Twilight es propiedad de Stephanie Meyer, la trama es mia y prohibida la copia total o parcial de la historia.Att. MerySnz
Sumary: Treinta cartas con diferentes posturas sexuales, dos días a la semana para realizarlas. ¿Podrán jugar sin que surjan sentimientos? "Solo saciaremos nuestra hambre y curiosidad. Cuando terminemos con las posiciones el juego se acaba"
Saliendo Del Closet
JASPERPOV
Pase la mano por mi cabello y escuche a Edward resoplar.
— ¿No prefieres que te traiga un espejo?
En otro momento le hubiera dado un golpe en la cabeza, pero hoy me encontraba nervioso. Me levante del sofá ignorando las palabras de mi amigo y revise por cuarta vez que mi ropa no estuviera arrugada o manchada.
— ¿Estás seguro que eso es lo que quieres? –pregunto Emmett preocupado.
—Sabes que siempre he amado a Alice. –Edward hizo una mueca de asco y otra vez lo ignore. —Ella no ha mostrado interés en ningún chico del instituto y somos buenos amigos. Creo que está interesada en mí.
—Yo también soy su amigo, me cuenta más secretos que a ti y eso no significa que me ame con locura. –resoplo Edward.
Le mire a los ojos. — ¿Estas disfrutando esto, verdad?
El negó con la cabeza. —No, Jasper. ¿Cómo puedes creer que me agrada verte sufrir? Lo que pasa es que yo he notado que te ve como amigo. Tu estas dando por sentado que ella brincara a tus brazos, pero yo estoy tratando de que consideres otras respuestas.
— ¿Cuántos chicos no la han invitado a salir? ¿Cuántos, Edward? Ella nunca ha aceptado una cita. Estoy seguro que es por mí.
—Sí, claro. Fiona espera a que el príncipe encantador vaya a rescatarla, esperemos que no se moleste por que Sherk se entrometió en su cuento de hadas.
Rodé los ojos, a Alice la habían pretendido chicos de diferentes círculos sociales, incluso, aspirantes a algún título real. Pero yo la amo y me desviviría por hacerla feliz cada minuto del día. — ¿Por qué eres tan pesimistas? Un día te enamoraras y me burlare de ti.
—Nos burlaremos. –corrigió Emmett.
—Eso no pasara nunca. –dijo Edward mirando su reloj. — ¿Las chicas tardaran mucho?
—No, Rosalie me ha dicho que regresarían a las 6:00 pm. Ya han pasado 15 minutos, deben de estar de camino hacia aquí.
— ¡Whoa! No cuentas el tiempo, Emmett. –se mofo.
—Algún día te comerás tus palabras. –le respondió Em entre dientes.
—Si, tal vez, quizás, es probable, no sé, pero por mientras me burlare de ti.
Pasaron dos horas y las chicas seguían sin aparecer. Todavía nos encontrábamos en dormitorio de los hermanos Brandon, esperando a que ellas llegaran. Caminaba de un lado a otro por la sala, mi ropa ya estaba arrugada de la infinidad de veces que me había sentado en el sofá, el piso y las sillas. Mi cabello también estaba desordenado, cuando no estaba jugando con mis manos mis dedos recorrían mi cuero cabelludo.
Edward estaba recostado a lo largo de un sillón con su teléfono en las manos, jugando tetris. Emmett miraba la televisión sin parpadear. Desde luego, el mundo de mis mejores amigos no dejaba de girar a pesar de que este era el día más importante de mi vida.
Solo había dos opciones.
Que me corresponda o me rechace.
Me estremecí al pensar en la última palabra pero de inmediato deseche esa idea. ¿Por qué me rechazaría? Muchas chicas me consideran atractivo, soy inteligente, educado…
Escuche el sonido de una puerta abrirse y de inmediato me tense.
Las chicas entraron con muchísimas bolsas, no perdí tiempo y me acerque a ayudarles.
— ¿Cómo les fue?
Rosalie y Bella miraron de reojo a Alice, una mirada cómplice.
—Rose, creí que estarías aquí para las seis, ya pasan de las ocho, ¿Qué las entretuvo?
—Fuimos a tomar un café, necesitaba pensar. –respondió Alice la pregunta.
Edward, quien estaba ajeno en la conversación se sentó en el sofá. — ¿Pasa algo, Bella?
La castaña negó con la cabeza y fue a sentarse a su lado. —Tenemos que decir algo importante. Bueno, Alice tiene que decirlo.
—Sera mejor que todos estén sentados. –dijo Alice. Su voz tensa me confirmo que estaba nerviosa, tanto como yo.
—Me parece bien, yo también tengo algo que decirte. Me gustaría hablar primero, es muy importante, pero esperare a que tu termines. –dije caminando hacia el sofá, junto a Edward y Bella.
Rose fue a sentarse junto a su novio y después todos miramos directamente a Alice.
—No sé cómo empezar, solo espero que no me juzguen mal y que me apoyen. Me costó mucho aceptarlo, pero cuando fui sincera conmigo misma decidí serlo también con las chicas. –tanto Bella como Rosalie asintieron con la cabeza. —No me avergüenza mis deseos, no soy prejuiciosa y espero mi elección no cambie su cariño hacia a mí.
—Alice, no tengas miedo. Sea lo que sea, yo estaré a tu lado. Nada hará que dejemos de amarte. –le asegure.
—Gracias, Jasper. –cerro los ojos y hablo de nuevo. —Soylesbiana.
Mi boca se abrió y cerró varias veces. Sacudí mi cabeza, estoy escuchando mal.
— ¡¿Qué?! –grito Emmett. — ¡Repítelo! –la reto.
Cerré los ojos y me deje caer mi espalda fuertemente contra el sofá. ¿Lesbiana? ¿Lesbiana?
—Soy lesbiana, me gustan las chicas.
Mis puños se apretaron con fuerza al escuchar esa última declaración. ¿Cómo pueden gustarle las chicas?
En ese momento, la guerra se declaro. Emmett, Alice, Rose y Bella comenzaron a gritar. Ellas apoyaban a su amiga y no les agradaba que le gritara a su hermana.
—¿Cómo puedes ser una marimacha? ¿Una machorra?
Sentí una palma en mi hombro. — ¿Estás bien, Jasper? –pregunto preocupado Edward.
Asentí con la cabeza. No quería hablar, ni abrir los ojos. No deseaba que nadie se diera cuenta de mi dolor.
Respire profundamente para darme valor para hablar. —Ahora sabemos porque rechazaba las citas.
—Vámonos. –escuche como Edward se levantaba del sillón.
— ¿A dónde? –pregunte cuando por fin abrí los ojos.
—A cualquier lugar, tú no quieres estar aquí.
— ¡USTEDES LO SABIAN! –grito fuertemente Emmett a Rosalie y Bella.
Ellas asintieron sin culpa.
Los puños de Edward se cerraron y miro directamente a su hermana, a él tampoco de gustaba que le ocultaran cosas.
— ¿Y se puede saber porque hasta ahora han decidido sacar el secreto a la luz? –pregunto directamente a Bella.
—Alice ya ha dicho…
—No, no mientas. Ustedes podrían seguir con su vida normal mientras nosotros vivíamos en la ignorancia. Nos deben al menos una respuesta sincera.
—Yo te contestare, Edward. –mire a Alice, pequeña, delicada y femenina. Nunca había pensado que ella tuviera esas preferencias sexuales. Al contrario, creía que buscaba a un chico caballeroso, tierno, a su príncipe azul. Y yo tontamente me esforzaba por serlo, ¿Qué otra cosa podría salir mal? —Tengo novia. –dijo con firmeza.
Su declaración hizo que desviara mi mirada y simplemente salí de la habitación sin importarme la cara de sorpresa de las chicas. Camine apresurado por el pasillo hasta llegar al estacionamiento. Busque el Volvo de Edward y me senté en cofre, encendí un cigarrillo y aspire fuertemente.
Me queme los dedos varias veces, ya que las manos me temblaban y atrapaba el cigarro antes de que cayera al suelo. ¡Mierda! Hasta en eso tenía mala suerte, no me asombraría si un perro se acercara y me orina.
Iba por mi tercer cigarro cuando mis amigos salieron. Ambos se detuvieron en el umbral de las escaleras, a unos metros de la entrada del edificio, discutían acaloradamente. De pronto Edward miro a su alrededor, probablemente buscándome y levante una mano y la agite varias veces, para que me viera.
Los chicos llegaron en minutos hacia a mí. —Lo sentimos. –hablaron ambos al mismo tiempo.
Negué con la cabeza, ellos no tenían la culpa de nada. —No deben disculparse, yo no debí haber confundido la amabilidad con amor. –suspire.
—Te lo estas tomando con mucha tranquilidad. –afirmo Edward
—Supongo que prefiero competir contra una mujer que contra un hombre.
— ¿Acaso estás loco? Olvídate de ella. Mira… -paso su brazo sobre mi hombro. —Conozco a unas chicas que hacen milagros. Una llamada y estarán aquí.
Me separe abruptamente de Edward, el dio unos pasos hacia atrás y la luz me hizo ver unos moretones en su brazo.
— ¿Qué te ha pasado?
—Cuando te has ido, la discusión de Emmett contra las chicas subió de nivel. Alice se quito sus zapatillas y las lanzo contra él, tratando de quitar a la duende de su hermano me lleve varios rasguños. –gruño y le dio una mirada envenenada a Emmett. —Mientras que él no tiene ni un rasguño.
—Suerte por ser atractivo. –bromeo Em.
Suspire. ¡Maldito día! ¡Jodida suerte!
—Vayamos a un bar. Necesitas una plática de hombres. –Edward rodeo su coche y fue hacia el asiento del conductor.
Esta vez accedí a su sugerencia. Camine hacia el lado del copiloto, abrí la puerta del auto y me senté. Emmett estuvo en el asiento trasero.
— ¿Qué mas paso cuando me fui?
Edward miro a Emmett por el espejo retrovisor. —Alice ha dicho el nombre de su novia… -suspiro. —Se trata de Charlotte.
Esta vez no me moleste en demostrar mi disgusto, enojo y tristeza.
— ¡Mierda! ¿Por qué Dios se molesta conmigo? –golpee fuertemente el tablero del coche de mi amigo, Edward no dijo nada. — ¿Qué tiene ella que no tenga yo?
— ¿Un coño? –respondió Emmett.
—Cierra la boca. -dije entre dientes. —No me refería a eso.
Nos quedamos en silencio, cada quien metido en sus pensamientos. Yo ideando un plan para conquistarla a la vez que escuchaba una vocecita en mi cabeza rogando que desistiera de mis locas ideas.
El tranquilizante silencio dentro del auto y su estabilidad estaba logrando relajarme. Mi teléfono vibro y lo saque de mi bolsillo trasero.
Llamada entrante: Alice.
Tome una bocanada de aire y conteste la llamada. —Hola.
—Jasper, siento lo que ha pasado. Ustedes están en su derecho de enojarse conmigo, pero no pueden juzgarme ni llamarme marimacha. –gruño la última palabra. —Yo no los ofendí.
Con mi corazón latiendo nerviosamente y con la esperanza de que al hablar no vomitara o llorara hable. —Creo que solo estamos impresionados, necesitamos tiempo para asimilar las cosas.
—Jaz, tu eres mi mejor amigo. Te quiero mucho, pero como dije, me avergonzaba admitirlo y ahora quiero que Charlotte sea una más del grupo. Espero que convenzas a los chicos... -Mire con atención las luces de los coches que pasaban a nuestro alrededor y deje de escucharla. — ¿Me ayudaras con los chicos?
—Sabes que hare todo lo que me pidas.
—Por eso te amo tanto, Jaz. –no tanto como yo, replique mentalmente y trague el nudo de emociones que estaban en mi garganta.
—Lo sé. –me limite a decir.
—Ah, se me olvidaba. ¿Qué es eso importante que me ibas a decir?
Negué con la cabeza a pesar de que no me vería. —Nada importante, ya se me olvido. –mentí.
—Está bien. –suspiro. —Supongo que nos veremos mañana, ¿verdad?
—Claro. –mi voz sonó vacía.
—Adiós, Jasper.
No me despedí de ella, simplemente colgué.
— ¿Quieres hablar de ello? –pregunto Edward mirándome por el rabillo del ojo.
—No, solo quiero embriagarme hasta no recordar mi nombre.
Ni recordarla a ella.
Pase la mano por mi cabello y escuche a Edward resoplar.— ¿No prefieres que te traiga un espejo?
En otro momento le hubiera dado un golpe en la cabeza, pero hoy me encontraba nervioso. Me levante del sofá ignorando las palabras de mi amigo y revise por cuarta vez que mi ropa no estuviera arrugada o manchada.
— ¿Estás seguro que eso es lo que quieres? –pregunto Emmett preocupado.
—Sabes que siempre he amado a Alice. –Edward hizo una mueca de asco y otra vez lo ignore. —Ella no ha mostrado interés en ningún chico del instituto y somos buenos amigos. Creo que está interesada en mí.
—Yo también soy su amigo, me cuenta más secretos que a ti y eso no significa que me ame con locura. –resoplo Edward.
Le mire a los ojos. — ¿Estas disfrutando esto, verdad?
El negó con la cabeza. —No, Jasper. ¿Cómo puedes creer que me agrada verte sufrir? Lo que pasa es que yo he notado que te ve como amigo. Tu estas dando por sentado que ella brincara a tus brazos, pero yo estoy tratando de que consideres otras respuestas.
— ¿Cuántos chicos no la han invitado a salir? ¿Cuántos, Edward? Ella nunca ha aceptado una cita. Estoy seguro que es por mí.
—Sí, claro. Fiona espera a que el príncipe encantador vaya a rescatarla, esperemos que no se moleste por que Sherk se entrometió en su cuento de hadas.
Rodé los ojos, a Alice la habían pretendido chicos de diferentes círculos sociales, incluso, aspirantes a algún título real. Pero yo la amo y me desviviría por hacerla feliz cada minuto del día. — ¿Por qué eres tan pesimistas? Un día te enamoraras y me burlare de ti.
—Nos burlaremos. –corrigió Emmett.
—Eso no pasara nunca. –dijo Edward mirando su reloj. — ¿Las chicas tardaran mucho?
—No, Rosalie me ha dicho que regresarían a las 6:00 pm. Ya han pasado 15 minutos, deben de estar de camino hacia aquí.
— ¡Whoa! No cuentas el tiempo, Emmett. –se mofo.
—Algún día te comerás tus palabras. –le respondió Em entre dientes.
—Si, tal vez, quizás, es probable, no sé, pero por mientras me burlare de ti.
Pasaron dos horas y las chicas seguían sin aparecer. Todavía nos encontrábamos en dormitorio de los hermanos Brandon, esperando a que ellas llegaran. Caminaba de un lado a otro por la sala, mi ropa ya estaba arrugada de la infinidad de veces que me había sentado en el sofá, el piso y las sillas. Mi cabello también estaba desordenado, cuando no estaba jugando con mis manos mis dedos recorrían mi cuero cabelludo.
Edward estaba recostado a lo largo de un sillón con su teléfono en las manos, jugando tetris. Emmett miraba la televisión sin parpadear. Desde luego, el mundo de mis mejores amigos no dejaba de girar a pesar de que este era el día más importante de mi vida.
Solo había dos opciones.
Que me corresponda o me rechace.
Me estremecí al pensar en la última palabra pero de inmediato deseche esa idea. ¿Por qué me rechazaría? Muchas chicas me consideran atractivo, soy inteligente, educado…
Escuche el sonido de una puerta abrirse y de inmediato me tense.
Las chicas entraron con muchísimas bolsas, no perdí tiempo y me acerque a ayudarles.
— ¿Cómo les fue?
Rosalie y Bella miraron de reojo a Alice, una mirada cómplice.
—Rose, creí que estarías aquí para las seis, ya pasan de las ocho, ¿Qué las entretuvo?
—Fuimos a tomar un café, necesitaba pensar. –respondió Alice la pregunta.
Edward, quien estaba ajeno en la conversación se sentó en el sofá. — ¿Pasa algo, Bella?
La castaña negó con la cabeza y fue a sentarse a su lado. —Tenemos que decir algo importante. Bueno, Alice tiene que decirlo.
—Sera mejor que todos estén sentados. –dijo Alice. Su voz tensa me confirmo que estaba nerviosa, tanto como yo.
—Me parece bien, yo también tengo algo que decirte. Me gustaría hablar primero, es muy importante, pero esperare a que tu termines. –dije caminando hacia el sofá, junto a Edward y Bella.
Rose fue a sentarse junto a su novio y después todos miramos directamente a Alice.
—No sé cómo empezar, solo espero que no me juzguen mal y que me apoyen. Me costó mucho aceptarlo, pero cuando fui sincera conmigo misma decidí serlo también con las chicas. –tanto Bella como Rosalie asintieron con la cabeza. —No me avergüenza mis deseos, no soy prejuiciosa y espero mi elección no cambie su cariño hacia a mí.
—Alice, no tengas miedo. Sea lo que sea, yo estaré a tu lado. Nada hará que dejemos de amarte. –le asegure.
—Gracias, Jasper. –cerro los ojos y hablo de nuevo. —Soylesbiana.
Mi boca se abrió y cerró varias veces. Sacudí mi cabeza, estoy escuchando mal.
— ¡¿Qué?! –grito Emmett. — ¡Repítelo! –la reto.
Cerré los ojos y me deje caer mi espalda fuertemente contra el sofá. ¿Lesbiana? ¿Lesbiana?
—Soy lesbiana, me gustan las chicas.
Mis puños se apretaron con fuerza al escuchar esa última declaración. ¿Cómo pueden gustarle las chicas?
En ese momento, la guerra se declaro. Emmett, Alice, Rose y Bella comenzaron a gritar. Ellas apoyaban a su amiga y no les agradaba que le gritara a su hermana.
—¿Cómo puedes ser una marimacha? ¿Una machorra?
Sentí una palma en mi hombro. — ¿Estás bien, Jasper? –pregunto preocupado Edward.
Asentí con la cabeza. No quería hablar, ni abrir los ojos. No deseaba que nadie se diera cuenta de mi dolor.
Respire profundamente para darme valor para hablar. —Ahora sabemos porque rechazaba las citas.
—Vámonos. –escuche como Edward se levantaba del sillón.
— ¿A dónde? –pregunte cuando por fin abrí los ojos.
—A cualquier lugar, tú no quieres estar aquí.
— ¡USTEDES LO SABIAN! –grito fuertemente Emmett a Rosalie y Bella.
Ellas asintieron sin culpa.
Los puños de Edward se cerraron y miro directamente a su hermana, a él tampoco de gustaba que le ocultaran cosas.
— ¿Y se puede saber porque hasta ahora han decidido sacar el secreto a la luz? –pregunto directamente a Bella.
—Alice ya ha dicho…
—No, no mientas. Ustedes podrían seguir con su vida normal mientras nosotros vivíamos en la ignorancia. Nos deben al menos una respuesta sincera.
—Yo te contestare, Edward. –mire a Alice, pequeña, delicada y femenina. Nunca había pensado que ella tuviera esas preferencias sexuales. Al contrario, creía que buscaba a un chico caballeroso, tierno, a su príncipe azul. Y yo tontamente me esforzaba por serlo, ¿Qué otra cosa podría salir mal? —Tengo novia. –dijo con firmeza.
Su declaración hizo que desviara mi mirada y simplemente salí de la habitación sin importarme la cara de sorpresa de las chicas. Camine apresurado por el pasillo hasta llegar al estacionamiento. Busque el Volvo de Edward y me senté en cofre, encendí un cigarrillo y aspire fuertemente.
Me queme los dedos varias veces, ya que las manos me temblaban y atrapaba el cigarro antes de que cayera al suelo. ¡Mierda! Hasta en eso tenía mala suerte, no me asombraría si un perro se acercara y me orina.
Iba por mi tercer cigarro cuando mis amigos salieron. Ambos se detuvieron en el umbral de las escaleras, a unos metros de la entrada del edificio, discutían acaloradamente. De pronto Edward miro a su alrededor, probablemente buscándome y levante una mano y la agite varias veces, para que me viera.
Los chicos llegaron en minutos hacia a mí. —Lo sentimos. –hablaron ambos al mismo tiempo.
Negué con la cabeza, ellos no tenían la culpa de nada. —No deben disculparse, yo no debí haber confundido la amabilidad con amor. –suspire.
—Te lo estas tomando con mucha tranquilidad. –afirmo Edward
—Supongo que prefiero competir contra una mujer que contra un hombre.
— ¿Acaso estás loco? Olvídate de ella. Mira… -paso su brazo sobre mi hombro. —Conozco a unas chicas que hacen milagros. Una llamada y estarán aquí.
Me separe abruptamente de Edward, el dio unos pasos hacia atrás y la luz me hizo ver unos moretones en su brazo.
— ¿Qué te ha pasado?
—Cuando te has ido, la discusión de Emmett contra las chicas subió de nivel. Alice se quito sus zapatillas y las lanzo contra él, tratando de quitar a la duende de su hermano me lleve varios rasguños. –gruño y le dio una mirada envenenada a Emmett. —Mientras que él no tiene ni un rasguño.
—Suerte por ser atractivo. –bromeo Em.
Suspire. ¡Maldito día! ¡Jodida suerte!
—Vayamos a un bar. Necesitas una plática de hombres. –Edward rodeo su coche y fue hacia el asiento del conductor.
Esta vez accedí a su sugerencia. Camine hacia el lado del copiloto, abrí la puerta del auto y me senté. Emmett estuvo en el asiento trasero.
— ¿Qué mas paso cuando me fui?
Edward miro a Emmett por el espejo retrovisor. —Alice ha dicho el nombre de su novia… -suspiro. —Se trata de Charlotte.
Esta vez no me moleste en demostrar mi disgusto, enojo y tristeza.
— ¡Mierda! ¿Por qué Dios se molesta conmigo? –golpee fuertemente el tablero del coche de mi amigo, Edward no dijo nada. — ¿Qué tiene ella que no tenga yo?
— ¿Un coño? –respondió Emmett.
—Cierra la boca. -dije entre dientes. —No me refería a eso.
Nos quedamos en silencio, cada quien metido en sus pensamientos. Yo ideando un plan para conquistarla a la vez que escuchaba una vocecita en mi cabeza rogando que desistiera de mis locas ideas.
El tranquilizante silencio dentro del auto y su estabilidad estaba logrando relajarme. Mi teléfono vibro y lo saque de mi bolsillo trasero.
Llamada entrante: Alice.
Tome una bocanada de aire y conteste la llamada. —Hola.
—Jasper, siento lo que ha pasado. Ustedes están en su derecho de enojarse conmigo, pero no pueden juzgarme ni llamarme marimacha. –gruño la última palabra. —Yo no los ofendí.
Con mi corazón latiendo nerviosamente y con la esperanza de que al hablar no vomitara o llorara hable. —Creo que solo estamos impresionados, necesitamos tiempo para asimilar las cosas.
—Jaz, tu eres mi mejor amigo. Te quiero mucho, pero como dije, me avergonzaba admitirlo y ahora quiero que Charlotte sea una más del grupo. Espero que convenzas a los chicos... -Mire con atención las luces de los coches que pasaban a nuestro alrededor y deje de escucharla. — ¿Me ayudaras con los chicos?
—Sabes que hare todo lo que me pidas.
—Por eso te amo tanto, Jaz. –no tanto como yo, replique mentalmente y trague el nudo de emociones que estaban en mi garganta.
—Lo sé. –me limite a decir.
—Ah, se me olvidaba. ¿Qué es eso importante que me ibas a decir?
Negué con la cabeza a pesar de que no me vería. —Nada importante, ya se me olvido. –mentí.
—Está bien. –suspiro. —Supongo que nos veremos mañana, ¿verdad?
—Claro. –mi voz sonó vacía.
—Adiós, Jasper.
No me despedí de ella, simplemente colgué.
— ¿Quieres hablar de ello? –pregunto Edward mirándome por el rabillo del ojo.
—No, solo quiero embriagarme hasta no recordar mi nombre.
Ni recordarla a ella.

15 comentarios:
Owww pobre Jasper ): ..yo lo amoo! <3 muy bueno el outtake(: ..amo tus fics Mery
oo pobre jazz, mas encima alice dice que lo ama, pero noo como el a ella!!! ... mas el se estaba arrglando para dar ell paso !!! .. bueno , pero en JS todo cambia jaja gracias x el cap!! saludos
=(..... ohhhhhhhhhhhhhhh tan feliz q stabaa... =( ia iziste entrar en un mundo d tristeza y soledad............. llamado jasper!!! waaaaaaaaaaaa pobrecito!!!..puxa eso duele! mira waaaaaaaaaa se le iba a mandar y puxa le sale con eso.... ufffffffffffffff io hubiera muerto.. =(... pero el q no lucha no ganaaa.. =)
Que feo, pero no entiendo por qué Alice creia ser gay? Bueno al menos ahora ya le corresponde a Jasper. Pobre sintió muy feo cuando se enteró, pero que bueno que nadie la juzgó.
pobree jasperr que dificil se le iba a confesar y alice confiesa que era lesbiana pobre jasperr...y cuando lo llamo y le dijo que el era el mejor amigoo y que queria que charlotte fuera una mas del grupo pobrecitoo jasperrr y que le ayude con los chicosss...genial el outakkee ...besossss!!!!!
Oh... pobre Jazzy tan feliz y decidido que estaba a confesarsele a Alice y ella reconoce ser Lesbiana y mas encima le pide ayuda u.u
es bueno que el no quedo en evidencia ante alice, hubieras sido peor, alice lesbiana no se no me cuadra, muy buen el capitulo, siempre hay alguien que sufre
Pobrecito Jasper! Me ha dado mucha penita! Menos mal que se que finalmente ellos dos terminan juntos si no ahora estría muy triste.
hahaha poor jasper que chasco se llevo hahaha
Creo que ese momentodebio ser horrible para jazz pobre, pero el que persevera alcanza muy buen cap Mery
pobre jasper
me encanto el capitulo
mery escribes muy bien
Pobre Jasper!!!!
tenas pobre jazz cuando le va a contar con las que le sale alice, por eso dicen que es mejor decir las cosas cuando uno las siente antes de que alguien se te adelante.
Saludes
Pobrecito de Jasper, casi lloro con él... snif, snif :f
Eso de querer a una q no te corresponde es de lo mas horrible.......
Peo el persevero y parece q alcanzo.. jeje :s
Pobrecito!!!!! :c
Publicar un comentario