06 abril, 2010

Juegos Sexuales:Plan Perfecto & Perrito

Twilight es propiedad de Stephanie Meyer, la trama es mía y prohibida la copia total o parcial de la historia. Att. MerySnz
Treinta cartas con diferentes posturas sexuales, dos días a la semana para realizarlas. ¿Podrán jugar sin que surjan sentimientos? "Solo saciaremos nuestra hambre y curiosidad. Cuando terminemos con las posiciones el juego se acaba"
Plan Perfecto &Perrito
—Necesitamos un favor, Edward.

Fruncí el ceño preocupado. Algo me decía que tuviera cuidado al contestar. — ¿Qué clase de favor? –pregunté con cautela.

—Algo simple. –dijo Emmett riendo nervioso.

Arquee una ceja. —Si es tan simple, ¿Por qué no lo hacen ustedes?

—Porque tú eres el que tiene la vena musical. –contesto Jasper rodando los ojos.

— ¿Pueden ser más específicos? Dejen de salirse por la tangente y sean directos. –me queje.

Jaz suspiro. —Nos referimos a Alice. Solo nos queda la última opción para que nos perdone, usaremos medidas más drásticas…

—El arma secreta. –completo Emmett.

—Sigo sin entender. –me volví a quejar. ¿Qué tiene que ver Alice con mi vena musical?

—Le llevaremos una serenata. –dijeron los dos animadamente.

Mi respuesta fue inmediata. —No.

—Edward. –reprocho Jasper.

— ¿Qué? –pregunté a la defensiva. —No le llevare una serenata a Alice en tu nombre, no hare ese ridículo.

Mis amigos sonrieron maliciosamente. —No tienes otra opción.

Exhale profundamente. Ellos tenían razón, era probable que me amenazaran, chantajearan o sencillamente me golpearan. No me quedaba más remedio que aceptar.

— ¿Qué canción tienen en mente?

—Bueno, no quiero que sea una muy triste…

—Tiene que ser rítmica. –dijo entusiasta Em.

—Ok. Una canción un poco rítmica. –de inmediato le asegure a Emmett.

— ¡La macarena! ¡La macarena! ¡Esa! ¡Dale a tu cuerpo alegría macarena! –canto moviendo las caderas graciosamente.

— ¡Dios! Edward, la serenata la daremos solo tú y yo, Emmett arruinaría nuestros esfuerzos. –dijo Jasper con pesadez.

— ¡Jasper! ¡Nos es justo! ¡A mí se me ocurrió la idea! –se quejo Emmett.

Jaz rodo los ojos. —No exageres, los dos estábamos viendo la película de Pedro Infante.

—Quizás no sea necesario, chicos. Hoy iré a hablar con Alice. Tratare de explicarle la situación, ¿OK? No discutas más Emmett.

— ¿Iras? –preguntó incrédulo Emmett.

—Sí, desde ayer había pensado ir, pero me arrepentí. Preferí ir hoy que estoy más preparado. No quería improvisar. –dije emitiendo el hecho de que estuve 20 minutos enfrente del dormitorio de Charlotte y por miedo no toque la puerta.

—No debes decirle que estoy enamorado de ella Edward. –dijo con rapidez Jasper.

— ¿Por qué? Si le digo que tu estas enamorado de ella desde los seis años nos perdonara.

—Edward tiene razón. –me apoyo Emmett.

—No. No puedes, Edward. No quiero su lastima, ni mucho menos su compasión.

Resople. —Eres un cobarde, no quieres que se entere de lo que sientes por ella, pero tampoco quieres olvidarla. Victoria, Jessica y Lauren están dispuestas a ayudarte.

—Es ella o ninguna. –dijo negando lentamente con la cabeza, rechazando mi consejo.

—Nunca me enamorare, el amor te vuelve estúpido. –dije mas para mi mismo que para los chicos. Me levante del sillón, no debía seguir retrasando lo inevitable. —Nos vemos chicos, tengan preparado la guitarra… por si acaso.

— ¡Suerte! ¡La necesitaras! –exclamaron ambos.

—No necesito suerte, necesito un milagro. –susurre mientras caminada hacia la puerta.

Camine de manera automática hacia el dormitorio de Charlotte. ¡Diablos! Las manos me sudaban, estaba nervioso. Respire profundamente. Necesitaba valor, mucho valor. No solo necesitaba valor para platicar con Alice, también era probable que me encontrara con Tanya, ya que el dormitorio estaba en el mismo edificio que el de mi ex novia, y no sabría como reaccionaria ante mi presencia.

Suspire, todo era tan complicado… Lo bueno sería que me divertiría demasiado cobrándole el favor a Bella. De manera automática una sonrisa maliciosa de extendió por mi cara, ¡La haría pasar por un momento vergonzoso… pero placentero!

Me quede parado frente a la puerta de los dormitorios, involuntariamente voltee hacia mis lados. Alice estaba a cien metros de mí, sentaba bajo la sombra de un árbol con un libro en sus manos. La duende levanto la vista a sentir mi insistente mirada, ¡Joder! ¡Me vería patético si corriera! No me quedaba más remedio que caminara hacia ella.

Por más que ralenticé mi caminar llegue hacia donde ella estaba. — ¿Puedo sentarme?

Alice se encogió de hombros.

Trate de hacer tiempo. — ¿Qué lees? –pregunté mientras me sentaba a su lado y recargaba mi espalda al tronco del árbol.

Otra vez no me contesto, solo dejo caer el libro en mis piernas. Leí la portada con detenimiento, me fue imposible ocultar mi cara de asombro. Me encontraba impresionado, no tenía ni idea de que ella todavía hiciera su libro de recuerdos.

— ¡Whoa! –exclame.

Cuando las chicas tenía ocho años eran fan de la caricatura de Sailor Moon, el día que la sacaron del aire lloraron y juraron no volver a probar ni una gota de agua hasta que volvieran a transmitir dicha caricatura, no pude evitar reír al recordar que pille a Bella con un vaso con leche y galletas cuando aun se encontraban en huelga. Esme, comprendiéndolas, les dijo que por más que dejaran de comer la caricatura no volvería a ser retransmitida, desde ese momento Alice, Bella y Rosalie hacían sus propios cuadernos de recuerdos, un cuaderno por cada año, cada hoja tiene una fotografía, recortes o relatos de lo que ellas consideran un momento feliz y cada vez que se sienten tristes leen sus libretas para recordar que a pesar de todo siempre sale el sol.

— ¿Puedo? –pregunté con timidez, las chicas nunca nos habían dejado leer sus recuerdos y nosotros respetamos su decisión pero tenía curiosidad por saber que era lo que ella estaba recordando hace unos momentos.

—Adelante, solo disculpa mi ortografía, es el de los nueve años. –dijo un poco sonrojada.

Abrí el gran cuaderno en donde se encontraba el separador, lo que vi me enterneció. En esa hoja estaba una gran fotografía de nosotros a la edad de nueve años, el verano en que decidimos ir todos juntos a Disneyland. Emmett estaba mirando con una ridícula admiración a Goofy, Alice y Rosalie estaban abrazando fuertemente a Daisy, Jasper a simple vista parecía que el miraba a Daisy, el en realidad veía a Alice, como siempre lo hacía cuando creía que ella no se daba cuenta, mis padres a un lado de Mickey y Bella y yo estábamos en el suelo, ella se había tropezando con sus agujetas y yo tratando de protegerla caía a su lado.

— ¡Que buenos tiempos! –exclame cerrando el cuaderno y dejándolo entre ella y yo.

—Si, en esos tiempos tus mejores amigos no apostaban tu virginidad.

De inmediato me tense, saque un cigarrillo de mi pantalón. — ¿Tienes fuego? –pregunté maldiciéndome por haber olvidado mi encendedor.

—Lo siento, sabes que tenemos prohibido fumar dentro del instituto, bueno, nosotros, los simples seres humanos, tú eres un Cullen, puedes fumar marihuana frente al director y te aplaudirían.

Rodé los ojos, Alice estaba a la defensiva. Metí el cigarro otra vez a mi pantalón.

—Sabes que todos respetamos tu sexualidad, sabes que yo la respeto. –corregí de inmediato.

—Por favor, Edward. ¿Te pondrás de lado de Bella y Jasper? ¿Los vas a defender? –siseo.

Trate de pensar mis siguientes palabras, pues sabía que ella diría dos argumentos por cada frase que yo pensara decir. —Le gustas a Jasper. –le solté de repente.

Alice negó divertida con la cabeza. —Pues si apuesta mi virginidad porque solo le gusto, no quiero ni imaginarme hasta donde llegaría si estuviera enamorado de mi.

Desvié mi mirada e ignore sus palabras. —Aposte que él no soportaría convivir contigo menos de un mes, con el propósito de que usara ese tiempo a su favor, para conquistarte.

—Edward…

—Déjame terminar de hablar. –tome una gran bocanada de aire. —Quería que tuviera el valor de invitarte a salir, el nunca rechazaría una apuesta, lo hice con buena intención, entonces Emmett capto mi idea, aseguro que Jasper por lo menos lograría besarte. –pase mis manos por mi cabello, despeinándolo. —Bella nos estaba escuchando, ella aposto que en menos de quince días podía hacer que te acostaras con él, estoy seguro que no lo hizo por crueldad, al contrario, mi hermana cree que ustedes son la pareja perfecta, que si todos demostrábamos seguridad, Jasper estaría más confiado y tenía razón. Aunque nos equivocamos en el resultado, la verdad nadie se arrepiente de la apuesta. Lamentamos haberte herido. Lamentamos que te burlaras de el por creer que al tener sexo con un hombre serias heterosexual y Jasper… bueno, ambos estaban confundidos, no sabían cómo actuar, ni que esperar. Bella, Rosalie, Emmett, Jasper y yo te respetamos y te queremos tal cual eres, si el día de mañana anuncias que serás heterosexual, bisexual o si seguirás prefiriendo a las mujeres, no importa, estaremos para ti. No sé que mas decirte, solo me queda preguntarte: ¿Nos perdonas?

La duende suspiro. — Edward. –se quedo callada un momento. —S-si, solo no vuelva a apostar conmigo. ¿Borrón y cuenta nueva? –preguntó mordiéndose el labio.

Le di un beso en la frente y me levante, me moría por decirle a los chicos la buena noticia. —Claro que si peque, ahora, me tengo que ir, Jasper quiere darte una serenata y tu hermano no deja de cantar la macarena.

Alice rio fuertemente. —Todavía no les digas nada. –me guiño un ojo. —No les caería mal sufrir un poco más.

Esta vez yo fui el que reí. —De acuerdo.

Me fui directo hacia mi dormitorio relajado, feliz y tranquilo porque todo estaba regresando a la normalidad.

De pronto, mi móvil me aviso que tenía una llamada entrante. Por el tono música supe que quien llamaba era Carlisle, me preocupe, mis padres estaban en su séptima luna de miel, era raro que se comunicaran conmigo.

—Hola, ¿Pasa algo, Carlisle?

—Edward, ¿Me puedes explicar porque golpeaste a Jacob? –preguntó fingiendo enojo.

Rodé los ojos, era obvio que mama estaba a su lado. —Lo siento, malinterprete las cosas.

—Pudiste resultar herido, terminar en la cárcel, Jacob puede demandarte, ¿sabes lo que pasaría si la prensa se enterara?

—No pensé en las consecuencias, discúlpame papa. –dije jugando con las llaves del dormitorio.

—Tú nunca piensas, Edward. –grito. —Tu madre ha estado muy preocupada toda la mañana, si Bella no le dice lo de tu pelea nunca nos hubiéramos enterado… ¡Ya se fue Esme! Ahora, ¿le distes su merecido?

Reí fuertemente. —Claro, Jacob creía que podía aprovecharse de Bella, le demostré que con un Cullen nadie se mete.

—Me da gusto, hay algo en el que no me convence para nada, no me gusta que sea novia de Jacob.

—Si, a mi me pasa lo mismo. –dije metiendo la llave a la cerradura de mi dormitorio.

—Y menos ahora que se reconcilian…

Pare de caminar en ese momento, ¿reconciliación?

—Te equivocas, ellos terminaron…

— ¿Seguro? –preguntó con rapidez Carlisle.

—No. –admití. —De hecho, creo que nunca han terminado. Pero creí que el chucho no se acercaría más a Bella.

—Pues tienen una cita el miércoles. –suspiro. —No sé cómo le harás, pero tu estarás en con ellos. ¿Entendido?

— ¡Sí! ¡Pensaba ir antes de que me lo pidieras! –le confesé.

—Me parece perfecto, no me molestaría que hicieras que terminara esa relación. Tengo que colgar, Esme se acerca. –susurró. — ¡Eres un irresponsable! ¡Esa no es la educación que te hemos impartido! ¡Discúlpate con tu hermana! ¡Si, está bien! Nos vemos Edward, que bueno que aprendiste la lección. –colgó.

Retome mi camino y fui hasta mi habitación. Veinte minutos después estaba recién bañado en mi cama, tenia sueño, pero si me dormía era probable que en la noche no pegara el ojo.

La siguiente hora me la pase pensando en los argumentos, ideas o planes que podrían hacer que Jacob se aleje de Bella, el no la merecía, no es lo suficiente bueno para ella. Pase la mano por mi cabello aun húmedo, ¡Joder! Si lo golpeaba, amenazaba o le tocaba un pelo de inmediato correría a llorarle a Bella. Lo más probable es que ella me pidiera que tratara de hacer las paces con el…

¡Bingo! ¡Qué inteligente soy! El plan es perfecto.

Una enorme sonrisa se extendió por mi rostro.

—Espero que lo que te haga sonreír sea yo.

Mi vista se enfoco a la puerta de mi habitación, Bella estaba recargada contra el marco de la puerta.

—La verdad, si tiene que ver contigo.

Mi hermana sonrió y brinco a la cama, se recostó a mi lado. — ¿Algo en especifico?

—Tu torpeza. –mentí, desde luego que no le confesaría mi plan.

Ella golpeo mi pecho con fuerza. —Siempre tan atento y caballeroso, tu si sabes cómo hacer que una chica se sienta bien. –dijo con sarcasmo.

—Discúlpame, tú sabes perfectamente cómo te hago sentir bien. –dije moviendo mis cejas sugestivamente.

—Estúpido. –murmuro sonrojada.

Ignore su comentario grosero. —Recordaba nuestras vacaciones en Disneyland, ¿recuerdas aquella fotografía? ¿Aquella donde te caías?

—En la mayoría de las fotos estoy en el piso. –admitió completamente roja.

Reí fuertemente. —La fotografía donde ambos estamos en el suelo.

— ¡Oh! Ya sé cual. Me cuesta creer que te acuerdes de ese momento. –dijo frunciendo el ceño.

—Hace rato mire la fotografía. Aparte, ¿Por qué dices que te cuesta trabajo creer que me acuerde? –pregunté fingiendo estar ofendido.

Ignoro mi broma. —Por cierto, gracias. Alice me llamo hace unos minutos, quiere hablar conmigo. Su voz se escuchaba más calmada, imagino que fuiste a hablar con ella, ¿me equivoco?

—Estas en lo cierto.

Ella me miro fijamente. Pude apreciar su indecisión en sus ojos. — ¡Al diablo! –exclamo. Estampo sus labios contra los míos, segundos después, correspondí con entusiasmo y fervor. Nos separamos cuando nos hizo falta aire.

— ¿Qué…? –no pude seguir hablando porque volví a besarla. Sin previo aviso Bella estuvo sobre mí, nuestro beso estaba volviéndose más intenso y mis manos dejaron su pequeña cintura para comenzar a desabrochar su jeans.

El estúpido sonido de mi celular interrumpió nuestros jadeos. —No contestes. –dijo Bella entre besos.

Me separe un poco de ella, confundido. —Debo contestar, es Jasper. –desvié mi vista de sus pezones que sobresalía de su blusa.

Bella rodo su cuerpo y cayó en la cama. Espero a que su respiración regresara a la normalidad, al igual que yo. Ambos ignoramos el sonido insistente del móvil.

—Bueno, el beso fue por lo de Alice. –se levanto de la cama y paso su mano por su cabello, tratando de peinarlo. —Iré a la cafetería, no quiero hacer esperar a la peque. –camino hacia la puerta.

Antes de que se fuera hable. —Espera. –vi la alarma en sus ojos. Al parecer creía que me enojaría por el beso, decidí no preguntarle sobre si el agradecimiento era el único motivo por el cual me besaba. —Papa me llamo. –ella suspiro aliviada.

—Edward, Jacob es mi novio, me gustaría que se llevaran bien, yo me llevare bien con tu futura "novia" y…

La interrumpí. — ¿Novia?

Ella rodo los ojos. —Sabes a lo que refiero, Edward. Mientras tú has estado estos días con los chicos, Tanya ha dicho que ustedes no son pareja. Todas las chicas del instituto están preparadas para conquistarte, eres soltero, otra vez. Ya no me necesitas para practicar sexo, puedes acostarte con quien quieras, solo chasquea los dedos, tendrás sexo diario, no solo dos días a la semana. Aparte, están todas esas porristas, esas… zorras operadas que se mueren por decir que se han acostado con Edward Cullen. –respiro cansadamente. — ¡Ay! Hable demasiado.

—No lo había pensado, la verdad. Sé que tienes razón, ahora que no estoy con Tanya puedo salir con quien quiera. –no era por ser arrogante, pero el ser atractivo y tener el apellido Cullen es como ser la miel para las abejas.

—Creo que deberá prácticas con Jake las posiciones…

Me pare de la cama enojado. ¿Practicar?

— ¿Estás loca? Tú no practicaras con nadie que no sea yo. –apreté mis puños con fuerza, tratando de tranquilizarme. —Yo no voy a tener sexo con ninguna porrista, ni mucho menos con tu saldrás con Jake. ¿Entendido? –le ordene.

— ¿Por qué? –preguntó con arrogancia. Se acerco a mí. — ¿Por qué no debo de tener sexo con otro hombre?

— ¿Como que porque? Le acabo de prometer a Carlisle cuidarte. Y si tener sexo conmigo me asegura que no saldrás con alguien más, lo hare con gusto.

Escuche como los dientes de Bella rechinaron al mismo tiempo que se alejaba de mí. —Está bien, Edward. Espera un momento.

Mi hermana salió de mi habitación, la seguí de inmediato. Llegamos a su recamara, saco la baraja de posiciones de su cajón de calcetines. —Si quieres seguir con el juego adelante. –en un movimiento las cartas estuvieron en su cama. —Escoge.

Con miedo me acerque a la cama, escogí una carta al azar y la metí en mi pantalón. Luego vería la posición. Bella tomo su carta, observo la posición y susurró "que suerte". Pasó por un lado de mí y sin despedirse se fue.

Regrese a la habitación, confundido. No quise devolverle la llamada a Jasper. En lo único que pensaba era, ¿Qué dije para que Bella se enojara?

Saque la carta de mi pantalón, la posición es misionero.

Miércoles.

Lunes y martes no fueron los mejores días. Alice regreso al dormitorio de Jasper, sentía la tensión de los dos, se trataban como extraños, solo decían buenos días o pásame la sal, era incomodo estar en la misma habitación que ambos. La duende perdono a las chicas y Bella estaba feliz, bueno, feliz hasta que ve a Jessica, quien se cuelga de mi brazo cada vez que puede, solo le faltaba orinarme para marcarme como suyo. Aunque me agradaba escuchar discutiendo a Bella con ella, me preocupaba que su palabras trascendieran a golpes.

Había convencido a Bella de que le daría a Jacob la oportunidad de explicarse, de escuchar su versión. Aunque a ella le sorprendió de que aceptara tan fácilmente, no le agrado que escogiera su cita para esa ocasión.

—Edward, deberíamos tener sexo ahorita. Quizás después de tu platica con Jacob, el quiera pasar tiempo conmigo… lejos de chaperones. No quiero que tengamos sexo en la noche, cuando ya sea jueves.

—Entonces, tengamos sexo durante tu cita. –le sugerí.

Ella me vio como si me hubiera vuelto loco. —Si tienes planeado sabotear mi cita de una vez te advierto…

—Solo bromeaba. –dije interrumpiéndola.

—Me iré a arreglarme, mas te vale estar listo antes de las nueve, no quiero llegar tarde a mi cita.

Eso me recordó que tenía que vestir las bragas vibradoras. Corrí hacia mi habitación, escuche los pasos de Bella detrás de mí. Busque en el fondo del cajón, de inmediato escuche el molesto sonido del plástico, saque de la bolsa la prenda y se la di a Bella.

Ella arqueo una ceja. — ¿De dónde la sacaste?

—James. –dije encogiéndome de hombros. No era necesario decirle que tenía una cuenta en una página de internet que vende juguetes eróticos.

—Edward, ¿es nueva? No quiero usar algo infectado por Tanya.

—Bella, -tome una bocanada de aire. —No es una simple braga, tiene un vibrador integrado, Tanya pensaría que es una creación del diablo. –vi que abría la boca para replicar. —Recuerda que prometiste usarla, así que no te quejes.

Resoplo y salió de mi habitación.

En menos de veinte minutos estaba listo, me vestí formal, una camisa manga larga blanca, un pantalón negro a juego con mis zapatos italianos. Tome el celular, mi cartera, las llaves del dormitorio, las del Volvo y el control de las bragas. Fui hacia Bella, ella estaba vestida con un vestido strapless negro, demasiado corto, con un listón plateado debajo de los pechos. Sus elegantes zapatos hacían que sus piernas parecieran interminables.

—Cierra la boca, Edward.

La cerré de inmediato. Bella siguió abrochando sus pulseras. —No saldrás así. Claro que no. Cámbiate. –le ordene.

— ¡Ja! Qué buena broma. –se mofo. — ¿Quién te crees? ¿Mi novio?

Mis puños se cerraron, tratando de controlar mi enojo. —Si te agacharas se te vería todo el… -deje de hablar al ver su mirada envenenada.

— ¡Pues hagamos la prueba! ¡Me agachare y te dirás si se me ve algo! –grito ofendida.

Antes de que pudiera negarme y pedirle disculpas ella se estaba colocando a gatas en la cama, sus rodillas estaban flexionadas sobre el colchón, sus piernas abiertas provocadoramente, invitándome…

— ¡Bella! ¡No es necesario todo esto! –dije tragando ruidosamente saliva.

— ¿Se ve algo, Edward?

Fui sincero. —Sí, se te ve todo el culo, ni siquiera llevas bragas. ¿No te puedes esperar hasta marzo? Podemos irnos a Los Cabos, podrás andar desnuda, pero no aquí.

—Este vestido no permite usar ropa interior. –soltó una risita. — ¿Te vas a quedar toda la noche viéndome el trasero o te animaras a tocarlo? Te aseguro que no muerde.

¡Maldición! ¡Esto no era parte del plan! Se supone que con el vibrador la excitare tanto como para que ella cancele su salida con Jacob y regrese a casa conmigo.

Cerré los ojos y me concentre en recordar el himno nacional de Francia.

—Edward, deseo que me penetres tan fuerte, duro, como tú sabes que me gusta. –susurró lentamente.

¡Joder! La maldita sabia que me gustaba que me hablara así.

Di un paso hacia atrás. —No, no lo creo. –mi voz era un poco ronca.

—La posición es de perrito. Me muero por qué me embistas, jalonees mi cabello y que me azotes con tus grandes manos…

Me rendí con un gruñido, me acerque a la cama. Mi miembro se apretaba dolorosamente con mi pantalón. Con rapidez me desnude, con cuidado para no arrugar mi camisa. Una vez que estuve desnudo, levante la poca tela que cubría sus nalgas, con lentitud, sintiendo la suavidad de su piel, disfrutando de sus curvas.

Accidentalmente mi erección todo su humedad. Ambos gemimos al instante.

—Edward. –dijo impaciente.

Poco a poco me adentre en su interior, cerré los ojos disfrutando de su calidez envolviéndome.

Gruñí y me concentre en no correrme de inmediato. Sus paredes apretaban mi pene fuertemente, dolorosamente. Con mi mano derecho azote su trasero, disfrutando como mi mano quedaba pintada en su pálida piel.

Bella se quejo del dolor, pero no me importo. Volví a azotarla mientras la embestía.

Ella no paraba de gemir, jadear, gruñir y maldecir. Cada vez que ella gritaba más fuerte, hundía mis dedos en sus caderas para acercarla más a mí. El sonido del roce de nuestros cuerpos chocando me estaba volviendo loco.

Fije mi vista en su trasero, deleitándome como mi miembro se perdía en su interior, observando sus redondeadas nalgas.

Me estire un poco y tome su cabello, el cual caía sobre sus hombros. Jale de él con un poco de fuerza, su espalda se arqueo de inmediato, ella ladeo un poco su cabeza y por el rabillo del ojo me observaba.

Volví a azotarla. — ¿Te gusta? Esto querías. –azote. —Querías que te… -azote. —jaloneara del cabello y… que te azotara con fuerza. –ella abrió la boca para hablar pero la volvió a cerrar.

Sentí sus paredes vaginales contraerse con rapidez, como nunca antes habían palpitado.

— ¡Me corro! ¡Me corro! ¡Me corro! –chillo con rapidez.

El ver como chillaba y la pequeña lagrima de placer que recorría su mejilla fue todo lo que necesite para explotar. Eyacule como nunca antes me había pasado, mi caliente semen se esparció por todo su interior, llenándola.

Con esfuerzo me saque mi miembro de su interior y me recosté en su cama. —Eso fue…

—Sí, lo fue. –concordó conmigo.

Ambos esperamos hasta que nuestras respiraciones volvieran a la normalidad.

— ¿Te dolió? –pregunté un poco culpable, señale su trasero, el cual todavía estaba rojo.

—Sí. Pero te soy sincera, me causaba mas placer que dolor. –fruncí el ceño. Sabía que un azote durante el sexo podía resultar placentero pero creí que en este momento me estaría reclamando por haber sido muy rudo, no la azote una o dos veces, la azote demasiado. — ¡Hey! Yo te pedí que me azotaras, no te sientas culpable. –se levanto y fue hacia su closet. —Me pondré tus bragas.

Sonreí feliz, como me gustaría echarle en cara al pendejo de Jacob lo que acababa de hacer con Bella.

Íbamos en el Volvo, Bella se maquillaba, mientras yo conducía al exclusivo restaurant donde Jacob había hecho la reservación.


—No sé qué le diré a Jake por llegar tarde. –se quejo otra vez.

Ya me tenia harto, Jake aquí, Jake lo otro, llevaba todo el camino hablando de él.

—Debimos haber tenido sexo cuando… -deje de escucharle, saque con cuidado el control de la braga, aprovechando que estaba en un semáforo y lo encendí.

De inmediato se tenso, unió fuertemente las piernas y recargo sus cabeza en el asiento. —Edward, para. –su voz era contenida.

— ¿Dejaras de hablar de Jake?

No contesto, aumente el nivel del vibrador.

— ¡Oh! –grito, su boca permaneció abierta, estaba un poco excitado, pero sobre todo me estaba divirtiendo.

—Responde.

Bella gimió fuertemente. —Edward, de verdad, para. Mis piernas están empapadas. -de inmediato mi vista se dirigió a sus piernas. Entonces pude olerlo, su esencia se impregno en el auto. Escuche el sonido del claxon del auto detrás del Volvo, eleve mi vista al semáforo y seguí mi camino.

— ¡Joder, Bella! ¡Puedo olerte!

—Voy… a… -cerro los ojos fuertemente y sus manos tocaron sus pechos.

Sabía que llegaría al orgasmo, con malicia apague el vibrador.

De inmediato de quejo. — ¡Pendejo! ¿Qué diablos te pasa? ¿Por qué lo apagaste?

Por el rabillo del ojo me di cuenta que realmente estaba enojada y muy, pero muy frustrada.

—Porque ya llegamos. –dije encogiéndome de hombros.

Aturdida bajo el vidrio de la puerta del copiloto. — ¡Mierda! ¡Hay esta Jake!

Mientras me estacionaba ella secaba entre sus piernas la humedad que había desprendido su coño con una toallita húmeda.

Me reí fuertemente… ¡Dios! Apenas estábamos comenzando.

—Esta me la pagaras Edward. –dijo bañándose fuertemente de perfume.

Baje del auto y me dirigí hacia el lado del copiloto para abrirle la puerta.

—Gracias. –dijo entre dientes mientras salía del auto.

Reprimí una sonrisa. Active la alarma del coche y pase mi mano sobre su hombro, atrayéndola hacia mí.

Caminamos juntos hacia la entrada del restaurant. —No dejes que se te acerque mucho, todavía hueles a sexo. –mentí.

Ella asintió con la cabeza, estaba de acuerdo.

Llegamos hasta Jacob, vestía un traje con corbata, quien no disimulo el disgusto por verme. —Cullen. –dijo despectivamente.

—Black.

Nos miramos directamente, retándonos con la mirada.

— ¡Hey, chicos! ¡Aquí estoy! –se quejo Bella.

Jacob parpadeo sorprendido y le sonrió a Bells. —Hola, amor. –la jalo hacia él para besarla.

Por supuesto que se lo impedí, antes de que la besara, Bella estaba otra vez a mi lado.

Jake iba a gritarme pero mi hermana lo tranquilo. —Me muero de hambre, entremos ya. –dijo fingiendo entusiasmo.

Suspire y camine junto a ellos. El maitre ignoro a Jacob cuando nos vio. —Edward, Bella, que alegría tenerlos aquí. En un momento tendré listo la mesa de ustedes…

—Gracias, pero no será necesario. Mi novio Jake ya ha reservado.

El maitre confundido nos guio hacia la parte trasera del restaurant, el área exclusiva donde solo había cinco mesas. En el jardín. Bella y yo caminamos hacia la mesa que sabíamos que estaría reservada, las otras cuatro mesas eran dueñas de familias millonarias, una de ellas era Cullen. El maitre retiro una de las sillas para que mi hermana se sentara, Jacob se disponía a sentarse a su lado pero disimuladamente lo empuje y me senté junto a Bella.

—Edward, compórtate. –me advirtió Bella.

Le sonreí a modo de respuesta.

Elegimos vino tinto para cenar los tres.

—Quiero una sopa de champiñones con queso para empezar y cuando elija el platillo fuerte se lo diré.

El camarero se giro hacia a mí. —No será necesario. –dije regresando el menú al mesero. —Yo quiero la ensalada de la casa y un filete miñon, dile a Pierre que lo pide Edward Cullen, el sabe como lo quiero.

Bella rodo los ojos. —Tampoco lo necesito yo. -dijo regresando ella también el menú. —Quiero la ensalada de la casa. Solo eso.

—No. –dije de inmediato. —No has comido desde el desayuno, hace unos momentos dijiste que te morías de hambre. Escoge algo más. –le pedí con amabilidad.

—He dicho que solo eso. –me contradijo.

Discretamente metí mi mano a mi bolsillo y encendí el vibrador. Los ojos de Bella se abrieron como platos. —No, ahorita no. –dijo mordiéndose fuertemente el labio.

—Comerás más. –afirme.

— ¿no? –su afirmación sonó a pregunta.

—Regresare en unos momentos, los dejare para que decidan. –dijo incomodo el mesero.

—Edward, Bella ha dicho que solo quiere ensalada. No puedes obligarla. –dijo conteniendo su coraje Jacob.

Ignore sus palabras y aumente el nivel del vibrador. —Bella tiene más hambre, ¿Verdad?

La cara de Bella estaba sonrojada y sus brazos estaban cruzados sobre su pecho, ocultando sus pezones erectos. — ¡Dios! ¡Sí! –exclamo con fuerza.

— ¿Si, qué? –pregunté con inocencia.

— ¡Sí! ¡Dios!

— ¿Quieres comer de un filete de carne?

— ¡Sí! –paso la legua por sus labios. — ¡que rico! ¡Sí!

—Voy a lavarme las manos. –dijo Jacob enojado porque Bella me diera la razón. Se levanto y se adentro al restaurant.

— ¡Dios! ¡Edward! ¡Pobre de ti que pares! ¡Te matare!

Me acerque un poco a ella. —No parare hasta que te corras. –con mi mano derecha separe sus piernas y envolví completamente su intimidad, presione mas el vibrador contra su clítoris. — ¡Mierda, Bella! ¡Estás tan jodidamente mojada!

—Estoy tan… -la calle besándola, callando sus fuertes gemidos. Sentí su cuerpo temblar al transitar por su orgasmo, el calor de su cuerpo, el olor de su excitación. Poco a poco su cuerpo se relajo y el apasionado beso se comenzó a volver más tierno…

— ¡Edward! –escuche una voz femenina a mis espaldas.

De inmediato Bella y yo dejamos de besarnos.
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20 comentarios:

Berenice dijo...

este capi es mi favorito!!
esta super hot!!!
desde la posicion... hasta el beso k se acaban dando....
uuuyyy... me encanta!!
jajajaja
saludos ^_^

Amante de Ti dijo...

Diablos..esa voz.. balde de agua fría.....
La posición..idilic..la que me gusta...HOT..lo siento es verdad...
La ocurrencia del vibrador..por favor..alucinante, intrépido... temerario

Bere V dijo...

Ahhh quien habrá llegado!!!??? Pronto lo averiguaré, dios! un capítulo muy caliente, me dio mucha risa como la hizo aceptar comer, y también se me hizo muy excitante que hicieran eso en un lugar público. Excelente capítulo.

Clau dijo...

capitulo muuuuy Hot!...me fascina!..Edward celoso y Bella en pleno orgasmo en una cita con Jake...toda una fantasia sexual hecha realidad.

buenisimo
saludos!

sara dijo...

Me encantan esas bragas!!! Yo quiero unas!!!!
Te puedes creer q no me acuerdo de quien es
La q les a pillado.... Q mala cabeza tengo jajaja

Anónimo dijo...

Como me reí con la conversación de Carlisle y Edward xD
Pienso que con unas bragas así cualquiera andaría feliz, no? Una sonrisa permanente, todo el día ! jajaja

Beluchiss dijo...

jaaja edwardddd estaa super celosooo...y lo de las bragasss me mato jaajaj que malditoo en el restaurant con jacob ahii la esta volviendo locaaaa a bella je!!! este edward es un picaronnn..yo quiero un edwardd y bella como lo provocaaa esoo cuando se puso a gatas en la cama y le empezo a hablar a edward de forma suciaa je sabia que el no se iba a hacer rogar muchoo jajaj estos dos ultimamente no pueden una apartar las manos del otroo y se besan con mas frecuenciaaa...mmmm!!! me gusto la conversacionn con carlislee!!!! a seguir leyendo!!adios!!

Beluchiss dijo...

ahhhh y me olvidee quien sera la que llamo a edwardd taniaaa noooooo ahi si que se armaaaa unaaa terriblee...

Amafle dijo...

ahh cuando lei este cap quede pasmada los recuerdos de Edward siempre han sido protegiendo a Bella a su lado acompañandola siempre a su lado esete arroz ya se cosio y entre estos dos lo que se respira es amor jejej

Avril dijo...

ES UN PERVERTIDO, OBSESIVO Y MALVADO(6) Pero asi nos gusta hahahahhaa ¡Edward si le gusta el sexo! Me encanta Merý

johanna dijo...

me encanta este capitulo, Edward empieza a mostrarse cada vez mas posesivo con ella mi frase favorita es "Y si tener sexo conmigo me asegura que no saldrás con alguien más, lo hare con gusto" Uy pero que sacrificio para él. Ademas me encanto la conversación con Carlisle se nota que los hombres cullen son demasiado protectores.

Saludosss....

Maryxt_rK0 dijo...

jaja cuando no el papa apoyando a q le peguen al yerno jejee esq eso tb lo haria encantado mi papa y mis hermanos aunque yo no les dejaria a menos q haya hecho una estupidez ahi si q lo maten!!
Me encanta este Edward

Berenice dijo...

ola!!
culpable... nuevamente lo volvi a leer jejeje... mi capi preferido!!!
Edward (baba)... donde encontrare alguien como tu??
ahhh me encanta esa parte donde Edward se pone celoso... Bella ya poco a poco entra en su corazon!!

Pite78 dijo...

me mataste de la risa con lo de carlile reganando eso estuvo buenisimo ..

Law Bell dijo...

oh dios !!! o dios!! no me diga que es tanya ay espero que xfin para que se deje de tanta tonteria...alice perodono a los chicos yee!!!hahahaha ese carlisle ppillin sobreprotector cuando esme se va hahahahaha

Vane dijo...

rayoss... los descubrieron... espero q sea la estupida de Tanya..!! jajaja... estan pasados haciendo eso en el retaurante.. pero eso es lo bueno de ellos no tienen limites..!!! y me parecio muy comico el rol de niñito rico de papa q puso Edward cuando pidio su comida..!! esos de seguro terminan enamorados... :a
Te lo digo nuevamente el cap estuvo estupendo... sigue asi..

Yelic15 dijo...

de todos los cap este es mi favorito! me gusta ese beso de ed y bells q se vuelve tierno!! :n :g

Shamy Pelayes dijo...

WOWWWWWWWWWWWWWWWW!!!!!! JAAJAAJAJAJA NO PUEDO DECIR NADA MAS!!! Sin palabrass!!!!! Ahhh me encantó!!!!!

jakyedan dijo...

Wow yo quiero unas pantaletas igualitas a esa y si Eddy maneja el control oh Dios ssssssssssssssiiiiiiiiiiiiiiiiii,sigo mi trayacto a otro capítulo.

Anónimo dijo...

aaaaaaaaaaaa
que emocion isabella123456

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