadores de la escuela.
—James también está aquí. –les dije a los chicos.
—Este lugar es el preferido de ellos. –dijo Rose. —Algunas veces lo hemos encontrado aquí.
— ¿Si, verdad? A ustedes les encanta un empleado de aquí. –masculló molesto Jasper.
Gruñí al recordar que Rosalie le aconsejó a Bella acostarse con él. Acaricié su pierna por debajo de la mesa en un acto posesivo. En ese momento llegó el camarero y pedimos nuestra orden y bebidas.
—Sólo jugábamos. –Alice rió nerviosa.
— ¡Ay no! ¡Esto no puede está pasando! –la voz de Bella sonó frustrada.
— ¿Qué pasa? –pregunté preocupado.
—Tanya acaba de entrar. –todos miramos hacia la puerta y si, efectivamente, tenía razón. —Tiene que pasar a un lado de nosotros. –me miró a los ojos. —Ni se te ocurra invitarla a comer con nosotros, ¿entendido?
Suspiré. —Está bien.
—Figamos que no la hemos visto. –ordeno Bella.
Yo rodé los ojos pero la obedecí. Las suplicas de Bella no sirvieron de nada, a unos metros de nuestra mesa ella nos miro.
—Edward, ¡Qué casualidad! –se giró hacia los demás en la mesa. — ¿Cómo están chicos?
Todos contestaron con educación pero Bella masculló en voz baja "Bien hasta que llegaste" y le apreté su pierna ligeramente. —Compórtate. –dije en voz baja.
— ¿Vas a cenar sola? –le pregunté.
—No, pedí por teléfono una orden para llevar pero al parecer el chico de la entrega a domicilio falto hoy. –se encogió de hombros. —Únicamente recogeré mi cena.
Bella suspiró aliviada.
El mesero llegó con nuestras bebidas y Tanya le preguntó por su pedido, le informaron que en diez minutos estaría todo listo.
— ¿Por qué no esperas con nosotros? –sugerí.
No tarde mucho en esperar una reacción por parte de Bella, ella pellizcó discretamente mi brazo.
—Sí, por que no. –respondió sentándose, le ordeno al mesero una bebida para ella antes de que se fuera, de pronto se tenso y miro fijamente detrás de mí. — ¡Ay no! –murmuró molesta.
Pensaba preguntarle la causa de su enojo cuando James llegó a nuestra mesa. —Hola, chicos. Damas. –les guiñó el ojo a las chicas.
— ¡Hola mujercita! –saludo Jasper. — ¿Ya cenaste?
—Sí, los chicos y yo llevamos tres pizzas.
Nos quedamos en silencio, Tanya fulminaba con la mira a James y sólo podíamos ver el espectáculo.
—Siéntate, James. –fui cortés.
Él se sentó. — ¿Hablaron con las chicas?
—No, han estado terminado el proyecto de ecología. –respondió Jasper.
— ¿De qué debían hablar con nosotras? –preguntó Bella.
—Nada importante, rumores absurdos. –la miré a los ojos con la esperanza de que comprendiera que hablaríamos ese tema después, en privado.
Ella comprendió. El mesero regresó con el refresco de Tanya y se retiro de inmediato.
— ¿Qué rumores? –Alice estaba preocupada.
Jasper rodó los ojos para restarle importancia. —Que soy tu príncipe encantador.
Ella rió divertida y lo besó largamente. Tanya los observaba con la boca abierta. — ¿Ellos se están besando?
—Sí, así se le llama cuando dos personas unen sus labios. –respondió Bella.
Le di otro apretón a su pierna para recordarle que debía comportarse.
—Pero si Alice… -dejó de hablar al comprender que diría algo muy revelador.
— ¿Qué pasa con Alice? –preguntó curioso James.
—Nada. –mintió ella. —Ella es muy tímida y nunca los he visto haciendo estas demostraciones públicas. –el tono de su voz fue convincente.
Bella y yo suspiramos aliviados.
Cuando la pareja terminó de besarse Emmett se burlo de ellos. — ¿Le distes la banana a tu chango?
— ¡Eres un idiota, Emmett! ¡Me preguntó si serás adoptado! –exclamó sonrojada Alice.
Las chicas y James parecían no entender la situación, pero Em y yo sí, no paramos de reír.
Cuando recobramos la postura el mesero regresó con el pedido de Tanya, un pizza mediana con una orden de pasta. James creyendo que era nuestro pedido acomodo nuestros refrescos para que pudieran dejar la comida en el centro de la mesa, cuando tomó el vaso de Tanya accidentalmente cayó a su regazo.
— ¡Dios! ¡No puede ser! –gritó fuertemente. Rápidamente tomó unas servilletas y trató de secar sus jeans.
—Lo siento, no fue a propósito, -se disculpó el rubio un poco sonrojado.
Las chicas rieron. — ¿James, estás sonrojado? –pregunté con malicia.
—No, es maquillaje. –contestó Bella con sarcasmo.
Incomoda por la situación Tanya se levantó de la silla. —Será mejor que me vaya. –sacó del bolsillo trasero de su jeans veinte dólares y se lo dio al mesero. —Quédate con el cambio.
— ¿Quieres que te ayude con la comida? –pregunté.
—No, James lo hará, tiene que enmendar su error, ¿no es así? –Bella le preguntó a James.
Antes de que nuestro amigo contestara Tanya respondió. —No es necesario, gracias. –trataba de controlar su furia. Puso sobre la caja de pizza el contenedor desechable con pasta y tomó entre sus manos la caja. —Nos vemos, Edward. –miró a mis amigos. —Hasta luego chicos.
En cuanto Tanya salió por la puerta Bella volvió a hablar. —James, deberías ir a pedirle otra vez disculpas.
—Sí, Bella tiene razón. Aunque fue un accidente ella cree que fue a propósito. –concordó Alice.
—En un momento regreso. –anunció levantándose de la mesa y caminando hacia la salida.
Pasaron los minutos, él mesero regresó con nuestro pedido y cenamos, pero James no regreso.
— ¿Creen que Tanya lo habrá matado? –preguntó Emmett. —Mira que puede ser una asesina serial.
—No seas ridículo, Em. –me burlé.
— ¿Tienes que aceptar que es una posibilidad? –defendió su idea.
—Sólo hay una manera de comprobarlo. –dijo Jasper con una sonrisa.
—Oh, sí, vayamos a espiarlos. –dijo Emmett feliz.
Las chicas sólo rodaron los ojos. — ¡Son tan infantiles! –se burló de nosotros Rose.
No le prestamos atención, llamé al mesero y Jasper pagó la cuenta.
Salimos de la pizzería e inmediatamente los identificamos. Estaban discutiendo entre dos autos, no podíamos ver la situación con claridad.
Todos caminamos lentamente y en silencio detrás de un auto. A esa distancia podíamos escuchar la voz de James disculpándose varias veces, pero Tanya respondía en voz baja algo que no entendía.
— ¡ ¿Sabes que yo no te haría daño? ! –gritó frustrado James.
Las palabras de James me dejaron estupefacto. Las chicas se paraban de puntillas sobre sus pies, como si eso las ayudará a escuchar mejor.
— ¿Esta es otra de tus mentiras? –preguntó con sarcasmo Tanya.
Yo no podía moverme, sólo podía obsérvalos.
—Vamos a ver porque discuten. –la curiosidad era evidente en la voz de Alice.
Bella me tomó de la mano y mis pies se dejaron guiar hacia la dirección donde ellos discutían. Caminamos a otros dos autos más. Todos nos quedamos en la sombra, la luz de la luna nos dejaba ver la silueta de ellos. James movía sus manos constantemente, nervioso, mientras el cuerpo de Tanya estaba tenso, a la defensiva.
— ¿Por qué crees que discutan? –pregunté, deseaba encontrar una respuesta a esa pregunta.
—No creo que Tanya este molesta porque James la mojó con su refresco. –dijo con sarcasmo Bella.
Fruncí el ceño, yo tampoco creía eso. — ¿Tienes alguna teoría?
—Cállate, Edward. –dijo molesto Jasper.
—Sí, no nos dejas oír. –secundó Emmett.
Rodé los ojos, a pesar de estar a unos metros de distancia de mis amigos no escuchaba nada.
—Sabemos que están discutiendo, pero no sabemos el motivo. –les aclaré. —Probablemente sí estén discutiendo por el refresco.
—Eres tan ingenuo. –se burló Bella.
La miré a los ojos, estaba cansado de sus burlas, no dejaba de atacarme, hacerme bromas o tratarme como si fuera un retrasado mental. La situación me estaba cansando…
—Bella. –le advertí entre dientes.
—Lo siento. –musitó, vi en su mirada el arrepentimiento.
—Dejen de pelear como divorciados, ya me tienen harta. –gruñó Rosalie.
—Silencio. –pidió Jasper.
Todos observamos cómo sin previo aviso Tanya estampó su mano en la mejilla de James, el sonido de la bofetada resonó en el aire. Todos nos tensamos, estábamos impresionados, di una rápida mirada a mi alrededor, Emmett y Jasper estaban con la boca abierta, Alice y Rosalie tenían el ceño fruncido mientras que Bella sonreía maliciosa, al parecer disfrutaba de la situación.
—Oh, por Dios. –murmuró Alice.
De inmediato miré hacia donde estaban James y Tanya. — ¡Te odio! –gritó mi ex novia.
Ella estaba a punto de irse cuando James la atrajo hacia él y… y la beso.
Todo pasó muy rápido, ella correspondió unos momentos pero después se separó abruptamente.
—Nunca serás lo suficiente bueno para mí. –y sin más palabras se adentró a su auto. El Mercedes salió del estacionamiento segundos después.
Yo seguía sin saber cómo reaccionar. Estaba tan confundido…
— ¡Maldición! –gruñó James, sus puños fuertemente cerrados mientras respiraba agitadamente. De pronto corrió hacia su auto y probablemente siguió a Tanya.
—James nunca aprenderá. –chasqueó la lengua con desaprobación Bella.
— ¿Tú sabes algo que yo no? –pregunté entrecerrando los ojos.
Los chicos la observaban con interés. — ¿Por qué ustedes se guardan los chismes más jugosos? –se quejó Emmett.
—No mucho. Es algo que he sospechado hace varias semanas.
—Se directa. –ordené.
Ella suspiró. — ¿No te parece extraño que James y Victoria terminaran su relación de un años de la nada?
—No hay amor. –respondió Jasper.
—Sí, pero, ¿No es extraño que él no se ha acostado o ha salido con nadie después de la ruptura? ¿Acaso no lo notaron? Tantas chicas en el instituto fingiendo actuar como Vic y nadie le interesa.
— ¿Y eso que tiene que ver con Tanya? –me estaba cansando de tantos rodeos.
—Que él terminó a Victoria justo después de que Tanya anunció el rompimiento de su noviazgo.
—Espera… -pedí incrédulo. — ¿Estás tratando de decir que James, el mujeriego, está enamorado de Tanya?
Ella asintió con la cabeza.
—No puede ser. –Emmett se recargó contra el auto.
—Pueden ser casualidades, ¿no lo has considerado? –pregunté sin creer, pero poco a poco mis dudas se iban despejando. James acababa de gritarle que no le haría daño y ella le contesto que no creía en sus mentiras.
—Eso no es todo, Edward. Piensa un momento, James nunca ha intentado nada con ella porque tú jugabas al pin pon con Tanya. Ahora que fue ella la que puso punto final a la relación es fácil pensar que no habrá reconciliación…
—Nosotras también lo sospechábamos. –dijeron Alice y Rose.
—Pero no lo creíamos, es decir, Tanya es hermosa, pero James tiene otro tipo de gustos… -dijo pensativa Rosalie.
— ¿Tú cómo lo sabes? –preguntó un poco celoso Emmett.
— ¿Por qué la vida sexual de James es del dominio público? –la afirmación de Rose sonó a pregunta.
Jasper, él más maduro de nosotros seguía callado y con el ceño fruncido. —Esperen, si ustedes ya sospechaban eso… -calló un momento. — ¿Significa que ustedes sabían perfectamente que Laurent no se había acostado con Tanya? Sería imposible que él dejará que Laurent se acercara a Tanya.
Miré a Bella y noté su culpabilidad en los ojos. — ¿Es verdad? –pregunté aunque ya sabía la respuesta. La furia comenzó a dominarme. — ¡ERES UN MENTIROSA! –grité sin poder contenerme.
—Lo siento, yo…
— ¡Calla! ¡De ti sólo salen mentiras!
Me sentía traicionado, ¿Cuántas cosas más me estará ocultando?
—Dame las llaves del Volvo, Edward. Me iré con ustedes. –Jasper miró a su alrededor. —Tus gritos están atrayendo miradas.
Con ganas de romper todo lo que estaba en mi camino caminé hacia mi auto. Ignoré los sollozos de Bella y sus torpes intentos por darme una explicación.
Me senté en el asiento trasero y ella a mi lado, volvió a insistir. —Quería ver tu reacción, necesitaba saber si sentías algo por ella o no. ¡Compréndeme!
No le conteste, todo el camino de regreso al instituto escuche sus sollozos, en otros momentos me abrían roto el corazón, pero me sentía tan traicionado… ¿Para eso quería que me enamorara de ella? Ella era un manipuladora que elegía que era lo mejor para ambos, como si no tuviera voz, ni voto.
—Edward, por favor…
— ¡Cállate! –por primera vez le dirigí una mirada molesta. — ¿Tan poca confianza en mi tienes? Quizás lo nuestro no debería seguir.
Jasper apagó el auto y salió, dejándonos a Bella y a mí solos.
—No puedes hablar en serio, has dicho que me amabas y…
Cerré los ojos y fingí no escucharla.
— ¡DIOS MIO! –gritaron Alice y Rosalie.
Asustado salí del auto, las chicas estaban en perfectas condiciones, sólo que ambas estaban llorando. Emmett y Jasper estaban tratando de consolarlas.
Entonces lo noté, tenían en sus manos una hoja de papel arrugada y debajo de nosotros había más y más papel…
— ¡Oh, por Dios! –murmuró en voz baja Bella.
Ella estaba a un lado mío, leyendo varias de las hojas. Le arrebaté el papel y me dispuse a leerlo.
"Alice Brandon es una perra lesbiana" "Sal del closet marimacha" Cada hoja tenia diferente frases y de fondo una imagen de nuestra amiga muy cerca de Charlotte, claramente besándose.
— ¿Quién pudo haber hecho esto? –preguntó entre dientes Emmett.
—Ya sabemos la respuesta. –contestó Jasper. —James nos advirtió ayer.
— ¿C-cómo se han enterado? –tartamudeó Rose. —Nadie lo sabe.
Bella limpió sus lágrimas con la manga de su suéter y olvide nuestros problemas. Pasé mis manos por su espalda y la atraje hacia a mí. —Tranquila, todo estará bien. –traté de reconfortarla.
Lloró con fuerza en mi pecho, no sé si por nuestros problemas, esa venganza o ambos.
—Alice, ¿Charlotte le contó a alguien de su relación? –preguntó calmado Jasper.
Negó con la cabeza. —Sólo lo sabíamos nosotros y Tanya.



30 comentarios:
hola sabes que amo esta historia y la e seguido en ff y espero poderla seguir aqui me encanta amo tdo el drama de estos chicos y sobre todo amo a el maestro sensei de jasper la voz de la razon jajaja aojala la siguiente en actualizar sea esta historia y porfis que ya tanya pele a james el pobre esta literalmente tirado a la perdicion por el Dios has un milagro para la mugrosita esa vea a james y no a ed y deje en paz a bella y a mi lindo de ed saludos
leido ;) me encanto la confesion del te amo aww quiero un hermanastro como eddy
hola me encanta la historia lastima no la voy a poder seguir un buen rato por que tengo problemas con la compu pero igual voy a hacer todo lo posible... Besos y sigue asi
lala
hola mery: he vuelto a leer todos los capitulos de js, ya los habia leido en ff, pero ahora los lei en tu blogg, me encanta la historia, y todas las que has escrito, gracias,
susana vazquez
amo esta historia!
la e seguido en FF y lo seguire haciendo por aqui!
ame este cap! amo a edward!
eres excelente! amo tu forma de escribir!
besos!
Siempre he pensado que Edward sobrereacciona, se enoja demasiado ! Y en parte igual entiendo a Bella... una no puede contarle todo lo que sabe a la otra persona ;)
Me encanta esta historia y espero ansiosa leer un nuevo capítulo, saludos y buena suerte en todo ^^
Denisse StrawwBerries
Adoro este fic....Eres una pedazo de escritora...Muchos Besos
eddy es tannnnnnnnnnnnnnn adorable jaujauaa
Adoro JS. Es uno de mis favoritos, me alegro que comiences a subirlos en tu blog =). Te dejo que tengo que ir a trabajar. Hasta luego.
Millll, pero miiiilllll Gracias!!!!!, ahora si voy a poder entenderle a esta historia, te lo agradesco infinitamenteeeee!!!!
me encanta esta historia pero creo qe ya habia leido fanfiction este capitulo o es otro pov bueno nno importa lo lei denuevo muy bueno :)
estas haciendo un re-run de JS? me encanto :) justo entro y veo Mal Fin De Semana, cuando Edward se da cuenta cuanto ama a Bella :$ aahh lo amé! espero sigas subiendo novess!! besosss
Este capítulo sencillamente es uno de mis favoritos porque ya acepto ante ella que la ama. Pobre su cabeza era un lio...
Un beso.
Que bien que ya subiste estos Chaps! *u*!
Adoró esta historia... Bueno, todas de hecho xD!
Besos!
Uy buenisimo pegaste 6 capitulo de un golpe!!! sos una genia!! muchísimas gracias sos genial, ahora solo faltan 3. seguí asi genia.
hola
esta fue la primera historia que lei de tu autoria
y me encanta espero la actualices pronto
saludos!!!
que estes bien
este es mii fic preferidoo! me encantaa dl comienzoo de estee cap
ed dandosee cuenta de lo mucho ke kiere a Bella! <3
gracias por actualizar!!!! esta muy buena historia
Hola guapa:
Me encanta este fic, lo adoro desde el primer capitulo, fue como amor a primera vista, debo de tener todos los capítulos releídos un par de veces. Este capitulo cuando Edward le dice que la ama es genial, con Jasper y su chango... tengo ganas de ver la actualizacio, pero sin presiones ni nada.
Solo esque me gusta leerte. Besos
Amo este capi... Enserio!!
esta es mi historia favorita...la encuentro genial..
mujer que talento tienes....
pobre alice!! pero estuvo bueno q edward le dijera a Bella q la amaba
Hermoso que le confesara sus sentimientos. Muy impulsivo Edward al decirle que no deben seguir, espero hablen y solucionen todo. Pobre Alice, pero a poco Tanya fue de chismosa? Yo siento que ella no es mala, pero bueno seguiré leyendo para saber si lo es o no.
Saludos
Sigo pensando que Edward es demasiado explosivo e impulsivo, tbn. Se enojó en 1,2 por 3! :S
Punto aparte, me reí demasiado cuando Alice escuchó a Jasper decirle chango xD
q pena me da alice
pero es fuerte y ademas tiene
a gente q la quiere a su lado...
ohh me encantp cuando edward le dijo te amo y todo lo que hablaron despues fue una conversacion muy tierna y hermosaaa...y con lo que me mate de risaa es cuando alice estaba escuchando todo lo que jasperr deciaa jajaja...edwardd y emmett son terribles le hacian preguntas a propositoo y jasper se hundia cada vez mas...lo de tania que se enamore de james y deje en paz a edwardddd...y en cuanto a la peleaa bueno no estuvo bien que bella le ocultara informacion a edwardd si bien eraa por que ella queria saber como reaccionaba estuvo un poco malll...y edward creo que se apresuro al decir que lo de ellos no debia seguirrrr bueo espero que se arreglen y pobreee alicee que mall lo que le hicieronnnnn...bueno besoss!!
el capitulo lo encontre entretenido, un poco sobre actuado, pero son mala leche por lo de alice, ella nose merece eso, espero que todo se resuelva y tania es es odiosa, demasiado bruja
Ya me olia yo algo sobre James pero creia que era por Bella...
hola. q bueno que habrieras el blog este fin.. he descargado los algunos de los libros q recomiendas.. el capitulo esta estupendo me ha encantado cuando Jasper llama a Alice chango, super comico.. y ya era tiempo que descubrieran que alice fue lesbiana ya que ese tipo de cosas no se pueden ocultar por mas q lo intentes...!! que bien que ya supero esa etapa y ahora le gusta lo BUENO.. es decir los hombres...!! amo a Edward y a Jasper..
Tanya no dejará nunca de ser una zorra,solo espero que Eddy comprenda a Bella y no este muy enojado con ella.
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